DDN. Ayer, en horas del mediodía, los trabajadores mineros despedidos por la empresa Mansfield se manifestaron en las puertas de la Catedral y fueron duramente reprimidos por la policía.
Ramiro Frías, delegado de los trabajadores, se encadenó en la entrada de la Catedral Basílica de la Ciudad y se le acercó el Monseñor Mario Antonio Cargnello. “Es algo difícil de creer. Ayer, para nosotros, el monseñor Cargnello me entregó a los leones. Termino de rezar, de estar arrodillado a lado mío donde me hizo rezar el padre nuestro, me pedía por favor que desista de descoserme la boca, y yo le decía que cuando el Señor me llame con el voy a descansar, pero en este momento la lucha es por los 250 minero, por nuestros hijos, por nuestro trabajo, por todo”, contó.
“Ayer me dijo que esto se puede solucionar, pero que el gobernador no lo quiere solucionar. ‘Chango de Orán, entendé, non sea caprichosos, no te quieren devolver el trabajo’. Eso dijo el Monseñor. Por parte se contradecía, me decía que no baje los brazos y por otra parte me mandaba a hacer cuarentena a casa. ¿Cómo puedo ir a hacer cuarentena después de 152 días sin trabajo?”, dijo y agregó: “Se levantó, y la policía hizo lo que quiso. Antes que se vaya, estuvo hablando con el comisario”.
“Fue una represión terrible. A mí se me tiraron encima, me hacen golpear la cabeza contra la reja, tengo tres chichones grandimos. Me hacen el famoso “mata león” que hace la policía, que con el brazo me llegan a asfixiar y yo comienzo a tirar bocados al aire para tener oxígeno. En ese momento me meten gas pimienta en la boca y en los ojos. Me despierto en el hospital, en una camilla, totalmente desnudo”, relató Frías. Luego de ser liberado, sus compañeros le contaron que convulsionó tres veces mientras la policía lo arrastraba a la caja de la camioneta. El doctor que lo atendió en el Hospital San Bernardo le indicó que parecía que estaba en coma porque no podían hacerlo reaccionar.
En el nosocomio le realizaron una tomografía, una placa de tórax y análisis. Luego, fue llevado a la Comisaría 1º. Apenas ingresó, quien lo recibió le dijo a quién lo custodiaba “llévalo arriba, por órdenes que vienen de arriba”, lo cual hizo que Frías “se imagine lo peor”. Finalmente, fue llevado a contraventores donde fue revisado por el médico legal. También fue detenido Cristian Torres, a quien también le tiraron gas pimienta en la boca lo cual le provocó vómitos, pero no fue enviado al hospital sino a la Fiscalía donde fue amenazado con que “si no se pintaban los dedos, no lo iban a dejar en libertad”.
Además, señaló que la policía salió a decir que la orden fue emitida por la doctora Marta Poma, quien desmintió esta información. En ese sentido, remarcó que el gobernador de la provincia no es Gustavo Sáenz, a quien calificó como “un títere”, sino por Facundo Huidobro, Gerente de Relaciones Institucionales de Mansfield.
Fuente: Todas las voces todas/ FM Noticias 88.1 MHz.