Desde el CONICET insisten en volver al huso horario -4

Afirman que favorecería, entre otras cosas, la productividad.
Hace 4 años Informacion gral.

Mientras se debate por el cambio en el huso horario del país, el Diego Golombek, biólogo e investigador del CONICET, explicó la importancia de mantener un horario acorde al reloj biológico, además de adecuar las pautas culturales. “Si no dormimos bien o dormimos a deshora o poco, o sufre el cuerpo y nos enfermamos más”, subrayó.

Golombek recordó que Argentina está, como casi todos los países del mundo, en la Convención de Husos Horarios desde 1920. Y explicó al respecto: “En su momento, nos instalamos en el huso horario correcto de -4, que sería 4 horas al oeste de Greenwich. Luego se comenzó a hacer alternancias entre -4 y -3 en horario de verano e invierno. Cuando se decidió dejar de alternar a horario de verano, en lugar de volver al -4, el huso horario que nos corresponde por donde estamos en el planeta, se dejó fijo el -3”.

Señaló que “en algún momento se volvió a alternar en horario verano a -2, que es como si Argentina estuviese en la mitad del Océano Atlántico, básicamente”. “-3, que es donde estamos ahora, es como si estuviéramos en la posición geográfica de Brasil. En -4, que es el horario que nos corresponde, se aprovecharía más la luz si estuviésemos en el que nos corresponde, para mejorar la productividad, por ejemplo”, subrayó el investigador.

Indicó así que “el huso horario que atraviesa casi todo el país es el -4”, y agregó: “Tenemos una pequeña franja en las provincias más cordilleranas que están atravesadas por el -5. O sea que están, en este momento, dos horas desfasadas respecto a su hora real. El huso horario que nos dejaría a todos bien situados es el -4, por eso la propuesta que hacemos desde hace mucho desde la ciencia es que nos adecuemos al horario que nos corresponde”.

Recordó también que “todos tenemos un reloj biológico en el cerebro que le dice al cuerpo qué hora es, y se pone en hora con la luz, particularmente con la luz de la mañana”. “Si no tenemos esa luz vamos a estar desincronizados y con menor alerta. Por eso es importante exponernos a la luz solar”, enfatizó Golombek para luego aclarar: “La contrapartida de tener más luz durante el día es tener menos luz a la tarde. Pero, biológicamente, nos conviene priorizar esta luz de la mañana, que es la que más fuerza nos da al reloj biológico”.

“En su momento, cuando se hacían las alternancias, que de hecho se están abandonando en los países de Europa, el argumento era de ahorro energético- continuó-. Las cuentas están dando ahora que el ahorro energético es marginal por cómo se han establecido las sociedades en las últimas décadas”. Así, señaló que desde el CONICET se considera que, en términos educativos, habría más ahorro si estamos en -4 porque se encienden menos luces en las escuelas, también por el horario de trabajo de las oficinas públicas.

Finalmente, y haciendo referencia a las pautas culturales que nos rigen en cuanto a horarios de actividad, advirtió que estamos por debajo del mínimo de horas de sueño recomendado que es, en adultos, de un mínimo de 7 horas y, en adolescentes, un mínimo de 8 horas. Es así que aseguró que “daríamos un empujón a despertarnos con luz y a la noche tener más oscuridad para dormir”, y pidió “que la gente entienda que dormir no es un lujo, sino una necesidad”. “Si no dormimos bien o dormimos a deshora o poco, o sufre el cuerpo y nos enfermamos más”, cerró.

Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.

BH

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