El demoledor dato del INDEC da por tierra con los espejitos de colores del Gobierno: la pobreza alcanzó a más de la mitad de los argentinos en los primeros seis meses de la gestión ultraderechista. La estrategia del oficialismo: lavarse las manos y responsabilizar al kirchnerismo. Mientras apenas conocidos los datos en la casa Rosada recibían a Susana Giménez.