Rath: "El Estado debería estar para que historias de todo el país que no les interesa contar sean contadas"

Alejandro Rath, miembro del Colectivo de Cinestastas, habló sobre la situación de la industria tras los diversos reclamos que llevaron al despido de Luis Puenzo, director del INCAA.
Hace 4 años Informacion gral.

Tras varios días de reclamos por parte de los integrantes de la industria cinematográfica del país, el gobierno nacional oficializó ayer el despido al director del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales, Luis Puenzo. 

"Más allá del cambio de nombre, lo impotante sería un cambio en la política de instituto. Vamos a ver como se desarrolla eso. Venimos hace tiempo reclamando por dos cuestiones. Por un lado, se votó durante el macrismo una ley que modifica los impuestos que financian el Fondo de Fomento, que es el Fondo que permite que se hagan películas en este país. Esa ley le puso una fecha de caducidad al destino de esos fondos. Esos fondos que ahora autárquicamente pasan directamente al Instituto de Cine y a otros Institutos de la Cultura dejarían de pasar directamente y pasarían a Rentas General con lo cual quedaría a merced de la decisión del poder ejecutivo si esos fondos siguen destinandose a eso o no", indicó Rath. 

El cineasta remarcó que la modificación de la ley debería tratarse en el Congreso que hoy se encuentra en una situación compleja entre el poco movimiento y las crisis políticas dentro de los bloques. Sin embargo, informó que están llevando adelante reuniones con legisladores nacionales, con apoyo del oficialismo y la oposición, aunque por ahora no existe la voluntad política de revertir la situación.

"Pediamos que la gestión del instituto se ponga a la cabeza de esta lucha, y esto no sucedía. Por otro lado, está el Plan de Fomento que es el que administra como se reparten estos fondos que venía siendo un plan de la gestión macrista y organiza los fondos al revés de lo que pretendemos. Creemos que el Fondo de Fomento debería ser sobre todo para el cine independiente, las que más necesitan del apoyo estatal para existir, y no para grandes empresas que tienen los capitales para poder filmar. El Estado debería estar para apoyar la cultura, para que historias de todo el país que en general no les interesa contar sean contadas, para apoyar la diversidad de miradas, la diversidad federal de estas películas, y toda una mirada lo que tiene que ser el cine que es totalmente distinta a la que se está llevando adelante", manifestó. 

Rath sostuvo que más allá de la renuncia de Puenzo, la lucha sigue. El 18 de abril se realizará un festival y una movilización al Congreso para seguir visibilizando la situación que preocupa porque puede signficiar el final del INCAA.

Hace dos días, distintos colectivos y organizaciones de integrantes de la industria cinematográfica realizaron una manifestación donde hubo represión por parte de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires  y detención a manifestantes. "Totalmente fuera de lugar. Ya el operativo era desmedido para la cantidad de gente que éramos, y también para lo que era la movilización. Era totalmente pacífica. Hicimos un acto en las puertas del Instituto, donde hablaban compañeros y compañeras en total tranquilidad. Desde el principio, hubo una actitud provocadora de la Policía de la Ciudad tratando de dejar un carril libre en un lugar donde no tenía sentido porque la gente cortaba la calle. En un momento llegó infantería, nos empezaron a empujar y cuando estabamos desmovilizandonos, nos empujaron hacia la vereda y ahí agarran de la nada a un compañero, estudiante de La Plata, que estuvo detenido hasta la madrugada del lunes", relató el cineasta. 

"Nos pegaron, trataron de detener a otros compañeros. Fue una locura para lo que era la movilización. Hace juego con toda una escalada represiva, la necesidad de parte de sectores políticos de empezar a reprimir la protesta social que en un marco de ajuste y retracción de los salarios va a ir en aumento", agregó. 

En cuanto a la época de oro del cine argentino, Rath indicó que en el 2006 con el avance de la tecnología y las reivindicaciones conseguidas en la distribución de los fondos, hubo una explosión en la producción nacional y se hizo un salto de 50 películas anuales a 200. "Fueron muchos años de una producción que aumentó en cantidad y en calidad. Hay una gran cantidad de técnicos muy interesantes, muy bien formados, oficios con un desarrollo muy importante, también esto apoyado por muchas escuelas de cine que siguen queriendo formarse en esta profesión. Un poco eso también es lo que le interesa a las empresas de gran distribución de contenidos como Netflix, Amazon o HBO, que vienen a filmar a este país que tiene técnicos muy buenos que con la devaluación y el atraso salarial, representa una producción muy barata. Lo que ocurre es que muchos están viniendo a filmar acá, precarizano a trabajadores porque las condiciones de laburos están cada vez peor, pero al mismo tiempo hay mucho laburo de producción", señaló. 

Sobre la situación en la Escuela Nacional de Experimentación y Realización Cinematográifica (ENERC), dependiente del INCAA, Rath manifestó que el reclamo de los estudiantes pasa por el despido arbitrario a la secretaria académica y el vencimiento del mandato del Rector actual. Además, exigen que el Consejo Académico tenga la representación necesaria del estudiantado. 

Fuente: Todas las voces - FM Noticias 88.1 MHz

LS

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