Violencia y maltratos contra una empleada municipal

Embarazada de 8 meses denunció al secretario Legal y Técnico de la Municipalidad, Daniel Nallar.
Hace 4 años Municipales

DDN. Roxana Padilla, empleada Municipal, denunció al secretario Legal y Técnico de la Municipalidad, Daniel Nallar, por violencia de género y maltrato.

Personal de planta permanente se desempeña en el municipio desde hace 14 años. “Hace un año vengo con un pedido de cesantía, a raíz de que fui partícipe de un paro en Tránsito cuando pretendían que la autonomía sea de la Policía Vial. Como se falló a nuestro favor, para nosotros vinieron las sanciones por ser los cabecillas de la medida de fuerza”, relató.

Reconoció la mujer que tiene un sumario de inasistencia por un tratamiento de rehabilitación con justificativos médicos y psiquiátricos, todo registrado en el expediente donde, además, en una clara persecución, le hicieron un sumario por un acta mal confeccionada. “Le hice una multa a un hombre que estacionó en doble fila y me terminaron sancionando a mí porque era de apellido…le condonaron la deuda y a mí me pusieron 10 días de suspensión, es así como procede la Municipalidad”, expresó y recordó que durante un año cobró 10 mil pesos, ya que le quitaron todos los adicionales.

Cursando el octavo mes de embarazo fue a cobrar y se dio con qué no había liquidación, le dieron de baja y se quedó también sin obra social.  

Sobre la denuncia contra Nallar, confirmó la situación de violencia y maltrato, al recordar: “Cuando entré a su despacho estaba muy enojado, me dijo que nosotros le echamos la culpa de todo lo que pasa en la Municipalidad y que estaba harto. Que yo era una mentirosa y que se me había dado de baja por la cesantía que tenía en mano, la tiró en la mesa, me dijo que dejara de joder y que fuera a la justicia porque ahí no tenía nada que hacer, tiró su celular contra la pared y yo entré en una crisis de nervios, la puerta estaba abierta y sus secretarias vieron todo porque además era un griterío que todo el mundo escuchó. Tuve que mentirle que lo estaba filmando y que todos se enterarían de su falta de respeto”.

Agregó que tras este evento fue al OVIF en Ciudad Judicial y le dijeron que no la podían atender porque había una sola abogada, por lo que la mandaron al Polo de la Mujer.

Aquí por fin la atendieron, pero tuvo que esperar seis horas para que le tomaran la denuncia. “En mi estado llegué a casa realmente muy cansada, después de haber andado todo el día, muy nerviosa y pensando que mis hijos ya no iban a tener esa platita con la que cuentan todos los meses”, dijo angustiada y pidió entre llantos que la intendenta Bettina Romero la atienda y le de alguna respuesta, como cuando en una oportunidad les aseguró que durante su gestión no habría problemas con los empleados.  

Fuente: Todas las voces todas-FM Noticias 88.1 Mhz.

MP