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DDN. Desde la ruta, pasando por Santiago del Estero, Gustavo Manuel Gallardo, de 39 años, relató la odisea que vivió desde que decidió, desempleado, con deudas y sin haber comido por dos días, regresar a dedo a Salta desde el sur, en donde se encontraba trabajando hasta que se declaró la pandemia. Viajaba a pie, sin nadie que lo llevara en su vehículo, su historia se hizo viral y le pagaron un remís y un hisopado para volver a Salta.
“La decisión fue tomada porque ya no conseguía trabajo. Antes de la cuarentena trabajaba bien, estaba bien. Empezaron los problemas cuando empezó la cuarentena, a mermar los trabajos, los propietarios de las casas, de las obras, empezaron a cerrar. No querían que vayamos a trabajar por el peligro del virus. Teníamos que pagar alquiler y no teníamos trabajo, no se conseguía nada”, comenzó relatando Gallardo. “Decidir salir un día, venirme, porque debía dos meses de alquiler, no tenía plata ni nada. Llevaba dos días sin comer así que salir a la ruta para ir a mi casa. Sé que, en Salta, por ahí si consigo un trabajo o algo voy a juntar para tener plata”, agregó durante el camino de vuelta.
Recordó también el contacto que tuvo con un periodista durante su viaje. “Cuando salí de Caleta Olivia me paró primero la policía, me pidieron todos los datos, y después me dejaron pasar porque les dije que iba a dedo. Un trecho más, una hora más, cuando iba caminando, paró una camioneta y era un reportero, se llamaba David, no me acuerdo el apellido. Se bajó, me preguntó para dónde iba viajando, le comenté. Después me grabó, me sacó fotos. Yo no llevaba nada de plata en los bolsillos, él me regaló plata para que tenga para comer”, contó.
“Seguía caminando, pero nadie me alzaba, pasaban camiones, pasaban camionetas. Yo seguía y ya no aguantaba más, me paraba al costado de la ruta porque me dolían mucho los pies”, continuó para llegar al momento de la historia en que aparece Laura, quien desde Río Negro le brindó una gran ayuda permitiéndole finalmente emprender su camino a Salta de manera más segura. “Cuando doña Laura apareció el viernes a la noche yo ya estaba en Comodoro, porque ya había pasado todos los controles. Me encuentra un chico, que se llama Martín, fue la única persona que se paró. Yo me di vuelta a mirar la ruta e hice dedo, pero ya estaba resignado. Paró, me preguntó para dónde iba, yo le comenté, me dice ‘no puede ser, cómo te vas a ir así’. Me llevó para Comodoro, en el transcurso en la ruta yo le venía comentando y me dijo ‘yo te voy a conseguir algún amigo, alguna changuita, algo para que no te vayas así’. Así que me llevó a su casa, me dio alojamiento, me dio de comer”, comenzó diciendo.
Y agregó: “Después mi sobrina hizo viral todo eso, pasó mi número y me empezó a llamar gente de Comodoro, eso pasó el viernes. Una página de Neuquén, ellos lo habían subido y se había contactado mucha gente preguntando cómo estaba, si sabían de mí. Ahí fue que doña Laura vio por el face y se contactó con mi sobrina el viernes a la noche, a las 3 de la mañana. Me mandó mensaje a las 6 de la mañana y yo estaba durmiendo, apagaba el celular porque andaba mal. A las 8 de la mañana hablé con ella, me llamó, me preguntaba cómo estaba. Yo le empecé a contar toda la historia y me dijo ‘nos fijemos si hay una línea de transporte porque no quiero que te vayas caminando, porque de Comodoro a Trelew es una ruta donde no hay nadie, te puede pasar algo, quédate ahí nomás y vamos a encontrar una solución’”.
“Me preguntó si había colectivos, si yo había averiguado, le dije que no, que están vendiendo pasajes para diciembre- continuó Gallardo-. Me fui al municipio para ver si me podían ayudar con algo o que llamen al Gobierno de Salta para que me den una solución, que me ayuden para volver, y no me atendieron porque el Intendente de Comodoro estaba enfermo. Después me mandaron a Desarrollo Social, tampoco ahí me atendieron. Me dijeron que haga una nota dirigida a Marcelo Rey y que él en la semana recién me iba a atender. Me fui nomás yo a la casa (de Martín). El sábado, cuando hablé con doña Laura, yo le había pasado un número de un remís. Doña Laura habló con el chofer del auto y se me apagó el teléfono. Después lo puse a cargar, me andaban buscando por Comodoro. Cuando lo prendo al teléfono, como a las 4 de la tarde, me dice ‘yo hablé con el muchacho, ya le deposité la plata, y tranquilo, descansá ahora que el auto va de Córdoba para Comodoro a buscarte y de ahí va a Córdoba, te van a hacer el hisopado y todo esto, y después te van a trasladar a Salta capital’”.
Gallardo se mostró agradecido con por toda la ayuda que recibió, y concluyó: “Pensaba que me iban a alzar los camioneros, pero nunca pensé que iba a pasar esto”.
Fuente: Todas las voces todas/ FM Noticias 88.1 MHz.











