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DDN. Nicolifa es uno de los tantos artistas callejeros que día a día salen a trabajar con el riesgo de ser detenidos, arbitrariamente, y violentados por personal policial amparados en la ambigüedad del Código Contravencional. Pidió que las autoridades intervengan garantizando que puedan realizar su actividad que, aclara, puede ser regulada por ellos mismos.
Desde su experiencia, Nicolifa aseguró: “Desde el tiempo que llevo trabajando en la calle, la recepción del público siempre es muy buena, no solo en los semáforos sino cuando hacemos espectáculos en las plazas o parques”. “La devolución de la gente siempre es positiva, el único problema que sufrimos, casi cotidianamente, es el acoso y la violencia policial que, amparados en un Código Contravencional fascista, nos persiguen, nos quitan nuestras cosas, nos detienen por varias horas, incluso días”, lamentó el artista.
En este sentido, contó en primera persona algunas de las situaciones que le tocó vivir. “Muchas veces, algunas no fueron tan graves, fueron ‘paseos’ de trámites que te lleva a hacer la policía. Nos levantan del semáforo, nos llevan a la comisaría que corresponde y de ahí nos llevan a contraventores y nos hacen firmar un papel. Nos meten 10 minutos en una celda y nos sueltan”, relató.
Y agregó: “Nos dicen que es una contravención y lo que responden siempre es que el artículo 77, inciso c de la ley, que dice quien obstaculice el libre tránsito de vehículos será considerado contravención. Nosotros, que trabajamos con el semáforo en rojo, lo que decimos es que no se puede obstaculizar algo que ya está detenido. Los vehículos están detenidos por eso y es por eso que en ese breve momento nosotros podemos expresar nuestro arte”.
Contó, igualmente, que estas detenciones de las que son objeto “son las situaciones más leves”. “Lo máximo es la humillación, el maltrato, el rato que te hacen perder. Cuando es contravención no pasa de eso, el tema es que otras veces, por ejemplo, a mí lo que me pasó es que no solo me llevaron, sino que me golpearon, me reventaron el ojo. Después, encima, no te llevan al médico legal. Te sueltan antes, y andá que te crea alguien”, expresó con molestia.
Aseveró luego: “A mí me dieron con la mano nomás, fue un golpe feo, pero me fue con la mano. A un compañero que estaba trabajando en el semáforo la policía lo levanta, le da una golpiza arriba de móvil y lo dejan inconsciente. Al parecer, queda inconsciente en el momento en que le pegan con el arma en la cara, y lo dejan tirado en un baldío cerca de donde lo levantaron. Él, al otro día encuentra sus cosas tiradas en ese lugar donde él estaba, donde lo habían levantado, y ahora tiene una fractura a la altura del ojo”.
En este contexto, Nicolifa lamentó que “la policía, acá en Salta, se mueve con una impunidad tremenda”. “Ellos hacen y deshacen a su criterio”, sostuvo antes de relatar el caso de otro compañero. “Lo tuvieron detenido seis días el Alcaidía, incomunicado, sin saber por qué estaba detenido. A los seis días le comunican que tenía una causa penal de desacato a la autoridad y de agresión con arma blanca, lo cual es totalmente mentira. Encima está firmado este hecho por transeúntes cuando lo levantan, que es un arresto totalmente arbitrario”.
Sobre este hecho, explicó el motivo de la grave acusación por parte de la policía al señalar: “Resulta que este chico hace malabares con machete. Él se estaba yendo en la bici, iba pedaleando por medio de la plaza, y ahí es cuando lo agarra la policía. O sea, se iba al semáforo y tenía los machetes guardados en la mochila. Entonces, después de que la policía lo detiene, de que hacen un súper quilombo, sacan los machetes y adjudican que él atacó con arma blanca, con esa arma que no es un arma, porque es un juguete de malabar. Son machetes sin filo porque, sino, no podríamos trabajar”.
“Es un atropello tremendo porque el compañero estaba viajando y ahora no puede continuar con su viaje porque tiene que presentarse el primer lunes de cada mes a firmar su libertad condicional en Alcaidía y esperando un juicio. Es una causa grave y es totalmente mentira encima”, acusó el artista remarcando que quien realiza las denuncias es el propio personal policial que los detiene.
“Quien hace la denuncia es el mismo policía, como si lo hubiésemos atacado a ese mismo policía. Entonces, no hace falta más palabras que la del policía- continuó molesto-. En mi caso, yo no puedo acceder a la causa, me dice la policía que está en Fiscalía N° 7 y, cuando voy a averiguar, resulta que no está la causa o que no la puedo ver porque necesito un abogado. Cuando voy con un abogado me dicen que no me pueden dar información de la causa tampoco. Me tienen pateando de un lado para el otro”.
Siguiendo así con su relato sobre las dificultades que la Policía de Salta les impone para poder trabajar, contó: “Eso no es todo, la policía, cuando nos llevan detenidos, alteran los documentos. Nos levantan y nos llevan a otra jurisdicción, a otra comisaría donde no corresponde que nos lleven. Están alterados los datos de la contravención, ponen otra hora, otro día, otro lugar. Nosotros tenemos que firmar y, si no querés firmar, es peor. La clásica es que, cuando uno le reclama algo al policía, lo que te dice es ‘¿te querés ir ahora o te querés ir en un par de horas?’”.
Por otra parte, indicó: “Cuando vamos a resolver el tema de nuestra contravención nos derivan a otro juzgado y, según la Constitución Nacional de la República Argentina, eso no puede ser. A uno lo tiene que juzgar el juzgado que corresponda. Es por eso que ahora, después de 20 años, están tratando de crear el Juzgado de Contravención, pero todavía funciona el jefe de Policía como Juez de Contravención, una persona que no está preparada ni apta para ese puesto”.
A la vez, hizo hincapié en la imposibilidad que se les presenta para denunciar las agresiones policiales de la que son objeto permanentemente. “Si nosotros vamos a denunciar, ¿vamos a ir a buscar una ayuda a los mismos que nos persiguen y nos reprimen? Y no es que hay un policía podrido o dos policías podridos, sino que es la fuerza entera la que está podrida porque avalan estos comportamientos. Yo, incluso, le preguntaba a un policía. Le digo ‘hay injusticias que vos ves adentro y vos ¿qué haces?’. ‘Nada, no puedo hacer nada’, me dice. Es una institución que está podrida y un gobierno que también está podrido”, aseveró.
Voluntad política
Frente a este contexto tan adverso, Nicolifa consideró que “es cuestión de que se tomen medidas, más allá de generar un proyecto de ley o de hacer una modificación a este Código Contravencional”, e hizo referencia una iniciativa en particular que, según expuso, busca reglamentar el trabajo de los artistas, disposición a la que se oponen entendiendo que son ellos quienes regulan su actividad y solo requieren normativas claras que no den lugar a interpretaciones y atropellos policiales.
Así, indicó sobre un proyecto que se debate en la Legislatura: “Lo que se está planteando es una modificación de este mismo inciso por el que nos llevan detenidos en el que dice que las manifestaciones artístico culturales de retribución voluntaria que se realicen en la vía pública no serán contadas como contravención. Al lado dice ‘asimismo, las actividades culturales que tengan que contar con permiso’. Es bastante ambiguo, bastante confuso, y no deja bien en claro si tenemos que pedir un permiso”.
“Esto se aprobó en la Cámara de Diputados y, cuando pasamos a leer el examen que hace cada uno de los diputados y diputadas acerca de este proyecto, la mayoría apunta a la regularización del arte callejero, que es lo que nosotros no queremos- enfatizó-. Es lo que el (ex) concejal Leiva, en el año 2017, si no me equivoco, me propuso un proyecto para reglamentar el arte callejero donde nos iban a decir dónde, cuándo, cómo y qué podíamos hacer, y no es lo que queremos. Queremos la libertad del arte por el arte en sí y, como nosotros ya tenemos una organización sabemos qué trabajamos y cómo trabajamos, no necesitamos una organización externa porque ya estamos organizados y nos autoregulamos. Nuestro trabajo está bajo nuestro control”.
“Más allá de que compartimos un arte en común, compartimos una denuncia en común porque día a día nos vemos sometidos a la arbitrariedad de la policía para llevarnos detenidos y hacer lo que ellos quieran”, sostuvo con firmeza el artista para luego considerar: “Creemos que no se acaba la lucha con la anulación de Código Contravencional. Si la policía no nos lleva por ese código, que dice que me protege a mí, me van a llevar por cualquier otro código. En ese mismo Código Contravencional menciona que es contravención que tres o más personas se junten en un lugar público. Si eso se pusiese en efecto, porque la policía no lo pone en efecto, pero si tiene ganas se agarran de eso y si ven tres personas juntas ya es una contravención. Igual, no se le puede preguntar mucho al policía porque ya es amenaza, ya es desacato, como me pasó a mí. En ese sentido, buscamos nuestra auto preservación y hablamos con los cumpas. Cuando viene la policía hay que irse sino uno le da lugar a que puedan hacer lo que quieran”.
Organización y lucha
“Vivimos amenazados constantemente. Igual, no tenemos miedo porque estamos organizados y sabemos que estamos actuando bien. Nosotros salimos a mostrar nuestro arte y, de esta forma, subsistimos día a día. Sabemos que estamos haciendo las cosas bien y estamos organizados en contra de esta injusticia”, expresó luego destacando que la denuncia pública y la visibilización son el camino que encuentran posible. “Es por eso que venimos haciendo actividades culturales, porque creemos que, desde nuestro lugar, desde el arte y la cultura, podemos realizar esta denuncia. Hacemos semaforazos, festivales, varietés en las peatonales. Y el apoyo de la gente acá en Salta, y en casi todos los lugares en donde estuve, siempre es positivo”, añadió.
Justamente, resaltó al respecto: “Mucha gente ni siquiera conoce la problemática y, cuando uno le cuenta, inmediatamente se ponen del lado de uno porque es la misma gente que en los barrios ves cómo la policía levanta a los pibes y a las pibas de la calle impunemente, los golpea, les dispara a los ojos”. “Es un accionar sistemático que se da de la policía, no solo contra los artistas callejeros, sino con los pibes en los barrios, con las trabajadoras sexuales, con los manteros, con los artesanos. Este ataque de la policía es sistemático, sobre todo hacia la gente pobre, la gente con menores recursos”, cuestionó e invitó a la población al semaforazo que llevarán adelante hoy, desde las 17, en la esquina de Alvear y Entre Ríos.
Vivir del arte
“Yo soy salteño, me crié y viví casi toda la vida en Salta. Tuve la oportunidad de conocer otros lugares, viajar, pero me crié la mayor parte de mi vida en Salta”, contó Nicolifa al narrar las experiencias que lo llevaron a decidir vivir del arte, particularmente del arte callejero. “Me acuerdo cuando era chico veía a los malabaristas en los semáforos y me quedaba a conversar con ellos. Me parecía impresionante lo que hacían y encima lo hacían viajando por el mundo”.
“Me encantaba saber sus historias y cuando fui más grande tuve la oportunidad de acercarme por algunos amigos al mundo del circo, de los malabares, de las acrobacias, del payaso. Empecé a trabajar por ese lado, a entrenar, a salir a las calles a hacer malabares en los semáforos. Me fui perfeccionando, fui adquiriendo material para poder ir trabajando. Otro amigo me empezó a llevar a la peatonal, donde empecé a hacer espectáculos con diferentes disciplinas de circo, a trabajar en eventos”, relató.
Y destacó con emoción: “La verdad que la calle es un hermoso espacio de trabajo porque podés llegar a un gran espectro de la población. Esto es lo más bonito, es para la gente que tiene y para los que no tienen, es popular, es para todos y para todas. Es más bonito porque la devolución es más real”.
“También trabajé en forma privada y está buenísimo, en eventos y en espectáculos más grandes, pero la calle no lo cambio por nada porque me ha dado la oportunidad de viajar, de conocer otros lugares, y es lo que me da de comer a mí y a mi hijo, es de lo que vivimos, pagamos el alquiler, las cuentas, es algo muy bonito. El único problema que tenemos es la policía”, concluyó el artista.
Fuente: Somos Tierra – FM Noticias 88.1 MHz.
BH











