Medianera Vóley, trabajo a pulmón de deportistas en Salta

Sin apoyo del Estado provincial ni municipal, desde el barrio Islas Malvinas se gesta un trabajo deportivo ejemplar.
Hace 5 años DEPORTES

DDN. Esteban Castillo es docente de Educación Física y entrenador del equipo juvenil de vóley femenino Medianera Vóley, del barrio Islas Malvinas, habló sobre el trabajo que realizan desde 2019, a pulmón y sin ninguna clase de apoyo estatal. “Estamos enfrentando un campeonato de vóley femenino, con todas las dificultades que hoy conlleva, pero la verdad que le ponemos mucha voluntad y muchas ganas para que todo salga bien”, destacó.

Recordando los inicios del trabajo junto a Medianera Vóley, relató: “Comienza en el 2019, cuando consigo un contrato con la Secretaría de Deportes, empiezo con las escuelitas deportivas que las auspician ellos. A mediados de año, como veía que había bastante interés por parte de las chicas de que realmente estaban respondiendo al trabajo que se venía realizando, surgió la idea de hacer primero camisetas, como para tener una identidad. A partir de ahí les propongo la idea de participar en un torneo y ver si podemos lograr un objetivo mucho más grande. No solamente entrenar sino empezar a competir y ganar, por qué no”.

“El trabajo que se venía realizando era el del principio, enseñando cómo se remataba, cómo se armaba, lo que eran las recepciones- continuó-. Como vi el interés de ellas empecé a aplicar otro tipo de entrenamiento, mucho más específico. Me contacté con una amiga, que ella ya venía participando porque juega y tiene su propio equipo. Nos consiguió el contacto y nos inscribimos”.

Así fue que en 2020 decidieron participar, aunque solo lograron jugar tres partidos antes de que se suspendieran todas las actividades. “Este año recién empezamos a participar como se debe, solamente hicimos diez partidos y ahora estamos esperando a que se vuelva a reanudar”, indicó Castillo remarcando: “Todo se hizo a pulmón desde 2020 porque se me terminó el contrato con la Secretaría de Deportes y yo ya había quedado comprometido con las chicas en que iba a seguir y en que íbamos a hacer un campeonato. Así que a partir de ese momento todo se volvía ad honorem, es todo a pulmón. Con mucho sacrificio de las chicas para ir a entrenar, estudiar. Hay algunas que son mamás y también se esfuerzan, acomodan los horarios, tratan de cumplir con la exigencia que les voy poniendo, tanto física como mental”.

Las edades de las deportistas a quienes entrena van de 17 a 25 años, por lo que subrayó: “Es todo un trabajo diferente, hay que ir acomodándome a la edad de cada una y tratar de aprovechar al máximo la formación que uno logró como profesor y tratar de ser la contención que ellas necesitan, tanto desde la parte deportiva como desde la parte psicológica porque hay que entender el contexto en el que estamos”.

Estado ausente

“Es realmente bastante sacrificado realizar un deporte y muchas veces los padres no pueden, las chicas tienen ganas y desde ese lugar también tengo que estar muy atento, ver las caras con las que van, los ánimos, y empezar a trabajar. Es todo un proceso complejo el que estoy haciendo”, enfatizó el docente al tiempo que lamentó que este nivel de compromiso con la actividad está “bastante alejado” del que demuestran las autoridades provinciales y municipales del área de deporte.

En este punto, se refirió a su situación particular señalando: “Soy un profe que sufrió un accidente y dicto mis clases desde una silla de ruedas. Entrenamos normalmente tres veces por semana, dos horas cada entrenamiento, y las chicas se adecúan a ese entrenamiento. Si bien yo no puedo mostrar completamente bien los ejercicios, trato de hacerlo lo más detallado posible para que ellas puedan llevarlos a cabo. Eso fue lo que nos ha unido en estos tres años de trabajo, han aprendido a entender mis señas, mis gestos. Muchas veces a las indicaciones no las hago solamente con la voz, sino que ellas con solo verme la cara saben que se confundieron, saben que hay que corregir”.

“Es un trabajo que llevamos haciendo hace tres años. Sin embargo, he presentado notas para volver a conseguir el contrato con la Secretaría de Deportes para tratar de tener una pequeña ayuda porque los gastos en remís para mí son bastante pesaditos. Yo no puedo ir en colectivo, tengo que ir en remís por la silla de ruedas, y no se ha visto desde ese lado esa reciprocidad”, cuestionó el docente ante la falta de interés en la actividad por parte de las autoridades.

Y añadió: “Me dijeron que volviera a presentar el currículum este año, lo presenté, pero no hubo un llamado para un sí, para un no, un más adelante, nada. Es medio difícil el encontrarse peleando solo en esta situación. La familia ayuda desde el lado que puede, acompañando, alentando, pero también se complica. Tengo chicas que son menores, a algunas las pueden ayudar los padres para participar los domingos, porque eso se paga por planilla los domingos, y hay otras chicas que están trabajando, tienen esa posibilidad, y hay otras que tienen que hacer venta de alimentos, de facturas y cosas para poder tener para jugar los domingos. Hay chicas que no tuvieron un domingo, algunas hicieron vaquita para poder pagar y otras no tuvieron y no se pudo”

Los costos se extienden así al pago de inscripciones, seguros, carnets, insumos y demás. “Lo bueno es que el torneo está bien regulado, pero implica un gasto bastante importante. Las camisetas también es un gasto que corre por cuenta de nosotros- amplió-. Hace dos semanas, las chicas para que yo no esté pensando en cómo hacer, decidieron por su parte realizar una rifa, se vendieron todos los números y se va a hacer la rifa el domingo, se hizo con el objetivo de que cada una pueda sustentar su camiseta. Desde ese lado, también hay una lucha constantemente”.

“Es bastante necesario el apoyo y es sabido que Salta tiene una gran concentración de chicos que practican diferentes deportes. Lamentablemente, siempre para las autoridades lo más visible es el fútbol, y es de público conocimiento los clubes que se llevan toda la ayuda. Los equipos de barrio, o los deportes como el vóley están un poquito olvidados y, si uno se acerca los domingos a ver los partidos, se ve muchísimos chicos que están interesados en practicar deportes, pero no se le está prestando atención”, insistió el docente.

Precisamente, resaltó: “Estuve hablando con un amigo mío, que es el director de la selección sub 16 de Salta, y me comentaba lo mismo, que el apoyo es muy poco, que él aparte de la selección tiene otros tres equipos y le cuesta. La ventaja que tiene es que él puede cobrar una cuota y conseguir los materiales e insumos. Desde mi lado es mucho más difícil”.

“Vemos equipos que tienen muy buenas pelotas, una preparación de muchísimo más tiempo, y eso se nota a la hora de competir. Sin embargo, no nos hace menos a nosotros que llevamos un año de un trabajo realmente fuerte, de nivel competitivo, y aparte trabajamos con las pelotas que tenemos. Tenemos una sola buena pelota y de doce que teníamos ya nos quedan seis. Una pelota buena, comprando en cantidad, está entre 8200 pesos, individual se eleva un poco más el costo”, agregó dando cuenta de las múltiples dificultades que hasta el momento supieron sortear, aún sin ningún apoyo gubernamental.

Finalmente, lamentó que pese a que existen muchos profesionales titulados, como es su caso, se encuentran frente a la imposibilidad de mantener un contrato continuo con la Secretaría de Deportes o con el área de Deportes de la Municipalidad, en tanto que “desde afuera ve que se contrata gente que no tiene título, que no tiene matrícula”, y expresó: “No es justo porque nos preparamos cuatro años, más los cursos que hacemos, todo para tener el cuidado de nuestros atletas, y esta gente que contratan no los conocen. Nosotros estamos preparados para acompañar desde todas las áreas y a la hora de la verdad nos vemos trabajando solos, por cuotas, de reconocimiento poco y nada. El reconocimiento grande viene de parte del grupo con el que uno trabaja. Las autoridades competentes nada, prácticamente”.

Fuente: Somos Tierra – FM Noticias 88.1 MHz.

BH

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