Las escuelas de Rivadavia Banda Norte permanecen olvidadas para el gobierno

“Salta no termina en la vereda del Grand Bourg”, subrayó la docente Patricia Aguilar.
Hace 5 años Educacion

DDN. Mientras un sector pide al gobierno provincial la suspensión de las clases presenciales por un plazo de 15 días a fin de desalentar los contagios, en Rivadavia Banda Norte las clases continúan dictándose de manera presencial, en las condiciones más precarias ante la ausencia del Estado.

La docente Patricia Aguilar, que se desempeña desde hace años en el Colegio Secundario N° 5041, consideró que las clases presenciales revisten la condición óptima para generar los aprendizajes. “Las escuelas abiertas son la única posibilidad que tenemos de garantizar que los chicos realmente aprendan. El 2020 fue un año para el olvido, un año perdido porque esa es la verdad”, sostuvo.

Y agregó: “Aun así, sabemos los riesgos que estamos asumiendo al tener clases presenciales, más allá de que soy muy respetuosa del criterio médico, pero tendríamos que tener más y mejores garantías respecto al cumplimiento del protocolo, las condiciones edilicias”.

En este sentido, lamentó que “en Rivadavia Banda Norte las condiciones edilicias son bastante deplorables”, haciendo referencia a la obra de los baños, anunciada en enero y aún pendiente. “La secretaria de Gestión Educativa, Roxana Dib, prometió en marzo que las escuelas estarían en condiciones para garantizar la presencialidad y aún están los baños en construcción”, subrayó.

“La institución es compartida por el colegio secundario y una escuela técnica, con afluencia de estudiantes durante todo el día, tarde y noche. En estos lugares tenemos una variabilidad climática que va desde temperaturas muy calurosas 45 grados, a temperaturas muy frías. Acá es muy corto el período en el que hace frío, pero es un frío seco. Significa estar con las ventanas abiertas que a veces no tienen ni vidrio”, detalló la docente.

Así las cosas, sobre las declaraciones del ministro de Salud, Juan José Esteban, remarcó: “Los que somos docentes tenemos la particularidad de ser comprometidos, sobre todas las cosas, más en estos lugares donde el sistema educativo camina gracias al compromiso de los docentes”.

“Si tenemos que trabajar pensando en todas las carencias que tenemos, y que no se han modificado en 20 o 30 años- continuó Aguilar-, la población estudiantil ha crecido porque la gente ha entendido que es necesario que los chicos reciban la instrucción secundaria. Tenemos instituto terciario también, los distintos niveles están presentes, a pesar de las falencias materiales que tenemos hace décadas”

Reiteró así la advertencia sobre las malas condiciones en las que se brinda el dictado de clases, en establecimientos con muchísimos años de trayectoria, ya que “todavía no ha habido una mirada sanadora porque los chicos han estudiado en muy malas condiciones”. “Tenemos aires acondicionados que se pusieron gracias al trabajo de los padres y los docentes. Las pocas mejoras que hemos podido obtener las hemos obtenido por el compromiso de la comunidad educativa. Cuando empiezan las clases tenemos mucha afluencia de alumnos, nos pasó un año que no teníamos bancos”, aseveró.

En la misma línea, cuestionó que quienes desempeñan cargos de supervisión no van a trabajar en terreno, y dijo: “Es muy poca la presencia y es lo que necesitamos, un apoyo que sea real”.  

Siguiendo con su análisis, enfatizó: “En el departamento Rivadavia somos noticias por las carencias socioeconómicas y no solamente en las comunidades originarias sino también en la parte criolla, fundamentalmente el aspecto social que muchas veces no es atendido. Hay distintos pedidos de un gabinete psicopedagógico que pueda trabajar con distintas instituciones de la localidad. La asistencia siempre la tenés que buscar con movilizaciones y notas periodísticas, nunca se ha hecho un trabajo serio. Las adicciones en esta zona tienen un doble impacto. Acá hay demasiadas deudas, para mi gusto, del sistema”.

En materia de salud, denunció que solo cuentan con dos médicos para toda la población, y agregó: “El discurso oficial dista mucho de la realidad”. Cuestionó también que los legisladores, en tanto, trabajen desde la virtualidad señalando una “doble moral”, y consideró que la renuencia ante el pedido de suspender la presencialidad, responde a la necesidad de mantener las escuelas abiertas justificando el llamado a elecciones para el 4 de julio.

“Estamos cansados de la doble moral y el doble discurso. Salta no es solamente la Capital, Salta no termina en la vereda del Grand Bourg”, concluyó la docente.

Fuente: Somos Tierra – FM Noticias 88.1 MHz.

BH