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Un padre y su hijo fueron condenados a 13 años de prisión por ser responsables de organizar el transporte de más de 140 kilos de cocaína.
La condena fue confirmada en Salta por la Cámara Federal de
Casación Penal, y la resolución se determinó tras un importante trabajo
policial en el peritaje de los teléfonos.
En ese marco, los jueces Daniel Antonio Petrone, Mariano Hernán
Borinsky y Gustavo Marcelo Hornos acataron
por unanimidad lo dispuesto el 23 de mayo pasado el Tribunal
Oral en lo Criminal Federal (TOCF) N° 1 de Salta con respecto a Jorge
Navarro (54) y su hijo Gustavo (34), detalla Infobae.
Padre e hijo fueron acusados como coautores del delito de “organización de transporte de estupefacientes agravado por la intervención de 3 o más personas para cometerlo, en concurso real por dos hechos”.
Por tal motivo, Jorge recibió una pena de 13 años de prisión, en
tanto que Gustavo -a quien también se le endilgó el delito de
tenencia de droga tras ser encontrado con 3 kilos de cocaína en su casa-
obtuvo 12 años y medio de cárcel.
La palabra de los jueces
"Los diferentes elementos ponderados en el pronunciamiento que
se revisa han permitido reconstruir las circunstancias que rodearon
los transportes de estupefacientes llevados a cabo el 20 de octubre
de 2021 y el 19 de mayo de 2022, y el rol preponderante que los acusados Navarro
asumieron en la planificación, logística y organización de
los mismos”, relató el juez Petrone.
“En ese orden, el contenido de las comunicaciones interceptadas y oralizadas en
el debate, el lenguaje encriptado utilizado -por los imputados-, el permanente
y periódico cambio de las líneas telefónicas para evitar ser descubiertos, la
búsqueda de medios y vehículos para llevar adelante las actividades delictivas,
entre otros indicios valorados de manera conjunta y armónica en el fallo,
revelan inequívocamente que aquellos integraron la organización criminal, con
la función jerárquica asignada por el tribunal de juicio”, agregó.
Por su parte, Mariano Borinsky esgrimió que “la parte recurrente no
ha logrado poner en evidencia, ni se advierte, la arbitrariedad por falta
de fundamentación sobre la que edifica su presentación recursiva”. “En tal
sentido, y contrariamente a lo sostenido por las defensas, el tribunal de grado
valoró adecuadamente los testimonios del personal preventor a cargo de
las intervenciones telefónicas que fueron concordantes entre
sí, los peritajes sobre los celulares secuestrados, y el resultado de las
mencionadas comunicaciones interceptadas; prueba que, vale agregar, fue
ponderada conforme a las reglas de la sana crítica racional y la lógica”.











