El abandono de quienes viven en los márgenes: relato en primera persona

Vecinos de los barrios aledaños al Vertedero San Javier evidenciaron la situación de emergencia en la que se encuentran.
Hace 6 años Municipales

DDN. Los periodistas de Alexis Miranda y Agustín Poma recorrieron los barrios aledaños al Vertedero San Javier. Vecinos de la zona evidenciaron la situación de emergencia en la que se encuentran.

“Yo también quisiera irme a otro lado, vivir en otro barrio. No por mí, sino por mis hijos quienes también tienen que vivir en una situación con los olores, las basuras y todo eso. No es que vivimos en medio de la basura pero vivimos cerca”, relató David quien anhela poder comprar ladrillones y chapas para terminar su casa. Contó que producto de la situación económica no puede hacerlo.

“En el verano es más difícil. Además a veces tiran el polvo del tabaco arriba del vertedero, arriba de todo, y no le ponen ninguna capa, cuando viene el viento de agosto viene con todo, vos pensás que es tierra y no, es todo tabaco que viene en el aire y es re asfixiante”, relató.

David, trabaja en una de las cooperativas de recicladores del Vertedero San Javier, contó que en este momento la situación es más difícil ya que aumentó la gente que se acerca para trabajar en el vertedero: “Algunas veces volvés con las manos vacías, ya no es como antes. Hay gente que está desesperada, estamos desesperados en realidad”.

Abandono estatal: La realidad de las familias del barrio (in)Justicia

Cristian López y Vanesa Laguna, responsables del merendero Caritas Felices del barrio Justicia, en la zona sudeste de la Ciudad. Expusieron la dura realidad que viven las familias de la zona y denunciaron el estado de abandono en el que viven, alimentando a los niños como pueden y sin asistencia alguna por parte de las autoridades.

“Hace dos meses hemos empezado golpeando puertas, pidiendo colaboración para que nos ayuden para hacer el arroz con leche, la mercadería”, indicó Vanesa sobre el origen de la iniciativa que asiste a niños y jóvenes de una de las zonas más golpeadas de la ciudad. “Tenemos entre jóvenes en adicciones, que vienen y no les podemos negar un vaso de arroz con leche o anchi porque es lo único que tienen, muchas veces vienen de la calle. Los niños, estamos llegando a 200 chicos y se van sumando cada vez más. Y así como nosotros recibimos a los jóvenes, también tenemos 6 personas mayores de edad que también viene a buscar su merienda y uno no se lo puede negar”, precisó la mujer.

Al frente del merendero está ubicado un comedor y tan solo a escasos metros otro merendero. “Hay mucha necesidad en el barrio porque la mayoría de las familias que viven acá son familias numerosas y de escasos recursos. Y lamentablemente, como está la situación, ha golpeado mucho a la gente que menos tiene”, expresó.

Y si el tiempo vale, el de los vecinos de barrio Justicia parece valer menos ya que el transporte público solo llega cada media hora, y en caso de tomar otra línea deben caminar unos 20 o 30 minutos desde el barrio Sanidad, a donde el transporte llega con mayor frecuencia.

A pulmón

Consultada sobre la asistencia que recibe el merendero, destacó que solo les brinda ayuda de la agrupación Pueblo Rebelde, y lamentó: “Fuimos a la Cooperadora Asistencial y como no tenemos estructura, no tenemos un lugar para poder tener contenidos a los chicos, no nos dan nada”.

“La verdad que nosotros tampoco somos gente que tenemos muchos recursos, pero vemos muchos chicos que lo necesitan. Muchas veces veíamos que mi mamá, que ya es grande, cocinaba y para cocinar nosotros somos 8 hermanos. En total 20 bocas que se juntan en una olla, y aparte de las 20 bocas que tenemos en casa ya viene el amigo de uno de los chicos, el amigo del otro, hasta que se juntaban muchos chicos a comer. Entonces, entre nosotros hablando, conversando, buscando gente que nos ayude, hemos logrado que se nos dé esta oportunidad y la hemos aprovechado”, agregó Vanesa remarcando que, pese a no contar con ayuda del Estado, lograron poner en marcha el merendero.

Y es que, según señalaron en un documento suministrado a ellos por la propia Cooperadora, entre los requisitos solicitados para brindar alguna ayuda se enumeran el contar con una infraestructura amplia y techada, bancos y baños separados para niñas y niños.

Por ello, y apelando a la solidaridad de la comunidad, Vanesa remarcó: “Hoy por hoy necesitamos mesas y bancas porque no tenemos, por eso los chicos vienen con su jarrita, retiran la merienda para ellos y para sus hermanitos, y se van. Son chicos del barrio y de los otros barrios”.

“Estaría bueno que vayan a todos los merenderos y vean la necesidad de todos los merenderos y comedores. Que vayan a ver y que no estén sentados ahí”, sostuvo Cristian lamentando el abandono que sufren por parte de las autoridades. “Acá no llegan, vos vas y te cierran las puertas- agregó Vanesa-. El otro día que hicieron la movilización y el Gobernador hizo una caminata, le di una nota pidiéndole una ayuda para el merendero, y hasta el día de hoy no tuve respuestas. Si el señor Gobernador no se preocupa por los que más necesitan, qué podemos esperar de los demás”.

En la misma línea, negó haber recibido alguna ayuda por parte de la actual diputada y candidata a intendenta Bettina Romero, quien solo hasta hace unos años se desempeñaba como directora Regional del NOA del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación. “Yo le mandé un mensaje al facebook a ver si ella nos podía ayudar con alguna cosa, pero no tenemos respuestas de nadie”.

“Hemos comenzado con 50 chicos, hoy tenemos 200, y todos los días vienen más. El comedor del frente hoy por hoy no puede darle de comer a los chicos porque no les alcanza, no tienen mercadería. Hace dos semanas que nosotros estamos absorbiendo a los chicos de allá acá”, aseveró la mujer mientras que lamentó el no poder conseguir fondos para realizar un festejo por el día de la niñez, aun cuando muchos dirigentes se encuentran en plena campaña. “Yo misma quería hacerles algo a los chicos, un festival el día 30. Salí con notas al Concejo Deliberante, a lo que es Cooperadora Asistencial, a muchos lugares pidiendo que nos hagan donaciones para festejar el día del niño a los chicos, y hasta el día de hoy me dicen que no hay presupuesto para nadie”, resaltó.

Y añadió: “Para ir a buscar la mercadería sacamos plata de nosotros, eso incluye pagar el flete. Cuando no hay azúcar, la señora de Cristian nos tare una bolsa de azúcar, está comprando la mercadería para que hagamos y poder darles a los chicos, porque no podés decirles a los chicos ‘no hay merienda’”.

Adicciones

Cristian habló también sobre la dura situación que afecta la realidad de la juventud en la zona. “Es una edad complicada porque los padres trabajan todo el día y no están con los chicos. Por eso los chicos se juntan con mala gente, que les hacen probar una vez y después ya quieren consumir todos los días, igual que el alcohol, que es un problema también”, alertó e indicó que el dispositivo de Sedronar (Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y la Lucha contra el Narcotráfico) que está ubicado en la zona permanece cerrado por falta de recursos.

“Nos entregaron el barrio y nos abandonaron totalmente”, denunció Vanesa en la misma línea y subrayó: “Muchas veces dicen que la gente con adicción no quiere ir y hacerse atender, pero no es cuestión de que no quieran ir. Si no les ofreces algo a los chicos, no los tratás bien, los chicos no van. A la juventud no le gusta que los agarren a palos, lo que quiere es que los hablen, que les den contención. Eso es lo que busca la gente. Aquí tenemos chicos que tienen problemas de adicción y salen a robar, pero acá vienen, se sientan, y no hacen problema. Toman su merienda y se van tranquilos”.

Abandono

“Cuando nos entregaron el barrio en el 2.008, por ahí, Tierra y Hábitat nos dijo que la depuradora y el vertedero iban a estar cerrados, ya se cerraban, y hasta el día de hoy no se cumplió con eso”, denunció Vanesa sobre el grave incumplimiento del Estado que pone en riesgo la salud de toda la población de la zona. “Nos prometieron cordón ecológico y no hay nada de árboles ni nada, todo es un yuyanal y basura. Viene la gente que va al vertedero y, para evitarse gastar en transporte hasta el vertedero, dejan la basura por todos lados”, aseveró.

Igualmente, señaló que son muchas las familias de la zona que comen de lo que sacan del vertedero. Al respecto, enfatizó Cristian: “Hay días que tiran, los supermercados, toda la comida vencida y en vez de tirarla deberían donarla a los merenderos, a los comedores, que son cosas que tira la gente”. “Claro, porque lo mismo llega al vertedero y la gente la saca”, agregó Vanesa y continuó: “Con el tema de los secuestros que hacen, se secuestró tanta ropa, por qué en vez de desperdiciar todo eso no nos lo han entregado a los comedores, a los merenderos, si estamos viendo la situación en la que estamos viviendo”.

“Hablar de los chicos a veces te cuesta. Acá en el barrio todo es problemas económicos, los chicos comen cuando hay plata y cuando no hay plata no comen”, concluyó la mujer.

El dispositivo de abordaje territorial de San Benito denuncia la falta de recursos

En el barrio San Benito funciona un dispositivo de abordaje territorial. Una de las problemáticas que se aborda es la problemática de consumo. Denuncian la falta de recursos para asistir a quienes lo requieren.

Funciona como un centro de día, aunque no se brinda el almuerzo, en el que se recibe a adolescentes desde los 12 años y adultos sin límite de edad. Allí trabajan una psicóloga, operadores y quienes brindan distintos talleres.

Sin embargo, un cartel en el lugar dice: “Sin recursos no se puede trabajar”.

Uno de los operadores, consultado por esto dijo: “Fue una forma de reclamar por los recursos para los talleres o por más talleristas. Hay algunos que vienen de manera voluntaria, por ejemplo profes de hip hop o de break dance, les brindamos un espacio y a la vez los pibes que están con nosotros participan de las actividades”.

Fuente: Sapo de Otro Pozo/FM Noticias 881 MHz