Tolerancia Cero: Piden herramientas al CD para dar sanciones más duras a reincidentes

Lo manifestó así el titular del Tribunal Administrativo de Faltas, Christian Abdenur. “En el caso en que al ciudadano no le importe la vida ajena, tenemos que caerle con todo el peso de la ley”, aseveró.
Hace 5 años Municipales

DDN. Durante la última sesión del Concejo Deliberante capitalino, se aprobó modificar el articulado de la ordenanza 14395 incrementando la multa mínima por conducir en estado de ebriedad de 200 unidades fijas a 300. El titular de Tribunal Administrativo de Faltas, Christian Abdenur, cuestionó la iniciativa presentada por el concejal Raúl Córdoba y consideró que el cuerpo legislativo debe avanzar brindando las herramientas para endurecer las sanciones contra reincidentes.

El funcionario remarcó, primeramente, que la ordenanza 14395 establece un rango que va de un mínimo de 200 unidades fijas a un máximo de 1000 unidades fijas, que en pesos significaría un monto de 7656 a 37741 pesos. “Eso es lo que establece la ordenanza y lo deja al criterio de cada Juzgado que deba resolver una causa por un caso de ebriedad, de acuerdo a las circunstancias del caso. Los jueces vamos a tener en cuenta la graduación alcohólica, la circunstancias que rodearon el caso, los antecedentes, la reincidencia de ese infractor para establecer entre un mínimo de 7600 y un máximo de máximo de 37700 pesos”, indicó.

En tal sentido, sobre la iniciativa aprobada ya por el cuerpo legislativo, manifestó: “No sé qué criterio estará tomando el Concejo Deliberante, cuál es el objetivo, si lo que pretenden es recaudatorio o sancionatorio. Estaría bueno preguntar al dueño del proyecto qué objetivo tiene”.

“Entendemos que la ordenanza actual está muy bien- continuó-. Entendemos que, si el objetivo del legislador es actualizar los montos por la depreciación monetaria o por el aumento de la nafta o demás, no es necesario la modificación en una ordenanza para ello ya que es facultad del ejecutivo, o específicamente de área del Tribunal de Faltas, poder actualizar los montos hasta un 20% anual. Eso nos faculta la ley, o sea que no sería necesario si ese es el objetivo del Concejo Deliberante”

Y agregó: “Si el objetivo del Concejo es represivo, sancionatorio, creo que no podemos medir con la misma vara a alguien que no tiene antecedentes y que tiene 0,01 que al que tiene antecedentes y tiene casi 1 de alcohol. Me parece que hay que ver cuál es el objetivo que tiene este proyecto”.

Cuestionó, asimismo, no haber sido convocado al plenario para debatir el proyecto, y dijo al respecto: “Es lo que venimos bregando desde el Tribunal de Faltas, que somos quienes todos los días trabajamos con este tipo de ordenanzas, vemos el tema de Tránsito, de Control Comercial, de desmalezado, de poda de árboles. Debemos ser un organismo de consulta obligatoria para darle herramientas o un dictamen no vinculante, porque los concejales están para legislar, pero que sepan de alguna manera cuál es el objetivo, o que nos comenten para que también podamos decir ‘vamos por acá o por allá’”.

“La ordenanza actual está bien, porque nos están dando las herramientas. No me parece que tengamos que medir con una misma vara”, reiteró Abdenur para quien “si el legislador pretende que sea más gravosa para unos y para otros, lo que podrían hacer es establecer los distintos tipos de graduación y ponerle un mínimo o máximo”. “Deberían hacer un estudio más profundo de la práctica para que podamos aplicar la ordenanza al caso concreto. Si el objetivo es actualizar los montos porque son irrisorios, que a mí no me parece porque estamos en una época de pandemia donde recién se estaría reactivando la economía”, insistió.

El funcionario opinó también sobre el trabajo legislativo que se realiza en materia preventiva, sostuvo: “Creo que si el legislador, su objetivo no es actualizar los montos, y no es recaudatorio, creo que hay que dar un debate más profundo. Si queremos bajar los índices de accidentología debemos dar un debate y dar las herramientas a los jueces para ser más duros en la sanción, en el caso concreto a quien deba serlo”.

Consideró que, como jueces, deben contar con la posibilidad de “sancionar con mayor dureza a reincidentes”, y añadió: “Creo que hay que avanzar, como los países del primer mundo, en la figura del arresto en comisaría. Pero no puede usted medir con la misma vara a quien ha tomado una copa o ha comido un bombón con licor, que al ciudadano que viene con tres reincidencias con alcoholemia de 2 punto y chirola, y no le importa la vida ajena”.

Opinó necesario contar con las herramientas “poder ir más allá del bolsillo”. “Vamos a la privación de la libertad para que tenga un escarmiento y sea seria la sanción o algún tipo de embargo, ir más allá para que este ciudadano sepa que es un peligro o un futuro asesino al volante, utilizaría el vehículo como un arma homicida. Lo hemos visto, cuántos casos de accidentes por alcohol, y esta figura hoy no existe en la ley”, aseveró.

“El legislador está para dar otro tipo de debate, la comunidad organizada. Quiero prevenir el daño, conservar la seguridad, la higiene, hacia dónde vamos. En el caso en que al ciudadano no le importe la vida ajena, tenemos que caerle con todo el peso de la ley”, concluyó.

Fuente: Sapo de otro pozo - FM Noticias 88.1 MHz.

BH

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa

Más Noticias