Urtubey: “La Justicia se mete donde no debe”

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Urtubey: “La Justicia se mete donde no debe”
Urtubey: “La Justicia se mete donde no debe”

El exgobernador denunció una avanzada judicial sobre el peronismo y apuntó contra el intento de “poner el partido al servicio” del Gobierno nacional. Mientras que Gustavo Sáenz volvió a reclamar que sean los afiliados quienes elijan a las autoridades partidarias y rechazó las decisiones tomadas “desde Buenos Aires”.


El exgobernadorJuan Manuel Urtubey cuestionó la intervención judicial del PJ Salta dispuesta por la jueza federal María Serviniy advirtió que existe una intención de “subordinar” al peronismo opositor al gobierno de Javier Milei.

La medida judicial, que designó como interventor aJosé Luis Napoleón Gambetta, llegó días antes del Congreso partidario nacional que iba a ratificar el cronograma de normalización del distrito salteño. En paralelo, el gobernador Gustavo Sáenz volvió a reclamar que sean los afiliados quienes elijan las autoridades partidarias y rechazó las decisiones tomadas “desde Buenos Aires”.

“La Justicia metiéndose en la vida interna de los partidos políticos cuando está todo dentro de los plazos previstos es realmente una cosa insólita”, expresó Urtubey en radio Aries, condensando así el malestar que atraviesa hoy a buena parte del peronismo salteño tras la intervención judicial del Partido Justicialista provincial. Pero también dejó expuesta una discusión mucho más profunda, sobre quién conduce el peronismo en el norte argentino y qué sectores buscan desplazar definitivamente la influencia del kirchnerismo en esa estructura.

La resolución de María Servini, conocida el último viernes, llegó apenas días antes del Congreso Nacional partidario de este martes, en el que el PJ nacional se preparaba para ratificar el cronograma de normalización del distrito Salta, que disponía elecciones internas para el 25 de octubre y así extendía por otros 180 días la intervención política partidaria.  Sin embargo, el fallo judicial alteró completamente ese escenario.

Servini designó como interventor judicial a José Luis Napoleón Gambetta, dirigente con una extensa trayectoria en la política provincial y con pasos por la UCR, el romerismo y distintos espacios cercanos al oficialismo salteño.  Un nombre que dentro del PJ nacional difícilmente sea leído como neutral.

En ese contexto reapareció con fuerza la voz de Urtubey. “Ver a la Justicia como súbdita al servicio del poder político no es algo nuevo y hoy lo estamos ratificando”, afirmó el exgobernador. Para el dirigente peronista, detrás de la intervención existe una utilización política del Poder Judicial para disciplinar al principal espacio opositor al Gobierno nacional.

“Al peronismo, como partido de franca oposición, quieren ponerlo a disposición del propio Gobierno”, ratificó. De esta manera Urtubey terminó vinculando directamente la intervención judicial con una estrategia más amplia de reordenamiento político dentro del PJ nacional. “Esto se hace para poner el partido al servicio de un gobiernoque no tiene nada que ver con los principios con los que se fundó el Partido Justicialista”, insistió.

Aunque aclaró que no cuestiona personalmente a Gambetta —“tengo el mejor de los conceptos de él”, dijo—, el exmandatario sostuvo que la intervención judicial se encuentra “total y absolutamente fuera del ámbito de competencia constitucional”.

La causa judicial fue impulsada por Esteban Amat Lacroix, dirigente alineado con el gobernador Sáenz y que preside la Cámara de Diputados. Y ahí apareció uno de los puntos más incómodos de la discusión, puesto que un informe elaborado por los interventores desplazados, Pablo Kosiner y María Inés Cannuni, sostiene que Amat Lacroix no figura afiliado al PJ salteño ni en el Registro Nacional de Afiliados.

El dato abrió una fuerte controversia jurídica porque si quien promovió la demanda no estaba afiliado al partido, entonces comienza a discutirse sobre qué legitimidad avanzó el expediente que terminó con la intervención judicial. En el entorno del PJ nacional creen que ese elemento podía debilitar la causa y por eso interpretan que el fallo necesitaba salir antes del Congreso partidario que iba a ratificar el cronograma electoral interno.

El lugar de Sáenz

En el centro de toda la discusión vuelve a aparecer la figura del gobernador Gustavo Sáenz y su compleja relación con el peronismo. Este lunes, durante el lanzamiento del proceso participativo para el Plan de Desarrollo Estratégico Salta 2050 en el Centro de Convenciones, volvió a intervenir públicamente en la discusión partidaria.

“Creo que es fundamental que, de una vez por todas, los afiliados tengan la posibilidad de elegir en un proceso electoral como corresponde a su candidato”, afirmó. Y enseguida cuestionó las decisiones tomadas, en el ámbito del partido, desde Buenos Aires:  "No puede venir alguien a nivel nacional, que ni conoce la provincia, a intervenir este partido”.

La frase terminó exponiendo otra vez la contradicción central del saencismo. Por un lado, rechaza discursivamente las intervenciones partidarias nacionales, mientras que su espacio político aparece como uno de los grandes beneficiados por la intervención judicial decidida en Buenos Aires.

Esa lógica también quedó reflejada en las declaraciones del diputado provincial Gastón Galíndez, uno de los dirigentes más cercanos al gobernador. “Nosotros estamos en contra de la intervención dispuesta por el Congreso Nacional”, sostuvo ante este diario. Pero al mismo tiempo reconoció que la intervención judicial ya modificó el escenario interno: “Estimo que el interventor se notificará y comenzará con el armado de un cronograma”.

La pelea por el peronismo del norte

Dentro del kirchnerismo vienen observando hace tiempo una secuencia de movimientos políticos y judiciales que interpretan como parte de una estrategia de “deskirchnerización” impulsada por algunos gobernadores del norte.

Semanas atrás, en Jujuy, el juez federal Esteban Eduardo Hansen desplazó a la intervención encabezada por Aníbal Fernández y Gustavo Menéndez para colocar al frente del PJ jujeño a Ricardo Villada, dirigente del saencismo.

También comenzaron a circular versiones sobre reuniones entre Sáenz, el gobernador catamarqueño Raúl Jalil y la propia jueza Servini, en medio de conversaciones sobre el futuro del peronismo federal. En ese entramado reapareció además el nombre de Luis Barrionuevo, histórico adversario interno del kirchnerismo y protagonista de la intervención judicial del PJ en 2018. Ahora Barrionuevo promueve una nueva intervención en el partido.

Dentro del PJ nacional creen que esos movimientos forman parte de una estrategia más amplia para disputar la conducción del peronismo en la etapa posterior al liderazgo centralizado de Cristina Fernández de Kirchner. Por eso, la discusión ya excede largamente a Salta.

La intervención judicial terminó funcionando como otra pieza dentro de una pelea mucho más profunda: quién controla el aparato político del peronismo del norte argentino y qué gobernadores lograrán construir volumen propio en el nuevo mapa opositor. En ese contexto, las declaraciones de Urtubey resuenan también como una advertencia política.

Fuente: Salta/12

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