El recuerdo de la confesión de Cantarero sobre las coimas en el Senado

Tras el fallecimiento del ex senador nacional por Salta y funcionario romerista Emilio Marcelo Cantarero, el diario El Tribuno publicó una ayer reseña en la que lo definen como “un salteño dinámico y con vocación de futuro”. Cabe aclarar que Cantarero, quien fue amigo del ex gobernador y actual senador nacional Juan Carlos Romero, se desempeñó también como director del diario romerista. Llamativamente, o no tanto, en la reseña se omite mencionar la vinculación del ex legislador con el escándalo de las coimas en el Senado durante la gestión de Fernando De la Rúa, vinculación que el propio Cantarero confesó a la periodista María Fernanda Villosio, hoy editora de Información General de la Revista Noticias y por entonces periodista del diario La Nación.
Hace 6 años Política Local

 “Fue una de las experiencias más importantes en mi carrera profesional”, señaló Villosio sobre el episodio que relató de la siguiente manera: “Yo estaba acreditada en el Senado por el diario La Nación, venía cubriendo todo el escándalo de las coimas y publicando cosas. Siempre me había interesado hablar con Cantarero porque él, en alguna oportunidad, en una charla en off, me había dicho que había levantado la mano para votar una ley y se la habían pagado. Entonces, eso a mí me había sorprendido muchísimo y yo no lo publiqué porque era una conversación informal, pero me había sorprendido la impunidad con la que hablaba”.

 “Cuando fue todo lo de las coimas, que encontramos en el Senado una negativa cerradísima de todos los senadores de que eso no había existido yo dije ‘en algún momento tengo que hablar con Cantarero’- continuó-. Un día se dio, nos encontramos en un pasillo, fui al despacho a charlar y le dije que tomemos un café porque era una práctica habitual, yo estaba cubriendo todo el día el Senado. Cuando empezamos a conversar él va cambiando el tono de la conversación hasta que en un momento me dice ‘rubita, vos estás errando el vizcachazo, en esto estamos todos’. Yo me quedé helada porque esperaba siempre encontrarme con ‘esto es mentira’. Finalmente ocurre, le digo ‘Senador tenemos que hacer algo con esto, una entrevista’, me dice ‘no, yo no voy a dar mi nombre’. Le digo ‘bueno, entonces hagamos una entrevista en off’, y me dice ‘bueno, pero eso no se lo vas a decir ni a Escribano- que en ese momento era director de La Nación- ni a nadie’”.

 “Él me va contando situaciones, me va rebelando cosas, en esa entrevista yo tomo nota en mi libreta de apuntes. Estaba claro que esa era una entrevista y el acuerdo era que no se iba a revelar el nombre. Salgo de ahí totalmente conmocionada. Ese día estaba De Santibañes- Fernando, ex jefe de la SIDE- en una de las comisiones del Senado declarando porque no había salido la plata de la SIDE. Era un escándalo y yo salí tan conmocionada que me fui a la comisión a cubrir lo que decía De Santibañes y en un momento digo ‘¿qué estoy haciendo acá? Yo tengo que ir a la redacción y decir la información que tengo’. Cuando llego al diario, yo ya había anticipado lo que tenía, y se había armado un cónclave de editores en el diario. Me recibieron y me preguntaron quién habló. Les dije ‘lo único que yo pido es mantener el off the récord y no lo va a saber nadie’. Me acuerdo que uno me dijo ‘bueno, no se lo contás ni a tu sombra’”, agregó en el relató.

  Y siguió: “A la noche lo vuelvo a llamar y le digo ‘mire que yo estoy manteniendo este acuerdo al que llegamos’. Sale publicada la información al día siguiente y yo no había llegado a tomar dimensión de lo que iba a ocurrir al día siguiente en el Senado. Fui a trabajar como iba todos los días y cuando llegué era un escándalo todo. Yo quería hablar con él- por Cantarero- porque me enteré de que se iban a armar conferencias de prensa contra mí, que me iban a desmentir, que estaban armando un comunicado desde el bloque del PJ, una serie de acciones para desmentir que ningún senador había hablado. Yo me quería comunicar con él de manera privada, en el medio él mandó un secretario, me grabaron, una situación que yo estaba muy enojada. Finalmente logro encontrarme con él en el despacho otra vez y le digo ‘Senador, no me desmienta porque yo voy a tener que dar su nombre. Usted está poniendo en duda mi credibilidad y el acuerdo off the récord es bilateral’”.

“Él me decía ‘no puedo’, estaba muy presionado en ese momento por el bloque del PJ, que creo que fue un error grave que cometieron porque él pedía irse de la conferencia de prensa y lo obligaron a que participara. Hubo una serie de cosas, nos juntamos dos veces, él no pudo esquivar a la orden dentro del bloque y se produce la famosa conferencia de prensa en el Senado con todo el bloque del PJ”, siguió en su relato la periodista para luego señalar el momento en que el Senador decide levantar la mano y confiesa delante de todos “Yo estuve ayer con Villosio en mi despacho pero no le conté nada de lo que dice que le conté”. “Se mandó al frente de la nada, quedó en evidencia solo”, recordó Villosio.

Sobre la anécdota, reflexiona: “Después de convivir muchos años con los políticos, más con los de aquel entonces, creo que tienen umbrales de impunidad distintos a los nuestros. Cuando hay cosas que se naturalizan empiezan a salir con más liviandad y lo podés contar porque es algo que ocurre habitualmente. No descarto que haya querido mostrar su poder e influencia, que le juega muy en contra a cualquier persona que necesita sentirse protagonista”.

Sobre las versiones que surgieron luego buscando explicar el por qué de la confesión off the récord, puntualizó: “Se han dicho bestialidades, cualquier cosa respecto de la actitud de Cantarero sobre mí. Pero él nunca tuvo ninguna cosa, ningún gesto fuera de lugar. Era un tipo callado, daba una imagen de bonachón, como más campechano, un tipo que tenía poder y que era muy bueno con el tema de contabilidad y números. Era un tipo con poder dentro del bloque pero perfil bajo. Evidentemente, lengua suelta, más que otros”.

Fuente: Radio Nacional