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DDN. La ministra de Salud, Josefina Medrano, realizó un acto en el Hospital Materno Infantil donde se llevaron a cabo las designaciones de los nuevos gerentes del Hospital Oñativia (Marcelo Nallar), el San Bernardo (Pablo Salomón) y el Materno Infantil (Federico Mangione). Además, se refirió al trabajo que se llevará a cabo tras la firma del convenio del Plan Argentina Contra el Hambre que se celebró ayer con la presencia del ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo.
Medrano expresó que priorizarán el norte provincial por situaciones que vienen “sucediendo hace mucho tiempo” y en las cuales se debe avanzar, teniendo en cuenta que es una población vulnerable que requiere mucha atención por parte de la cartera de salud. Por ello, equipos técnicos del ministerio del Desarrollo Social y del ministro de Salud se quedaron en el área para identificar las zonas de requerimiento de agua segura y relevar las personas vulnerables que requieran una atención inmediata.
En cuanto al desconocimiento por parte del gobernador Gustavo Sáenz sobre las medidas que se llevarán a cabo, la ministra aseguró que conoce perfectamente la situación que vive en el norte ya que viene trabajando en la salud pública y que están trabajando de manera interdisciplinario con todos los ministerios.
Fue consultada sobre el presunto robo de los datos biométricos por parte de la gestión saliente del Ministerio de Primera Infancia, a lo que respondió: “No tengo conocimiento sobre ello. Los datos que están dentro del gobierno los estamos manejando”. Además, agregó que no tiene ninguna certeza de que Carlos Abeleira siga bajo la órbita provincial.
Sobre la falta de personal, Medrano indicó que es un tema que están trabajando para la distribución de los recursos humanos y la accesibilidad al sistema de salud, para que el sistema llegue a la población y no deba ser la población la que se movilice en busca de ello. Sin embargo no hay fechas o más información.
La ministra informó que los números que manejan del norte están “debajo de la realidad”, por lo cual los equipos técnicos están en terreno relevando y replanteando el modo de relevación de los datos para trabajar con ellos en la creación de políticas públicas.
Medrano además confirmó la tercera muerte de un niño wichí. “Es una situación que preocupa y la vamos a atender con la responsabilidad que corresponde”, dijo.
Sobre el Plan Alimentario Salteño, aseguró que habrá un “análisis” pero que por lo pronto estará en “convivencia” con el Plan Alimentar.
Por otro lado, habló sobre la adhesión al protocolo de Interrupción Legal del Embarazo que fue remitida a la legislatura y la decisión estará en ello.
Hospital Materno Infantil
El nuevo gerente del Hospital, Federico Mangione, aseguró que el hospital cuenta con todos los protocolos que la ley manda y tiene un proyecto para trabajar de forma conjunta con los centros de salud para disminuir las derivaciones, además de mejorar el servicio de turnos.
Consultado sobre la necesidad de actualizar el protocolo provincial de la interrupción legal del embarazo, Mangione indicó que esperará que se expida la legislatura provincial y cumplirá la ley.
El gerente remarcó que trabaja hace 26 años en el hospital por lo cual lo conoce y señaló que cuentan con uno de los mejores centros de nutrición de la provincia donde atienden casos de desnutrición en la provincia.
Hospital San Bernardo
Pablo Salomón, el nuevo gerente del San Bernardo, se refirió a la polémica que hubo en torno a su nombramiento: “Si la justicia no se expidió, si la junta electoral dijo que está todo regular, si en el Ministerio no hicieron ninguna observación, a mí me parece que hablar de este tema que está bastante trillado no tiene sentido.
Hay teorías de que compre a todos, pero dejemos estas cosas y trabajemos seriamente”. Salomón sostuvo que hubo una gran campaña en su contra, pero que tiene una gran capacidad y curriculum para encarar la gerencia del hospital.
El gerente manifestó que el hospital comenzará a avanzar y caminar en todos sus niveles como corresponde, para ser ejemplo en funcionamiento hospitalario. Aseguró que el proyecto de gestión que maneja no tiene que ver con la privatización como se dijo y los pilares fundamentales a desarrollar son la tecnología, las mejoras edilicias y la capacitación de personal. En ese sentido, indicó que buscarán que se desarrolle un hospital escuela y cada espacio del lugar.
Denuncian que ex funcionarios venden información pública sobre pobreza y desnutrición en Salta
Los datos habrían sido ofrecidos al actual Gobierno provincial y otros países.
Mientras en Salta se registran casos de niños fallecidos, aparentemente desnutridos, se conoció una fuerte denuncia que involucra a funcionarios del Gobierno anterior. Se habrían llevado información pública sobre pobreza y desnutrición y proyectos para combatirlas, para luego venderlas como un proyecto privado.
Los datos compilados sobre cómo combatir el hambre en la provincia -denominado Proyecto Horus- habrían sido ofrecidos a la actual administración provincial "camuflados" como una especie de "asesoría". Se trata de información trabajada en el ex Ministerio de Primera Infancia.
Los ex funcionarios implicados habrían ofrecido el Proyecto Horus también en otros países.
Sáenz: “Ha llegado el momento de decirle a Salta y a los salteños, que Salta es pobre”
Cerca de las 21, el gobernador Gustavo Sáenz firmó el convenio de adhesión al Plan Nacional Integral Argentina Contra el Hambre junto al ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo. Estuvieron presentes el gerente general del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (ENOHSA), la ministra de Desarrollo Social Provincial, Verónica Figueroa; la Ministra de Salud, Josefina y Medrano y la senadora nacional por Salta, Nora Giménez.
Arroyo manifestó que Argentina tiene una situación crítica y no puede pasar que niños fallezcan en un contexto social complicado. “La tarea del gobierno provincial y el gobierno nacional es trabajar en conjunto para mejorar la situación”, dijo.
Remarcó que el problema central en los parajes es el de agua, que genera dificultad en los niños que se transforman en problemas de salud. Aseguró que trabajar en conjunto es trabajar en la urgencia, por lo que darán módulos y agua envasada, pero señaló que no cambia la situación estructural.
Además, se entregarán desde febrero las tarjetas alimentar a los beneficiarios de planes sociales de la ANSES, con $4.000 para las madres de un hijo y $6.000 con 2 o más hijos menores de seis años. “Hambre es comer salteado, es un mate cocido y un pedazo de pan a la noche. Y es la malnutrición”, dijo. Al entregar las tarjetas, se darán dos cursos y uno será de buena nutrición, haciendo énfasis en cuatro aspectos: leches, carnes, frutas y verduras. La tarjeta no permitirá sacar dinero, sino simplemente comprar en todos los lugares donde haya posnet y desde marzo habrá una aplicación.
“Es el derecho a la alimentación, es un gran plan de empleo y es un gran plan económico. Son 330 millones de pesos que comprarán en alimentos los salteños todos los meses, y eso moverá la economía local”, sostuvo. En ciudades grandes, habrá grandes operativos de entrega de la tarjeta y el ANSES enviará mensajes a cada beneficiario. La tarjeta se recargará automáticamente el tercer viernes de cada mes.
“No puede haber hambre en Argentina. Todos tienen que comer bien, todos tienen que acceder a los alimentos. Tenemos que priorizar a los más chicos, por ello es para menores de seis años. Tenemos que trabajar articuladamente la nación y la provincia, para llegar a las comunidades en situaciones más críticas, para atender la
emergencia”, manifestó y agregó que vuelve a Buenos Aires con la sensación de haber trabajado con las comunidades, con el compromiso claro de resolver los problemas más graves del país.
Aseguró que su compromiso y el del presidente Alberto Fernández será “trabajar, trabajar y trabajar” para reconstruir la Argentina de abajo hacia arriba, poniéndole el cuerpo y “estando donde hay que estar”, resolviendo en primera instancia el hambre y a la pobreza con trabajo.
El gobernador por su parte expresó que tuvieron junto al ministro una gran jornada de trabajo que debería haberse hecho hace muchos años atrás con los distintos gobiernos nacionales, para mostrarle la realidad “triste y dolorosa” que se vive en la provincia. Agradeció a Alberto Fernández y a Santiago Cafiero que decidieron adelantar la visita del equipo del Ministerio de Desarrollo Social tras la muerte de los niños wichís.
Al igual que Arroyo, hizo hincapié en la falta de agua en las comunidades, donde parte de la población utiliza agua no potable, contaminada y en mal estado.
“Ha llegado el momento de decirle a Salta y a los salteños, que Salta es pobre, que Salta tiene mucha pobreza, que Salta tiene muchas falencias, muchos problemas estructurales y muchas necesidades. No se esconde la realidad, no se esconden los problemas, hay que mostrarlos y enfrentarlos. Para enfrentarlos, hay que trabajar de manera conjunta con el gobierno nacional, con los municipios y con las comunidades. No hay que pretender cambiar su cultura y su identidad, debemos tratar de complementarnos”, dijo y agregó que el día de ayer “fue histórico”.
Sáenz aseguró que como gobernador “se hace cargo” de las muertes por hambre, deshidratación, desnutrición y falta de servicios de salud, pero que en un mes no puede solucionarse el problema completamente y hoy tiene el objetivo de que en la próxima reunión con el gabinete nacional puedan hablar de que en el norte provincial hay agua potable.
Además, contó que Arroyo también visitó el Río Pilcomayo para mostrar lo que ocasiona su desborde para “anticiparse y prevenir” ante las situaciones, y que dé a conocer la situación al gabinete nacional.
“De esto se trata, de estar sentados en la misma mesa peleando por lo que menos tienen y más lo necesitan. Ahí me van a encontrar, y nos van a encontrar a todos nosotros”, finalizó el gobernador.
Agua embotellada y módulos alimentarios: la primera medida que tomará Sáenz
El ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, llegó a Salta ayer donde recorrió distintos parajes del norte de la provincia junto al gobernador Gustavo Sáenz, para luego firmar el convenio del plan alimentario. Arroyo adelantó su visita tras la muerte de tres bebés wichís por desnutrición y deshidratación.
Arroyo informó que fue una “visita importante”, donde recorrió La Puntana en Santa Victoria Este, donde conversó con las familias y visitó distintos parajes y comunidades. Expresó sus condolencias a las familias de los tres niños wichís que fallecieron y aseguró que hay “varios problemas”.
En ese sentido, indicó que uno de los problemas más serios es el agua, que está contaminada o en mal estado y provoca complicaciones en la salud y casos de desnutrición. Ante ello, definió junto al gobernador dos líneas de trabajo: “Hay una rápida que tiene que ver con que el ministerio provea agua en botellones para atender la emergencia y desarrollar una actividad que tiene que ver con módulos alimentarios específicos para las comunidades aborígenes. Eso resuelve lo inmediato, está claro que hay cuestiones estructurales”. Además, informó que en los recorridos estuvo junto a él el responsable del ente del agua en Argentina para empezar a trabajar articuladamente y un equipo de su ministerio se quedará en general Mosconi para recorrer los parajes. El agua que se repartirá presuntamente durante la semana la traerá Nación, para dar una respuesta inmediata.
En cuanto a la tarjeta alimentaria, dijo que se pondrá en marcha a partir de febrero y llegará a 65 mil familias.
El ministro señaló que en el problema de la alimentación, hay dos puntos: saltearse las comidas y la malnutrición. Informó que en Argentina, mes tras mes baja el consumo de leche y la nueva generación de chicos es “petisos y obesos” por la falta de controles de talle y peso.
Arroyo agregó que uno de los elementos que se incorporará al plan contra el hambre será el INAI vamos a incorporar es el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas para poder trabajar respetando la mirada cultural y así poder incorporar distintas mejoras como las sanitarias.
“Era importante visibilizar y sobre todo aceptar y reconocer, y de una vez por todo mostrarle a la gente, los salteños y al país la situación que viven muchos hermanos nuestros en el norte de la provincia. Cuando hay un problema, hay que enfrentarlo y para resolverlo uno tiene que tener la capacidad suficiente de entender de qué solo no se puede y que no se pudo en muchos años”, expresó Gustavo Sáenz, quien también remarcó que el agua es fundamental porque “nada se puede resolver solo con módulos”, al igual que la salud. “Si no atacamos todos los puntos que hay que atacar, va a seguir sucediendo”, agregó.
Sobre el refuerzo invernal y estival que se realizaba desde 2015 y terminó en 2019, el gobernador expresó que se está trabajando desde el Ministerio de Salud y podría reincorporarlos, pero depende de la planificación de la ministra Josefina Medrano.
Sáenz fue consultado por el robo de los datos biométricos por parte de la gestión anterior del Ministerio de Primera Infancia a cargo de Carlos Abeleira, lo cual fue criticado y denunciado por la ministra de Desarrollo Social de su gabinete, Verónica Figueroa, y respondió: “A mí no me consta eso. De hecho, vamos a trabajar y ocupar todo lo que haya a nuestro alcance”. Sin embargo, previo al cambio de gobierno el Ministerio de Primera Infancia ya vendía los datos bajo el nombre de “proyecto Horus”, lo cual ahora sería una “asesoría”.
En referencia a las muertes de los niños, el gobernador se refirió puntualmente a un caso y dijo: “Sabíamos que este chiquito venía con desnutrición hace un tiempo. Lamentablemente, se deshidrato y llegó tarde para ser atendido. Vamos a ver las bases de datos y esperemos que estén, y sirvan”.
Sáenz indicó que quienes no tengan la tarjeta alimentar por falta de posnet, recibirán módulos alimentarios y se buscará que sean específicos para la comunidades originarias, con vitaminas y otros productos. Los módulos llegarían esta semana para cubrir a las comunidades y en febrero llegan más junto a las tarjetas sociales.
Sobre el ministerio de asuntos indígenas que fue degradado a secretaría, el gobernador aseguró que tendrá el mismo presupuesto y no cree que el trabajo tenga que ver con el cargo, sino con la decisión política de los titulares de hacerse responsable de las distintas situaciones.
También se le preguntó sobre el Plan Alimentario Salteño, a lo que contestó que está “siendo evaluado” con los programas nacionales, provinciales y municipales para complementarlos y que cada niño tenga un plato de comida. A ello se le sumo la posible baja del programa intercultural de salud, pero indicó que “no tiene conocimiento de ello”.
Por último, habló sobre su relación con Bettina Romero, que aseguró que es “buena y cordial”. En cuanto a la salida de Emilio Savoy de la Secretaría de Hacienda, dijo que “no tenía idea”.
El Estado no percibe la realidad indígena
Dos especialistas explican las razones de la desnutrición del Pueblo Wichi en el Chaco salteño. Discriminación, avance de la frontera agropecuaria y la aplicación de una cultura dominante que no busca conocer al otro.
“El sistema de Salud estatal no está del todo preparado para dar respuesta a un Pueblo que tiene una cultura distinta. Es el sistema el que debe adaptarse al Pueblo y no al revés”. La definición de la antropóloga de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), Norma Naharro, explica así un problema atado a otro más profundo.
También el etnólogo y antropólogo John Palmer explicó que el sistema de salud resulta expulsivo para el Pueblo Wichi. “Hay un desfasaje enorme entre lo que el Estado percibe y lo que es la realidad indígena, que es una realidad propia, con causas particulares que son completamente ajenas a las causas del ciudadano común y corriente”, distinta de una cultura urbana y de la cultura de otras comunidades originarias, porque se trata de la cultura de los pueblos cazadores recolectores.
“No es que no los quieren a los hijos. Para nada, son sumamente cariñosos con sus hijos, pero directamente no tienen posibilidades de cuidarlos, se les está privando de los medios para cuidar a sus propios hijos”, aseguró.
Para graficar, recordó el caso de una familia completa “padre, madre, cinco chicos” que “están bajo atención médica en la ciudad de Salta”. Es una familia “extremadamente pobre” a la que le recomendaron una dieta especial, que contiene “yogur, cosas así, que no se consiguen en el lugar, no solamente no forman parte de la dieta tradicional de la comunidad, no se consiguen en el bosque”.
Por otro lado, “hay una serie de acusaciones que se hacen oficialmente en contra de los familiares inmediatos de los muertos, que realmente manifiestan un desconocimiento de la realidad indígena”, sostuvo Palmer. Destacó que “sí hay una resistencia a asistir al hospital” pero se debe a que “reciben un trato realmente discriminatorio”. Así que no van porque “no pueden llegar o porque no quieren llegar por las consecuencias negativas que acarrea”. “Pero no es que estén abandonando a sus hijos a su suerte”, las madres y padres originarios sufren esta situación, “tienen que asumir el dolor de la muerte de un hijo como cualquiera. No es nada fácil”, insistió.
Naharro por su parte también destacó que en la superficie, las políticas sanitarias quedan aisladas de un contexto en el cual un grupo humano ve su estilo de vida deteriorado por las demás políticas públicas. Ello en tanto la forma de vida de las comunidades wichí está atada a un monte que ha sido deteriorado y generó su acorralamiento o directamente su expulsión.
“Generalmente se pretende enfocar las muertes por hambre con el sistema de salud y se busca culpabilizarlo y al tema se lo despega totalmente de las políticas económicas y productivas, como si fuera totalmente distinto el avance de la frontera agropecuaria con los desmontes y fumigaciones”. Y estas realidades no van por separado sino que “son dos caras de la misma moneda”, sostuvo.
Para lograr una atención de la salud que ponga el acento en las prioridades de las comunidades “se debe contar con un sistema intercultural de salud”. En el gobierno de Juan Manuel Urtubey se había empezado a desarrollar este sistema que “es perfeccionable” y precisa contar con más presupuesto y personal especializado y capacitado. “Lo peor que se podría hacer es cerrarlo y desfinanciarlo”, sostuvo la especialista.
En el mismo sistema se presentan respuestas que suelen ser “más expulsivas que contenedoras”. Naharro entendió que existe una práctica racista “muy importante” que “quizás los agentes de salud no la tengan consciente”.
Sucede que, como aconteció en cada una de las gestiones de gobierno, para explicar la grave situación de los habitantes del Pueblo Wichí (e incluso la muerte de los niños), se culpabilizó a “la cultura” en lugar de reconocer la falta de calidad de la atención. “Los ponen como dejados, sucios, que no asisten a tiempo”. Pero poco se dice “de las pocas salitas, de por qué los remedios no llegan, o por qué el personal no está capacitado. Tampoco se mira el estado de los pocos hospitales que hay en la zona y en condición lamentable”.
El otro aspecto tiene que ver con las grandes distancias. “Estar a 20, 30 ó 50 kilómetros del Centro de Salud o del Hospital sin tener en qué trasladarte, implica un esfuerzo de llegar que es enorme y no está valorado”, sostuvo Naharro.
Añadió que a veces los integrantes de comunidades originarias llegan y no los atienden. Y no tienen donde quedarse a comer o a dormir. “Y después dicen que tienen un bajo nivel de alarma. Lo que hay son condiciones inhumanas para que la gente pueda acceder al sistema de salud”. El tema de la muerte de los niños por desnutrición, deshidratación o diarreas no es solo una cuestión del sistema de salud porque sus causas son estructurales. “Pero el sistema de salud que debiera dar a la última respuesta no está a la altura” de la realidad de las comunidades, afirmó.
Recordó que en su momento el ex gobernador Urtubey planteó que este tipo de consecuencias eran parte de un “problema cultural”. “Pero la cultura no es un problema, es una realidad”. En lugar de entender la cultura, se buscó una suerte de asimilacionismo para cambiar a estos pueblos “que es que el diferente deje de serlo y sea similar a mí. Entonces lo que yo tengo que hacer es transformarlo. Y eso se llama etnocidio”, sostuvo.
Una cultura cazadora recolectora
Palmer hizo hincapié en que no se puede hacer una generalización sobre las causas de la desnutrición en las comunidades originarias de la cultura cazadora recolectora.
Refirió dos casos para ejemplificar: el de una mujer adulta con hijos con problemas de salud que tramitó su documento nacional de identidad pero no cuenta con él por un error de un empleado del Registro Civil que la anotó como nacida un 31 de septiembre, fecha inexistente. Como consecuencia, “la mujer no puede recibir ningún beneficio”. Lo que puede parecer un inconveniente menor en la ciudad, no lo es tanto cuando se vive en una zona alejada de los centros urbanos, sin oficinas de Registro Civil, sin medios de movilidad y sin caminos adecuados.
El otro caso es el de un pescador que se ahogó en el río Pilcomayo. Sus parientes lo encontraron un mes después y luego no quisieron que la Policía lo llevara porque temían que se lo quitaran y querían hacer sus propios ritos de entierro, “con lo cual no les dieron el certificado de defunción, con lo cual la viuda no recibe ningún beneficio para sus hijos”.
En cuanto a los niños, Palmer dijo que “hay muchas cuestiones de situaciones familiares que hacen que queden desvalidos”. “Hay muchas cuestiones sociológicas por detrás que hay que indagar bien a fondo con la situación doméstica”, no se puede hacer una generalización que abarque toda la situación.
La comida no se acapara
“Siendo una comunidad cazadora recolectora, la comida es un recurso que no se acapara. Los alimentos son comestibles en el momento, no se hace un ahorro de estos recursos”, explicó Palmer en cuanto a la cosmovisión wichi sobre los alimentos, el objeto de la caza y la recolección en una zona de clima cálido que no exige mayor esfuerzo para abrigarse.
El antropólogo citó al cacique Modesto Rojas, de Tartagal, para señalar que por esta cultura no acaparadora de la comida, el bolsón alimentario que entrega el Gobierno solo resuelve una situación inmediata, “el bolsón puede consumirse en un día y se acaba la comida para todo el mes”.
“El uso de los recursos alimenticios esa es otra cuestión que hay que atender”, señaló. “El uso propio de una cultura recolectora que cuenta con un acceso sostenido a los recursos naturales comestibles con solo buscarlos. (…) Los recursos son los que la gente busca por su propio medio en el bosque, pero hoy en día no hay acceso a esos recursos”, sobre todo por los conflictos territoriales motivados en el avance de la frontera agropecuaria.
“Hay que ir haciendo un estudio lugar por lugar del Chaco salteño, tanto de las comunidades aisladas en el bosque como las comunidades periurbanas, que ahí se corta aún más la relación con el ambiente”, recomendó Palmer, quien ha vivido largo tiempo en una comunidad wichi y hoy reside en la ciudad de Tartagal.
“Me parece que hay hacer estudios extensivos al respecto de la situación económica de las comunidades hoy en día, (para saber) de qué se están nutriendo, si son exclusivamente recursos no propios, del almacén, que se compraron con efectivo o con billetes de crédito de parte del Gobierno o si son recursos que ellos mismos cazan, recursos de la economía recolectora cazadora”. “Se está perdiendo mucho el tema del uso la economía propia, de la caza-recolección, se está perdiendo la economía propia por cuestiones de problemas de tierra y por la conquista, por usar una palabra de parte de la economía no indígena”, porque “la caza y la recolección requieren una técnica para ir a buscar los recursos alimenticios en el bosque que no es lo mismo que ir a buscar los recursos en el almacén”.
El ministro Arroyo adelantó en Salta la firma por la Tarjeta Alimentar
Aunque la rúbrica del instrumento se preveía para el 23 de enero próximo, el fallecimiento de tres bebes wichís en menos de una semana adelantó el viaje de emergencia del funcionario nacional.
A partir de febrero comenzará la instrumentación de la Tarjeta Alimentar con la que se repartirán en la provincia módulos alimentarios a las comunidades originarias. Sin embargo, para la semana que entra se espera comenzar con el reparto de agua envasada a cada una de las comunidades del norte salteño para prevenir la situación de desnutrición y deshidratación de los niños más chicos de las comunidades wichí.
Así lo anunció el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, tras su recorrida en Salta por los departamentos San Martín y Santa Victoria Este. La llegada de emergencia que se anunció el sábado tuvo que ver con la noticia de dos niños fallecidos, uno de ellos a raíz de una deshidratación aguda que generó un shock séptico. La muerte del niño de un año y dos meses de misión La Mora 1, ubicada en cercanía de Tartagal (la ciudad cabecera del departamento San Martín), fue el martes de la semana que pasó en el Hospital Materno Infantil de Salta Capital. El niño llegó grave por vuelo sanitario.
El sábado, en una reunión de emergencia de gabinete del gobierno provincial a cargo de Gustavo Sáenz, se informó del deceso de otro niño de Misión El Quebrachal, de Ballivián, también en el departamento San Martín. Aún se desconoce la causa del fallecimiento. El domingo se conoció una tercera muerte de un niño de casi dos años, quien falleció a raíz de una falla multiorgánica, diarrea y vómitos. El deceso, que fue en el Hospital de Santa Victoria Este fue a las 21.30 del sábado tras cuatro días de internación.
El domingo pasadas las 21, apenas regresaron de recorrer algunas comunidades ubicadas en los parajes victoreños como La Puntana, Arroyo y Sáenz firmaron el convenio en la Casa de Gobierno de Salta Capital.
Una primera expresión de Arroyo fue “transmitir las condolencias por el fallecimiento de los niños durante los últimos días(…), no puede pasar que niños fallezcan en un contexto social complicado”, dijo el funcionario.
En la emergencia, destacó la necesidad de otorgar alimentos y agua a las comunidades a fin de dar respuestas urgentes. En lo estructural, planteó la posibilidad de analizar posibles obras de agua a través del Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento Argentina (ENHOSA), para disponer de una solución permanente. Para ello, dijo, quedará en el norte provincial un equipo de su Ministerio.
“El hambre es comer salteado”
“El hambre es comer salteado y la malnutrición hacerlo mal”, dijo. En este punto, explicó que quienes accedan a las Tarjetas (que no será el caso de las comunidades por no poder acceder a comercios con un posnet), deberán tomar dos cursos sobre nutrición y salud. En estos se involucrará la incorporación de leches, carnes, frutas y verduras. La malnutrición está llevando a una generación de chicos de baja altura y obesos, según describió el ministro.
Se calcula que ingresarán 330 millones de pesos a la provincia y se beneficiará a 65 mil familias.
Tres son los objetivos que se persiguen: que no haya hambre en Argentina; priorizar la alimentación de los más chicos; y trabajar articuladamente entre Nación y Provincia, manifestó Arroyo.
En cuanto a la Salud Intercultural y la necesidad de trabajar desde la idiosincrasia de las comunidades, Arroyo aseguró que será un tema que abordará el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), a cargo de MadgalenaOdarda.
Echar la culpa a otro
El gobernador Gustavo Sáenz, por su parte, agradeció la inmediata intervención del gobierno nacional de Alberto Fernández. “La mayoría de los departamentos del norte no tienen agua”, afirmó. “Hay que decirle a Salta y a los salteños que Salta es pobre. No se esconde la realidad, a los problemas hay que hacerles frente”.
Sin embargo, y como lo hicieron sus antecesores (y en algún momento aliados políticos), indicó que la desnutrición no viene de un mes de gestión, que es el tiempo que lleva frente al gobierno. “Los padres en esas comunidades atienden la diarrea tarde”, añadió en su discurso.
“Hoy es un día histórico porque a un mes de gestión mostramos al país que los chicos se mueren por hambre y desnutrición, por hambre y deshidratación, y por falta de servicios de Salud”, reconoció Sáenz.
Entre las políticas que se dejaron de lado en el último tramo del gobierno de Juan Manuel Urtubey están los refuerzos invernal y estival. El primero hacía un recorrido con un equipo multidisciplinario en las zonas más frías de Salta durante el invierno (como La Puna), y el segundo por las comunidades más vulnerables del norte provincial. Sin embargo el último refuerzo que llevaba a los especialistas a las comunidades se hizo a principios de 2019 y se dejó de hacer tras cuatro años (en 2015 empezó el programa), de haberlo realizado. En cada operativo se
informaba cuántos chicos habían sido derivados a Hospitales de alta complejidad por distintas patologías. Al ser consultado, Sáenz dijo que podría reincorporarse el programa. Pero hasta el momento no hay nada planificado.
Faltas de obras, el plan Belgrano en evidencia
La crítica situación que atraviesan las comunidades originarias del norte salteño y la falta de infraestructura básica demuestra de algún modo el fracaso del Plan Belgrano.
El plan planteado por el macrismo indicaba que era un “compromiso social, productivo y de infraestructura que el Presidente puso en marcha para saldar la deuda histórica que la Argentina tenía con las 10 provincias del Norte y su gente, y darle un cierre definitivo a un capítulo lleno de injusticias”. Pero los anuncios quedaron solo en eso.
Tampoco fue suficiente el Fondo de Reparación Histórico del Norte, que se hizo mediante un crédito de 185 millones de dólares garantizado por las regalías que percibe la provincia por el gas y petróleo y que no estuvo exento de polémicas por el retraso o directamente suspensión de varias obras anunciadas.
“El sistema debe adaptarse a los pueblos (originarios) y no al revés”
Así lo afirmó el diputado por Rivadavia, Ramón Villa, quien opinó sobre lo sucedido tras la muerte de 3 niños wichi por desnutrición. “Todo el mundo opina de los pueblos originarios y nadie entiende un pomo. Dicen que son borrachos, sucios, vagos, que las mamás quieren que se mueran los hijos y que por eso no les dan la leche: es vomitivo”, dijo el legislador.
“Los sistemas de salud y otros, tanto del Estado provincial como nacional, no están preparados para dar respuesta. En su momento, hablando con el doctor (Juan Manuel) Urtubey me dijo que este tema era cultural, obviamente que es cultural pero lo abordemos desde su propia cultura, no vengamos con nuestra cultura dominante a querer imponerles, o como decía (Francisco) Paco Marinaro (Rodó), que no los puede atender un médico porque no se bañó y está hediondo y sucio”, espetó Villa.
“Pareciera que hay salteños a los que les da vergüenza o les da urticaria cuando decimos que somos una provincia multicultural. Nuestro gobernador conoció ahora, no Rivadavia, sino La Puntana. Primera vez que ha ido porque ni siquiera fue cuando era candidato, entonces tenés que tener personas capacitadas y que entiendan la situación”, aseveró el legislador.
Sobre el acceso al agua potable en las comunidades, dijo: “La realidad no va a cambiar hasta que no avancemos con soluciones de fondo, aprovechando 2 ríos: el Pilcomayo y el Bermejo”.
“En los departamentos más pobres, donde se desvían 1000 pesos, no es lo mismo que se desvíen 1000 pesos en la comuna de San Isidro o San Fernando en la provincia de Buenos Aires, acá mueren chicos, la corrupción mata”, respondió al ser consultado porqué considera que es tan distante la situación económica de representes, como el caso del senador Mashur Lapad.
Sobre su ausencia en la conferencia de prensa brindada por el gobernador, Gustavo Ruberto Sáenz, y el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo, respondió: “No recibí ninguna invitación. Pero seguramente así como no conocía Rivadavia, no debe conocer a sus dirigentes. No conoce lo que es municipio de Banda Sur, Alto La Sierra, El Mulato, tantos parajes, Las Vertientes, que tienen problemas gravísimos”.
Leavy: “En los últimos cuatro años, Salta registró los peores indicadores de hambre”
El senador nacional, excandidato a gobernador, cargó contra las políticas que elevaron “los índices de desnutrición, pobreza, desocupación y desigualdad”.
Después de que se confirmara la muerte de un bebé wichí por hambre y deshidratación en el norte de Salta, el senador nacional y excandidato a gobernador, Sergio Leavy, cargó con dureza contra el anterior gobierno provincial.
“Salta, la Linda, durante los últimos cuatro años ha registrado los peores indicadores sociales de hambre, desnutrición, pobreza, desocupación, violencia, femicidios y desigualdad; por arriba de la media nacional”, dijo Leavy.
Y acotó que dichos indicadores son el resultado de las políticas liberales de concentración económica y exclusión social, aplicadas durante décadas.
“Hoy, en el contexto de un nuevo gobierno encabezado por Alberto y Cristina, comprometido con un proyecto nacional, popular y federal al que el pueblo salteño eligió con el cincuenta y dos por ciento de los votos, ya no hay más lugar para el ocultamiento, la negación y la mentira”, sentenció el legislador.
Asimismo destacó la visita de funcionarios nacionales a la provincia, que buscarán “asegurar la alimentación de todas las familias, especialmente niños, niñas y adolescentes de grupos vulnerables, con particular atención a las comunidades de pueblos originarios, en todo el territorio de la provincia”.
Finalmente dijo que es fundamental recuperar el rol de los municipios como actores fundamentales de las mejores prácticas y los circuitos virtuosos de alimentación y trabajo con desarrollo local.
Muertes en el norte, la primera gran crisis
Sin dudas lo más grave que tuvo que afrontar el gobierno desde que asumió es la muerte de tres niños por cuadros agravados por desnutrición y un tercero que se encuentra muy complicado con riesgo de vida.
No se pueden cargar todas las culpas del riesgo nutricional y la extrema pobreza en el que se encuentran miles de salteños, especialmente los miembros de comunidades originarias, a una gestión que recién comienza, ya que es una situación de varias décadas, que se agudizó en estos últimos cuatro años de políticas macristas (apoyadas por el entonces intendente Sáenz), pero será interesante saber que se hizo en este mes y cuál es el plan del gobierno para revertir esta delicada situación.
Por lo pronto la primera reacción fue la de recurrir a la Nación, que respondió con la visita que se concretó ayer del ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, en la que adelantó la firma del convenio para implementar la tarjeta Alimentar y anunció la posibilidad de llevar adelante obras de agua potable en los departamentos más postergados de la provincia.
Único plan: Nación
Hasta ahora parece ser el único norte marcado de la gestión saencista, recurrir a los recursos que se puedan enviar desde el gobierno nacional, cualquiera sea su utilidad o destino.
Orgulloso del calificativo que le endilgó Urtubey de mendigo (que recuerda al orgullo que mostraba Macri cuando Maradona lo calificaba de cartonero Báez), Sáenz supo hacer de la gestión de fondos nacionales su mejor cualidad a la hora de llevar adelante el municipio.
Ahora, con un provincia que comandar, parece intentar replicar ese estilo, anunciando que la Casa de Salta en Buenos Aires se convertirá en una especie de embajada con oficinas de los ministerios para que tengan cercanía permanente con sus pares nacionales e inclusive un espacio para el foro de intendentes, así los jefes comunales adoptan idéntica política.
Además de la vía directa que intenta establecer con la Casa Rosada, el gobierno provincial como una segunda instancia de llegada a Nación, tendió puentes con los legisladores y referentes salteños del Frente de Todos, con los que habría obtenido mejor llegada ya que se mostraron predispuestos a colaborar con el gobernador, aunque siempre aclarando que como oposición. La prueba fue que ayer en la visita de Arroyo varios de ellos estaban presentes en el acto de firma del convenio.
Hasta ahora el gobernador pudo mostrar como “logros” de gestiones en Buenos Aires que planteó una serie de problemas hídricos de la provincia al encargado del Plan Belgrano, también habló de la necesidad de obras ferroviarias con el ministro de Transporte Mario Meoni, firmó un acuerdo productivo con Catamarca bajo la atenta mirada del jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y consiguió $ 45 millones que aportará el Consejo Federal de Inversiones para la producción, el turismo y la cultura salteña.
En una conferencia de prensa con ministros provinciales se presentó como un triunfo que Salta sea una de las primeras provincias en aplicar la tarjeta Alimentar, aunque ese “privilegio”, según el cronograma diseñado por Nación, lo ostentan justamente aquellos distritos con una necesidad urgente de asistencia alimentaria. Finalmente las graves circunstancias antes descriptas llevaron a que toda la implementación de la tarjeta se precipite.
Además replicando el plan de austeridad impuesto a nivel nacional, congeló el sueldo de la plana mayor del gobierno por 180 días, medida que ya había sido dispuesta por las dos cámaras legislativas una semana antes, a pesar de estar ambas de receso.
Lo positivo en materia económica es que Salta no debió recurrir a los adelantos de coparticipación y la asistencia financiera ofrecida desde Nación como sucedió con otras provincias, debido a la imposibilidad de afrontar los compromisos inmediatos, lo que reflejaría un cierto orden económico y fiscal de las cuentas estatales.
El gran anuncio hasta el momento que hizo el gobierno es de algo que sucederá el 1 de abril, y refiere al ingreso de un proyecto de Ley firmado por el gobernador para convocar a una reforma constitucional. Vale recordar que en la Cámara de Diputados existen por lo menos tres proyectos al respecto, uno de los cuales es del actual secretario general de la gobernación, Matías Posadas.
Ante este panorama, la ausencia de un presupuesto y la falta de definiciones en cuanto al rumbo que tomará la provincia en cada área, el presente de Salta es el de un anexo de la Nación.
El intendente de Santa Victoria Este asegura que la coparticipación apenas alcanza para el pago de sueldos
El intendente de Santa Victoria Este, Rogelio Nerón, habló tras la visita que realizaron al municipio el gobernador Gustavo Ruperto Sáenz; el ministro de Desarrollo Social de la Nación, Daniel Arroyo; y la ministra de Desarrollo Social de la Provincia, Verónica Figueroa. Agradeció que los funcionarios se apersonaran para conocer cómo se vive en el municipio aunque remarcó que para ello debió recorrer diferentes medios exponiendo la grave situación que atraviesan, principalmente en materia de salud. Además, denunció el estado de vaciamiento en que recibió el municipio y aseguró que con la coparticipación, de 3 millones de pesos, apenas alcanza para el pago de sueldos.
“Sabemos que es el municipio más pobre que hay en la provincia de Salta y en el país”, comenzó señalando el Intendente para luego referirse al trabajo que vino haciendo para visibilizar la grave situación del norte provincial. “El objetivo mío era que alguien venga. Estuve viajando después de que asumí. Viajé a Salta pidiendo a la gente, comentando, pero cuando uno va a charlar con ellos te miran porque yo les digo las necesidades, todo lo que se necesita para vivir en el Chaco y me miraban como diciendo que uno lo inventa”.
Asimismo, sobre la visita que recibieron por parte de la ministra de Desarrollo Social de la Provincia, Verónica Figueroa, manifestó: “Es un amor la mujer, muy buena, entendió mi mensaje. Cinco días atrás estuvo en las comunidades viendo. Yo sé que han escondido durante años cómo se vive en el Chaco, el gobierno anterior tenía su forma de presentar las necesidades del Chaco, yo en cambio quiero mostrarles la realidad porque soy uno más”.
Cuestionó también la falta de programas que se adecuen a las necesidades en la zona, como el contar con un traductor en los sistemas de salud y educación. “Nunca ha habido un programa especial. Por ahí hay, lo hacen por un día o por un mes. Me sentaré con todos los ministros porque tienen que hacer un programa. Existe mucha gente que es golondrina, de la etnia wichí, metida en el monte, gente que para el Estado no existe porque son indocumentados
Tienen 13 o 14 años y no saben leer. Sé que no es culpa del gobierno de turno porque es la primera vez que asumen, como os ministros o como yo como intendente, que venimos peleando desde hace muchos años como dirigente”, dijo al respecto.
Consideró también que desde el Registro Civil se debería trabajar con un cronograma acorde a la situación regional, entendiendo que no cuentan con vías de comunicación en los lugares alejados del municipio, en donde ni siquiera cuentan en electricidad.
Salud crítica
Tras conocerse los casos más recientes de muertes de menores en la zona por problemas de desnutrición, el Intendente aseveró: “Todos los días tenemos ese tema de salud. Yo le planteé al Gobernador que tenemos dos hospitales en la zona, uno en Alto la Sierra y otro en Santa Victoria donde está la municipalidad. Nos faltan profesionales, tenemos desnutrición y no tenemos pediatra. Tampoco tenemos ginecólogo, que es lo principal que necesitamos”.
Municipio vaciado
Nerón advirtió las graves consecuencias que la sequía está provocando en la zona y manifestó: “Herramientas no tengo, tengo que llevar agua a todos los puestos, hay muchos puestos a los que todavía no llegué porque no tengo vehículo y están perdiendo mucho los hermanos criollos”.
Además, se refirió al estado en que recibió el municipio al asumir su cargo. “Me encontré con vehículos destrozados totalmente. Se lo planteé al Ministro y ahora me estoy metiendo en cuentas por un amigo en la ciudad de Tartagal para que ande un tractor de carga y una máquina retro. Todas estaban tiradas pero no andaban y las estamos haciendo andar de una a una”, señaló.
Y agregó sobre el estado financiero: “Ni un centavo había, todo es deuda”. Además, aseguró que solicitó un informe de auditoría, aunque lamentó: “Me la tendrían que haber dado antes de que yo asuma y me la dieron después. Tuve que recibir a la muni como estaba”.
“Ni computadora ni silla me han dejado. Había un montón de computadoras antes, ahora no hay ni una. Tengo que abrir todas las oficinas que corresponden a una institución pero no sé cómo hacer para pagar porque el presupuesto que me da la Provincia apenas alcanza para pagar parte del sueldo. En coparticipación recibimos 3 millones de pesos. Alcanza para sueldos, para gastos no tenemos”, concluyó.
Muertes por malnutrición en Salta: fallecieron tres niños wichis en una semana
Los decesos se dieron entre el martes y el sábado poniendo de relieve la crítica situación de los pueblos originarios en el norte argentino.
En el Hospital de Santa Victoria Este, en la provincia de Salta, se registró este sábado la muerte de un niño dos años de edad que pertenecía a la comunidad wichí. Había estado internado cuatro días y según informaron los médicos las causas de su fallecimiento fueron insuficiencia orgánica y diarrea y vómitos.
De acuerdo al diputado provincial Ramón Villa, el padre del menor había solicitado que sea trasladado a una institución médica de mayor complejidad. “Pero lo pidió antes de que el nene empeore. Sé que cuando vio a su hijo ya grave dijo ‘para qué lo van a trasladar si ya se va a morir’, y al final falleció”, relató el legislador.
Se trata de la tercera víctima fatal en una semana en el Chaco salteño. El martes 7 de enero fue un niño de un año y dos meses de la Comunidad La Mora 1, cerca de Tartagal. En este caso, el parte oficial habló de muerte por deshidratación. Asimismo, otro chico wichi de dos años, de la Comunidad Misión El Quebrachal, murió este sábado en su domicilio.
A la situación económica crítica que viven las comunidades, donde la mayoría de la población no tiene trabajo, se le suma la falta de agua. “No tenemos presión de agua y en estas épocas de calor no sale nada de agua. Y la delegación municipal manda el tractor con tanque de agua a la comunidad, pero a veces no mandan”, relató el cacique Fabián Fernández, de la Comunidad Misión La Chirola, en el municipio de Embarcación.
El líder comunal también comentó que viene pidiendo desde hace días atención para un año y cuatro meses cuyo estado es crítico producto de la desnutrición. Recién este domingo le brindaron asistencia y lo trasladaron al Hospital municipal.
“No dijeron nada. Solo dijeron que lo llevan a hacerle los estudios y lo traen hoy mismo”, apuntó Fernández.
El diputado Villa remarcó que en la provincia está vigente la ley 7856 pero que, en cinco años, nunca fue reglamenta.
La normativa, impulsada por el legislador, plantea la conformación de una Red de Apoyo Sanitario Intercultural e Interinstitucional para Pueblos Originarios “Sumaj Kausai (Buen Vivir)”. Así se busca garantizar atención médica y accesibilidad a la alta complejidad, así como también facilitadores bilingües en los hospitales, con el objetivo de permitir una adecuada armonización intercultural entre el sistema de salud occidental y el paciente originario, garantizando su atención y contención.
Ante esta situación, desde el Instituto de Asuntos Indígenas (INAI) expresaron su “preocupación” y anunciaron que harán un pedido de informe al gobierno provincial sobre la política social y sanitaria hacia las comunidades indígenas. “Queremos llamarles la atención porque registramos varias situaciones alarmantes”, definió la titular de ese organismo, Magdalena Odarda.
“No es la primera vez que pasan situaciones así, solo que en los últimos cuatro año estuvieron invisiblizadas y ahora las vamos a visibilizar”, completó la funcionaria.
Murieron tres niños por desnutrición en Salta en una semana y el Gobierno adelantó la asistencia a través de la tarjeta alimentaria
“Es un dolor inmenso que debe unirnos como sociedad”, afirmó el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, que recorrió diferentes ciudades del norte salteño, acompañado por el gobernador Gustavo Sáenz.
El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, adelantó la asistencia social y financiera a ciudades del norte de Salta luego de la confirmación de la muerte por desnutrición de tres niños wichi en el lapso de una semana. Acompañado por el gobernador provincial, Gustavo Sáenz, el funcionario nacional recorrió diferentes localidades en carácter de “urgencia” y garantizó la distribución de 65 mil tarjetas alimentarias a partir de febrero, en el marco del plan Argentina contra el Hambre.
“Quiero transmitir las condolencias y el acompañamiento por el fallecimiento de los niños en los últimos días. Hemos estado junto al gobernador en el paraje La Puntana, de Santa Victoria Este, hemos recorrido, hemos hablado con distintas personas de la comunidad, con las familias”, señaló Arroyo.
Con relación a la asistencia, el ministro señaló que en el medio de la urgencia se trabajará con módulos alimentarios para las comunidades originarias, en particular de Santa Victoria Este, y anticipó que Desarrollo Social proveerá “agua envasada, en esta primera etapa, para atender el problema serio de la falta de agua”.
Arroyo explicó que las muertes tienen que ver con el agua. “No está apta, no está en condicionares, y los chicos toman esa agua que les genera diarrea, y eso termina en malnutrición, en un contexto de pobreza extrema. Hay un problema de agua, salud y alimentos en comunidades que están olvidadas y que requieren un acompañamiento fuerte”.
Respecto de la Tarjeta Alimentaria, que se otorga a través del Banco Nación, recordó que “no permite extraer dinero del cajero sino comprar alimentos, los que quieren y como quieran las familias”. “Es para las madres que tienen chicos menores de 6 años, para las mujeres a partir del tercer mes de embarazo y para las personas con discapacidad que tienen asignación”, completó el funcionario nacional.
En total se distribuirán 65 mil tarjetas en toda la provincia, por valores de cuatro mil pesos para los que tiene un chico menor de seis años, y de seis mil pesos para las que tienen dos o más chicos menores de seis años.
El gobierno salteño confirmó la muerte de dos niños de origen wichi en un lapso de tiempo que va del martes al sábado. El diario La Arena da cuenta de un tercer caso de muerte por malnutrición. “Esta es la triste y dolorosa realidad que viven muchos salteños; una realidad que duele y lastima, pero no hay que esconderla, hay que enfrentarla y reconocerla", señaló Sáenz en las redes sociales.
A raíz de la emergencia, el mandatario provincial ordenó medias de accion inmediatas para brindar asistencia en la zona norte provincial, reforzando la presencia de profesionales de las áreas de Salud, Seguridad y Desarrollo Social y la provisión de agua potable en los departamentos Orán, San Martín y Rivadavia.











