



Perpetua para los asesinos del puestero

Feriado largo el 9 y 10 de julio




Cambios en Seguridad

Quintela recibió a Juan Manuel Urtubey y Nicolás Trotta


Mauricio Macri ganó en Salta y condiciona a Cristian Ritondo

DDN. La rosarina le ganó en la cancha central a Elina Svitolina, número 5 del ranking, para seguir haciendo historia y llegar a la semifinal del grande parisino.
Paso a paso, semana a semana, Nadia Podoroska suma un nuevo capítulo a su histórica participación en Roland Garros, que increíblemente arrancó el 22 de septiembre, en su primer partido en la qualy frente a Magdalena Fręch. Desde ese día, la rosarina fue dejando rivales en el camino hasta convertirse en la primera argentina en acceder a los cuartos de final de un Grand Slam desde el 2004, cuando Paola Suárez llegó a la misma instancia en Wimbledon. Pero Nadia no quiere ponerle un freno a su torneo de ensueño y ya igualó a Gabriela Sabatini y la propia Suárez, ya que también llegó a la semifinal. La Peke sorprendió a la ucrania Elina Svitolina, 5ª del mundo, primera Top 10 que enfrentó en su vida, para ganarle por 6-2 y 6-4 en apenas 1h18m.
La argentina, 131ª del mundo pero virtual 47ª hoy, ya suma 425.250 euros de premio por haber llegado a esta instancia. En toda su carrera, sin este torneo, acumula 301.547 dólares. O sea, ya ganó más en París que desde el 2014, cuando se hizo profesional.
La Peke arrancó muy sólida y precisa, dominando a su rival, quien por momentos no sabía cómo responder y las tiraba afuera. En un sorprendente comienzo, la argentina metió un set de 6-2 en 34 minutos con muchísima convicción, lo cual la llevó a meter 17-2 winners y equivocarse menos (9-15 errores no forzados). Efectiva, quebró en las cuatro oportunidades que tuvo, mientras la ucrania lo hizo en 2 de 6. Además, le entraron los drops y derechas, con las que dejaba parada a su rival. Como si estuviera jugando en el Jockey de Rosario, así le ganó la Rusa.
En el segundo set, desde el 1-1, se quebraron todos los games hasta que Nadia ganó su servicio para 5-4 y esperó el saque de la europea, que arriesgó más en este set y por eso se dio más equilibrado que el primero. Podoroska, sin embargo, seguía mandando con su derecha. Así llegó a tener dos match points, pero Svitolina los defendió bien. En el tercero, si pudo, con esa derecha, para seguir haciendo historia.
Como si los roles y rankings estuvieran cambiados, la poderosa argentina terminó con 30-8 winners y 22-30 errores no forzados.
La Rusa es la tercera jugadora que llega desde la clasificación hasta la semifinal. Nunca había vencido a una Top 50, ahora le ganó a una Top 10. En semifinales, la rosarina enfrentará a la polaca Iga Swiatek (54ª) o la italiana Martina Trevisan (159ª). Si ya venció a la 27ª (Yulia Putintseva) y a la 5ª... ¿por qué no seguir soñando?
Triunfazo Top, Schwartzman
El Peque le ganó una batalla de 5 sets a Thiem, N° 3 del mundo, y además de pasar a semi de Roland Garros se aseguró meterse en el Top 10 por primera vez. ¡Gigante!
Diego Schwartzman no para de crecer. Ese 1,70 metro lo duplicó este martes inolvidable, en el que batalló durante 5h08m para ganarle por los cuartos de Roland Garros a su amigo Dominic Thiem, quien este año jugó la final de Australia y ganó el US Open. El resultado fue de 7-6 (1), 5-7, 6-7 (6), 7-6 (5) y 6-2.
En el set inicial ambos se quebraron una vez hasta llegar al tie-break, instancia en la que el argentino se impuso 7-1 para levarse el set en 1h01. Pensar que Podoroska ganó su duelo en 1h18m...
Thiem cometió más errores (19 a 13) y metió más winners (19-11) pero desapareció en el desempate; hasta allí, Schwartzman había ganado apenas dos puntos más (38 a 36).
Hubo una jugada polémica, con la cual Thiem quebró para 4-2 tras una bola que la jueza vio en la línea pero el porteño le reclamaba que había picado afuera. Ambos veían el mismo pique pero no se ponían de acuerdo; al cabo se tomó la decisión de la jueza. En el polvo de ladrillo no hay Ojo de Halcón.
Thiem le quebró al comienzo del segundo, pero Schwartzman se la devolvió para el 3-3 luego de mantener un game clave en el 3-2 con lluvia y viento, que obligó a frenar las acciones unos minutos, pero no fue necesario cerrar el techo y siguieron.
Los dos se devolvían todo y el Peque cerraba bien los puntos en la red. Thiem parecía cansado, hasta que llegaron al 4-4 con el saque del argentino, un game que duró ¡16 minutos!; el austríaco tuvo siete break points, pero el porteño pudo mantenerlo. El game clave fue el 4-5 al saque Thiem: estuvo 15-30 y Schwartzman desperdició una pelota increíble que lo hubiese puesto con doble match point ("no puedo parar de pensar en la pelota que erré", se repetía). Luego, el Peque siguió enganchado y equivocándose; el europeo aprovechó e hilvanó tres games para ganarlo 7-5. Ya iban 2h12m de un partido largo.
Schartzman en el 2°, se ponía set point
¿Por qué iba a ser diferente el tercero? Sí hubo más errores y menos puntos largos. Se habían quebrado dos veces cada uno y llegó la tercera del Peque, que sacó 5-3, pero lo perdió en cero ese game para que otra vez llegaran equilibrados al final del capítulo. El primer set point fue para el argento, que en el 4-5 y saque 30-40 de Thiem no lo pudo aprovechar por un revés largo. Otra vez, como en los dos sets anteriores, llegaban 5-5.
Quizá frustrado por la oportunidad perdida, Peque seguía reprochándose y hasta pidiéndole a Juan Chela, su coach que no le dijera más "vamos". Mientras tanto, Thiem seguía enfocado y quebraba para 6-5, pero luego desaprovechó su chance y llegaron a un segundo tie-break. Tras ir 5-1, a Thiem casi se le escapa pero lo cerró 8-6. Ya era un maratón de 3h21m.
El cuarto empezó mal para Peque, con el 2-0 a favor del austríaco. Para peor, las ampollas comenzaron a molestar al argentino, que pidió tiempo para que el médico le colocara una crema en su mano derecha y apósitos, parecía la mano de una momia. Quizá el parate le vino bien al Peque, que lo igualó, quebró y se puso 4-2. Ya habían pasado cuatro horas, atardecía en París y en la cancha se prendían las luces. Adentro no había tanto brillo, sino esfuerzo. Era el 18° set en el torneo para Thiem, dos menos para Diego, que sacó 5-3 para igualarlo y hasta tuvo tres sets points (40-0), pero no lo pudo cerrar. Así llegaron al tie-break, que el Peque se lo llevó 7-5. Sumaban 4h34m. Y el quinto es largo en Roland Garros, no hay tie-break...
Pero no. El Peque lo resolvió bien y lo empezó a ganar cuando quebró 4-2. Como él dijo después, en ese final se merecía ganarlo, y así lo hizo. Para terminar "muy cansado pero muy feliz". Y de estar hoy 14°, desde el lunes ser Top 10 por primera vez.











