Coronel Moldes: Mujer fue brutalmente golpeada por su expareja

El violento la amenazó con matarla junto a sus hijos.
Hace 4 años Interior

DDN. En Coronel Moldes, una localidad aún consternada por el femicidio de la joven de 17 años Agustina Cruz, mujeres siguen siendo víctimas de violencia de género.

Marisa Delgado relató los hechos sucedidos el pasado 3 de octubre en horas de la madrugada, cuando su expareja la golpeó brutalmente por negarse a tener relaciones sexuales.

El hombre irrumpió en la vivienda, entró a la habitación donde Marisa estaba con su hijo de tres años, intentó forzarla a tener relaciones sexuales, la mujer escapó al baño y allí la golpeó brutalmente, arrojándola contra el piso y dándole fuertes golpes en la cabeza.

“Logré zafarme, me volvió a agarrar con las dos manos y me golpeó contra el inodoro, repitiéndome que no lo iba a dejar porque si no me iba a matar. Llamé a mi hijo para que me ayude y él seguía riéndose, me tiró contra el bidet y seguía golpeándome…me dijo que mientras me mate, me iba a comer”, contó Marisa.

Y continuó: “Me dejó encerrada en el baño, hasta que logré sacar el cabello que se me había enganchado en la canilla del bidet. Pensé que por los gritos del bebé se iba a calmar, pero volvió con un cuchillo de la parrilla en la que él trabaja con mi hermana. Seguí luchando, no sé de dónde saqué fuerzas, me decía que vaya a ver al bebé, pero yo no quise hacerlo porque si me daba vuelta, me mataba por la espalda. Seguimos luchando hasta llegar la puerta de entrada del comedor, logré abrirla, quitarle el cuchillo, pero me dijo que si iba lo mataba a mi hijo Federico que gritaba ¡papá no pegues a mamá!”.

Marisa abrazó fuerte al pequeño, lo tomó en brazos mientras lloraba desesperado. El violento no desistió de su accionar y le advirtió que si lo denunciaba seguramente estaría preso 3 o 5 años, pero al salir la mataría a ella, a su hijo, hijas y a toda su familia.  

Por temor no radicó la denuncia hasta una semana después de los hechos. La familia del victimario le asegura que el hombre está arrepentido y que se irá de Coronel Moldes, mientras que Marisa vive aún con el temor de volver a ser atacada.

Fuente: Sapo de otro pozo-FM Noticias 88.1 Mhz.

MP