Las obras del corredor bioceánico, un proyecto que contempla una inversión de USD 1.200 millones y permitirá conectar los océanos Atlántico y Pacífico, enfrentan un contratiempo que vuelve a poner frente a frente al presidente Santiago Peña y a su par argentino Javier Milei por la viabilidad de la futura ruta comercial.
Para Paraguay y Brasil resulta imperioso que Argentina habilite la construcción de un nuevo puente sobre el río Pilcomayo, específicamente en el paso fronterizo entre Pozo Hondo (Boquerón, Paraguay) y Misión La Paz (Salta, Argentina). Esto se debe a que el puente que ya existe no fue diseñado para soportar el volumen de tránsito que generará la nueva carretera vinculada a la hidrovía.
La bioceánica es estratégica para el comercio del Cono Sur, ya que permitirá reducir los tiempos de transporte en hasta 14 días y cerca de 4.000 millas náuticas en las rutas comerciales internacionales: se trata de uno de los proyectos más ambicioso, ya que involucra a cuatro países -Argentina, Brasil, Chile y Paraguay- y promete dinamizar el intercambio y las exportaciones en la región.
La bioceánica es estratégica para el comercio del Cono Sur, ya que permitirá reducir los tiempos de transporte en hasta 14 días y cerca de 4.000 millas náuticas en las rutas comerciales internacionales: se trata de uno de los proyectos más ambicioso, ya que involucra a cuatro países -Argentina, Brasil, Chile y Paraguay- y promete dinamizar el intercambio y las exportaciones en la región.
"No podemos dar detalles, pero las negociaciones se basan en dos líneas: construir un nuevo puente o rediseñar el existente. Ahora bien, de dónde se obtendrán los fondos es aún incierto. Las conversaciones continúan, pero no hay avances del lado argentino", dijo una fuente de la Gobernación de Boquerón.
Por la magnitud del proyecto, Peña y Lula da Silva han avanzado en sus compromisos de infraestructura. Uno de los principales es el puente sobre el río Paraguay, que unirá Carmelo Peralta con Porto Murtinho, en Mato Grosso del Sur, Brasil. De acuerdo a los datos oficiales, la obra presenta un avance del 85% y apenas resta ejecutar 70 metros de calzada en el tramo central para completar la conexión estructural.
Las negociaciones se basan en dos líneas: construir un nuevo puente o rediseñar el existente. Ahora bien, de dónde se obtendrán los fondos es aún incierto. Las conversaciones continúan, pero no hay avances del lado argentino
Cabe mencionar que Porto Murtinho albergará el principal puesto de control de acceso, en línea con la política de "desaduanización" acordada entre los dos países. Pero las cosas no marchan al mismo ritmo entre Paraguay y Argentina.
En Cancillería optan por mantener el silencio, ya que las conversaciones siguen sin dar resultados concretos, en parte debido a la política de Milei de no priorizar la obra pública. "Está en proceso de negociación y no se pueden brindar mayores detalles justamente por esa razón", reconocieron a este medio desde el Ministerio de Exteriores paraguayo.
Por su parte, la Administración Nacional de Navegación y Puertos (ANNP), liderada por Julio César Vera Cáceres, le pidió a la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, informes sobre el nuevo pliego del proyecto, ya que la institución no cuenta con datos sobre el puente que cruzará el Pilcomayo.
"Nosotros no sabemos nada. Es atípico que el MOPC suspenda todos los trabajos. Entendemos que existen problemas con el puente Pozo Hondo-La Paz. Vamos a solicitar informes para entender los nuevos pliegos", aseguró un alto funcionario de la ANNP.
Fuente: LPO