El director de la Consultora salteña WE, Benjamín Gebhard, analizó el panorama nacional en el marco del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, aprobado ayer en el Senado. Es complejo. Sin duda, la Argentina tiene una necesidad y hay que ver quién va a sufrir más las consecuencias”, advirtió.
Para el analista, la división que hoy se expresa en el Frente de Todos no es nueva. “La pregunta es ¿hasta cuándo aguanta, el Frente de Todos, estas tensiones que hay?”, observó al tiempo que advirtió que no se trata de un tema menor dado que el acuerdo con el organismo internacional “también implica la posibilidad de desarrollar determinadas políticas económicas”.
“Un puede pensar que después de esta gran disidencia que hubo entre un sector del kirchnerismo y Alberto Fernández y el Frente Renovador vaya a haber todavía más diferencias en las políticas que vaya a haber que aplicar con energía, con controles de precios, con políticas antiinflacionarias, con relación al dólar”, agregó Gebhard, para quien existe claramente un objetivo electoral.
En tal sentido, sostuvo que con su renuncia a la presidencia del bloque del frente, Máximo Kirchner “está construyendo una identidad o volviendo a afianzarla”. “Pasa algo parecido en Juntos por el Cambio. Las posiciones más extremas también están haciendo un juego de construcción de identidades”, indicó.
En tanto, consideró que “a la gente si le importa lo del Fondo Monetario, pero en términos políticos de la previsibilidad y tener certidumbre”. “Son dos cosas que no hay- aseveró el consultor-. Cuando uno ve que en el acuerdo no hubo acuerdo en el gobierno, y la oposición nunca tiene una postura previsible, hace que uno esté más preocupado”.
Resaltó también que la mayor preocupación en la población es la inflación. “Hay un problema que es enorme, que es común a todos, y que hay que darle una solución en el corto plazo”, sostuvo el analista. Además, cuestionó la falta de mea culpa en todos los gobiernos. “El gobierno de Cristina terminó con índices económicos que era importante rever, el gobierno de Macri no mejoró ninguno de es indicadores, y los empeoró”, dijo al respecto.
Continuando con su análisis, Gebhard explicó que uno de los puntos de discusión entre La Cámpora y el gobierno en torno al acuerdo es que “no se estaba dejando en claro ante la sociedad que toda esta situación en la que estamos y en la que vamos a entrar con el acuerdo con el Fondo, era responsabilidad del gobierno”. Además, indicó: “Algunos dicen que para que la oposición acompañara con su voto, la condición era dejar de hablar de la responsabilidad de Mauricio Macri. Esto generaba tensión en te Máximo Kirchner y Alberto Fernández”.
Igualmente, aclaró que “es un acuerdo que ya está desactualizado, teniendo en consideración la coyuntura, “la disparada del precio del gas y toda la política energética y de subsidios”. Asimismo, consideró que “hay un acting en ambas partes. El Fondo Monetario también está en una situación complicada. Tiene una responsabilidad muy grande en el prestamos que se realizó, las condiciones y su supervisión. Necesitaba que la Argentina no entrara en default. Ambos saben que este acuerdo no se va a terminar cumpliendo y en un corto plazo va a haber que volver a sentarse a negociar”.
En espiral
Haciendo hincapié en el hecho de que “están en juego depósitos nuevos del Fondo Monetario en Argentina para ir cumpliendo con otros pagos”, lamentó que “estamos en una espiral en la que no logramos resolver esto”, y añadió: “El acuerdo con el Fondo no es solo el acuerdo con el Fondo, sino también qué márgenes en políticas sociales y económicas te permite ejecutar”.
“Se estipula que el país crezca para poder pagar”, añadió para luego analizar: “Si el país creciera mucho, necesitaría dólares porque las empresas necesitan dólares para invertir, para exportar, para importar. Volveríamos a tener una presión de demanda de dólares. Hay una idea de que por ese acuerdo con el Fondo y esa necesidad de dólares vas a tener que poner un pie en el freno”. A ello se suman todas las decisiones que pueda haber en materia de subsidios a la energía, y posibles reformas laboral y jubilatoria. “Es complejo. Sin duda, la Argentina tiene una necesidad y hay que ver quién va a sufrir más las consecuencias”, advirtió.
En este contexto, opinó que la visita presidencial de ayer por el NOA fue una medida para “cambiar el aire”, dado que la agenda se había centrado en el acuerdo. “Había ciertos miedos de lo que podía pasar en el senado con Cristina. El Gobierno tenía cierta tensión frente a un posible voto en disidencia de Cristina o algún discurso, y armó una agenda de interior para mostrar a Alberto con otro semblante”, observó.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH