Wichis de laboratorio

Durante junio y julio, el gobierno de Salta testeo una mezcla de transgénicos, azúcar con conservantes y otra mezcla de soja transgénica en niños de la comunidad wichí de Alto La Sierra, en el departamento Rivadavia.
Hace 4 años Salud

DDN. Soja transgénica, harina de trigo, proteína láctea, colorante, azúcares y conservantes fueron los ingredientes de las barritas de cereales y magdalenas que fueron testeadas en los chicos más pobres de la Argentina, asegurando que es una “receta anti desnutrición”.

Verónica Figueroa, ministra de Desarrollo Social, expresó: “Las barritas inicialmente son de UNICEF. Hay una confusión ahí, son barras especiales. Son medicación en realidad y lo manejaba UNICEF con Salud. Se está poniendo en práctica desde que arrancó este gobierno, desde que empezó esta gestión. En Santa Victoria con niños que están en bajo peso crítico, y después las magdalenas es otra propuesta que se está probando y está totalmente avalada por todos los organismos pertinentes”.

La Ministra manifestó que se está trabajando para que esto “sea legitimado” para todos los actores sociales, como el sector de pediatría. Consultada sobre el costo, dijo que “nada” porque es una prueba piloto. En cuanto a la cantidad de chicos que fueron parte de esta “prueba piloto”, indicó que eso debe responder el Ministerio de Salud.

De todas maneras, se conoció que fueron utilizado al menos 30 chicos y no hubo consultas a ninguna organización ligada a esa población. Desde la delegación salteña de la Sociedad Argentina de Pediatría, como también del Colegio de Nutricionista local, informaron que nunca fueron interpelados sobre este tema.

“Estoy muy contenta con la posibilidad, por supuesto que es una posibilidad más para trabajar con desnutrición con todo gusto hay que evaluarlo, estudiarlo y si es viable y es bueno hay que ponerlo en práctica”, dijo.

El ministro de Salud, Juan José Esteban, por su parte manifestó: “La verdad que lo estamos estudiando. Al alimento lo estamos estudiando. Cuando yo asumo el ministerio estaba instalado los muffins, como los llaman, las magdalenas. Hay sociedades científicas que tienen que evaluar el contenido y una serie de cosas más para recién empezar a administrarlo”.

“Se han aplicado para recién empezar a administrarlo. Yo soy muy cauto al respecto. Se han aplicado, pero de todas maneras hoy estamos haciendo un estudio pormenorizado de los contenidos del muffin, así que estamos en eso”, dijo.

Esteban aseguró que estas magdalenas son “efectivas y nutritivas” pero con un bajo porcentaje de soja, que se atribuyó a lo transgénico. “Prefiero hacer un muy buen estudio, y a o lo mejor utilizar otra cosa como algarroba”, dijo.

El ministro aseguró que la política proviene del Ministerio de Producción y de Desarrollo Social, en conjunto con Salud durante la gestión de Josefina Medrano, cuando Antonio de los Ríos, hermano del ministro de producción Martín de los Ríos era el secretario de salud.

Medardo Ávila Vázquez, coordinador de la Red Universitaria de Ambiente y Salud y Médicos de Pueblos Fumigados, indicó que no se midió cuanta presencia de glifosato tiene el llamado bloque nutricional y agregó que las pequeñas dosis de herbicidas puestas en este producto que se dio de comer tantos días a los chicos tiene consecuencias negativas, debido a que los agrotóxicos tienen efectos secundarios que tiene que ver con problemas cognitivos.

La referenta de soberanía alimentaria, Miriam Gorman, criticó con dureza estas pruebas y la decisión política de incluir estas magdalenas a base de transgénicos. La Sociedad de Peritaría se pronunció sobre la soja en general, que tiene disruptores endocrinos que actúan como falsas hormonas y su consumo debe estar prohibido para menores de dos años en pleno crecimiento y no se recomienda para niños entre 2 y 5 años. Se altera el metabolismo, es una afección directa.

Alejandro Deane, presidente de la Fundación Siwok e ingeniero agrónomo, justificó el uso de los muffins y dijo: “A mí personalmente me parece que están poniendo el foco equivocadamente. Para mí, el foco lo tienen que poner sobre porque están estos chicos así y no que le estén dando un suplemento proteico legal, porque no es ilegal. Me parece que erran el foco, tiene que estar puesto en la educación, la formación, el acceso el agua, porque no se pueden producir alimentos ahí”.

“Voy a discutir, es una cosa hasta ideológica, que se dejen… por favor pongan el dedo sobre el gran problema de las comunidades”, agregó.  

Deane indicó que el 95% del maíz del consumido tiene Bacillus thuringiensis (BT), una bacteria tóxica para el gusano que está en el ADN del producto, y sostuvo que eso es "inocuo" para los humanos, pero que hay cuestiones "ideológicas" que hicieron que "sea tóxico lo que no es tóxico". En el mismo sentido, aseguró que los insecticidas son "para los insectos" y no para los humanos porque de lo contrario estarían prohibidos. 

"Toda esta energía tendría que estar puesta en porque todos los chicos no llegan al nivel esperado en la parte educativa, porque ahí está el corazón del problema. Saben del aparato digestivo, saben lo que es una proteína, saben las propiedades del agua. En séptimo, ya tendría que saber una niña como controlar y no embarazarse.  Ahí está el corazón del problema, que la educación es pésima, es un desastre", expresó. 

Esta mañana, llegó una delegación de Naciones Unidas que tras una reunión en el Centro Cívico Grand Bourg harán una recorrida por el norte de la provincia para ver módulos alimentarios y el acceso al agua. En cuanto a los muffins, se dijo que es un tema del Ministerio de la Salud y que desde allí deben pronunciarse, además de ser los encargados de aprobar o no la situación. 

Fuente: Políticamente Incorrectos - Aries

LS


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