DDN. El abogado penalista Álvaro Arias Camacho y su esposa, María Sol Villena, docente de la Universidad Nacional de Salta (UNSa), se enfrentaron a una serie de abusos durante un operativo policial ocurrido en la peatonal de la ciudad de Salta. La detención se produjo tras un incidente en el que Villena, quien se encontraba realizando un trabajo universitario de filmación, fue increpada por personal policial bajo el argumento de que no contaba con autorización para grabar.
Según relató Arias Camacho, Villena estaba filmando la peatonal como parte de un proyecto de la universidad, sin que en ningún momento estuviera involucrada en actividades ilegales o contravenciones. Sin embargo, los efectivos policiales la habrían intimado y, tras una intervención de Arias Camacho, la situación escaló a una detención arbitraria de ambos.
“Ella no estaba filmando un operativo policial, estaba trabajando como comunicadora. Fue increpada por la policía de forma injustificada”, explicó el abogado. A partir de ahí, Arias Camacho solicitó la identificación de los efectivos y dejó en claro que procederían con una denuncia si el trato se mantenía agresivo. Según su testimonio, fue entonces cuando los policías se ofuscaron y llamaron refuerzos, lo que culminó en la detención de ambos, primero de su esposa y, al poco tiempo, también de él, a pesar de haber llegado al lugar como defensor de Villena.
Relató que, al llegar a la comisaría, le informaron que también estaba imputado por “amenazas” a los policías, acusación que considera totalmente infundada. "Me enteré de mi imputación por los medios, ya que nunca nos leyeron la acusación ni nos explicaron las razones de nuestra detención", comentó. Además, denunció que ambos fueron tratados con un maltrato absoluto y privados de su libertad sin orden judicial, lo cual constituye una violación de sus derechos humanos.
Durante el tiempo que estuvieron detenidos, tanto Arias Camacho como Villena fueron sometidos a una serie de procedimientos irregulares. El abogado explicó que fue incomunicado, no se le permitió el acceso al baño durante varias horas, y a él se le intentó esposar a pesar de haberse opuesto. "Los policías no me dejaron entrar al baño, me negaron un habeas corpus y me trataron como si fuera un delincuente, sin causa alguna", señaló.
El trato que recibieron ambos involucrados fue calificado por Arias Camacho como un “atropello” a sus derechos y lamentó que muchos ciudadanos comunes enfrenten este tipo de abusos sin el respaldo mediático y social que él y su esposa recibieron, especialmente considerando que el hecho ocurrió en un contexto de gran visibilidad.
La denuncia fue presentada ante las autoridades pertinentes y se esperan acciones judiciales en respuesta a lo ocurrido. Según Arias Camacho, la falta de identificación de los policías y la forma en que se manejaron durante el operativo evidencian un grave desconocimiento de los derechos fundamentales de los ciudadanos.
El abogado expresó que el caso servirá como un llamado de atención sobre la necesidad de garantizar el respeto de los derechos humanos en las fuerzas de seguridad y el sistema judicial. Además, instó a que se reevalúe la forma en que se llevan a cabo ciertos procedimientos, especialmente cuando se vulneran los derechos más básicos de los individuos.
"El maltrato y la tortura no deben formar parte del sistema judicial. Esto debe cambiar, y se tiene que hacer respetar la igualdad de derechos para todos los ciudadanos, independientemente de su estatus", concluyó.
Fuente: Algo personal-FM Noticias 88.1 MHZ.
MEPG