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DDN. La familia de Liliana Ledesma espera por el inicio del juicio a 17 años del crimen de la pequeña productora asesinada en 2006.
“Ojalá que se dé el juicio, después de tantas veces que se ha suspendido”, dijo esperanzada la madre de la mujer víctima del narcotráfico, en un caso de sicariato por denunciar lo que pasaba en Salvador Mazza.
Comentó que está citada a declarar junto a su hijo Jesús y advirtió que a días del juicio que iniciaría el lunes 20 de marzo, solicitaron presencia policial porque el domingo se vio “gente rara” rondando sus campos.
“Mi hijo Jesús tiene que buscar un policía para que lo acompañe al campo porque el domingo se vio gente rara, pasaron dos desconocidos y se encontraron huellas de chinelas, así como usan los bolivianos”, relató Élida y mencionó también que el año pasado robaron y maniataron al padre de Jesús.
Aún con temor, aún con miedo, Elida recordó que “Liliana fue la única mujer que se animó a denunciar al narcotráfico”. Contó que cuando su hija murió gobernaba la provincia Juan Carlos Romero y que durante una marcha al Grand Bourg éste le preguntó cuánto quería por la muerte de Liliana. “Yo me paré y le dije que la muerte de mi hija no era vendible y que aunque me dieran una olla de dólares a mi hija no la paro más. Lo agarré a Jesús y lo dejé ahí sentado al sinvergüenza porque estaba sabiendo que era toda una mafia… todos sabían cómo venía la mano y que los Castedo no querían que los observaran”.
En diálogo con FM Noticias, Élida confiesa que su único consuelo es la compañía y logos de su nieta, la hija de Liliana que cuando mataron a su mamá tenía tan solo 8 añitos. Hoy tiene 24 años y es estudiante de ingeniería. “Le va muy bien mi hijita, está rindiendo las últimas materias y gracias a Dios ya se me recibe, todos me decían que ella iba a abandonar los estudios por todo lo que nos ha pasado, pero logró salir adelante. Su madre le daba todo y quedé yo a hacer de madre y de padre, a darle todo lo que ella necesitaba”, expresó conmovida y orgullosa.
Con sentimientos encontrados, la familia de Liliana confiesa sentir miedo e inclusive piden saber si finalmente los hermanos Raúl y Deflfín Castedo, autores intelectuales del juicio, serán trasladados a la zona o seguirán el juicio en videoconferencia.
Sabiendo a lo que se enfrentan ahora, con una justicia que llega, pero tarde, Élida manifiesta entre llantos: “Seguimos luchando aunque ya no vamos a tener la vida que teníamos antes, me quitaron a mi hija y mi consuelo es tener a mi nieta que es lo único que me queda de mi hijita. Le pido a Dios una justicia digna y que paguen lo que ha hecho”.
Fuente: Salta entre líneas-FM Noticias 88.1 Mhz.
MP











