DDN. Un hombre que era perseguido por la policía en la ciudad salteña de Salvador Mazza murió degollado con una botella de vidrio cortada, y mientras los agentes aseguraron que se autolesionó, la familia del sospechoso los acusó por el presunto crimen.
La muerte de Stéfano Alexis Barrios, que tenía 28 años, trabajaba en una pescadería y tenía tres hijos, ocurrió en la madrugada del lunes, alrededor de las 5.30, a unos diez metros de una delegación de la Gendarmería Nacional.
El padre del hombre, Jorge Porfirio, aseguró a la prensa que la versión policial acerca de cómo ocurrió la muerte de su hijo tiene contradicciones.
"Dicen que los enfrentó después de herirse y hasta les dijo no sé qué cosas. Para mí me lo mataron", afirmó el hombre.
Según su relato, el hombre tiene en el cuello una herida de 25 centímetros de largo y es muy "profunda".
Fuente: Crónica
NF