
Cánepa quiere que los practicantes de profesorados se encarguen de revincular a los estudiantes con las escuelas

DDN. Así lo denunció Graciela Pizarro, estudiante de nivel superior, quien denunció que se les impone realizar prácticas presenciales, en contexto de pandemia, para validar el trabajo que ya vienen realizando todo el año, aun a expensas de exponer la salud.
Pizarro estacó que varios estudiantes se convocaron para marchar a Grand Bourg ante lo que definió como una arbitrariedad. Así, indicó que desde el Ministerio de Educación presentaron a los docentes de las prácticas del nivel de Educación Superior el denominado proyecto Redes de Re vinculación y Acompañamiento Pedagógico, con fecha de octubre del 2020, el 2 de noviembre, e indicó: “Se les pide que lo socialicen con los estudiantes, ellos hacen una reunión, nos comunican, nos mandan el documento oficial y nos comunican lo que sucedían. Estamos en noviembre, donde ya están empezando las clases, y ellos nos empiezan a exigir una presencialidad para validarnos las prácticas”.
“En función de esto- explicó la estudiante- crean un proyecto, que lo proponen como innovador, donde los estudiantes de las prácticas y residentes de 3er, 4to y 5to año son los responsables de la ejecución del Proyecto de Re vinculación Pedagógica. Eso no lo estoy diciendo yo, es una cita textual de lo que dice el documento del Ministerio de Educación”.
En este sentido, detalló el proyecto señalando: “Nos tomó por sorpresa y nos molesta a los estudiantes de Educación Superior. Este proyecto está destinado a una revinculación de los estudiantes de los niveles obligatorios, nivel inicia, nivel primario y nivel secundario, aquellos que tuvieron una vinculación esporádica o no tuvieron vinculación, directamente. Eso lo ponen como objetivo del proyecto y, en realidad, esa es una responsabilidad del Estado, no pasaría a ser una responsabilidad de ningún estudiante de nivel superior”.
“Luego, lo ponen como una alternativa formativa para transitar y concluir los trayectos de las prácticas docentes en un espacio que va más allá de la escuela”, agregó Pizarro remarcando: “Nosotros tenemos dos momentos de educación en las prácticas de 4to año, o de 5to año en algunos institutos, donde al principio de año hacemos una enseñanza en un ámbito no formal, que es afuera de la escuela, y un ámbito formal donde nosotros estamos haciendo la residencia en nivel secundario. Pero ellos lo presentan como una alternativa que va más allá de los muros de la escuela y nos exigen que hagamos esta práctica, pero no en la virtualidad, como se viene desarrollando hasta ahora, sino en la presencialidad”.
“¿Qué cambia de noviembre, donde los docentes siguen dando clases en forma virtual, a diciembre, donde nosotros vamos a ser los responsables de llevar este proyecto a cabo? No cambia nada”, cuestionó en tanto hizo hincapié en que las prácticas se vienen desarrollando desde hace meses en la modalidad virtual. “¿Qué valida el trabajo de un senador, o de un diputado, que tienen sus reuniones en forma virtual, o de un docente que tiene su enseñanza en forma virtual? ¿Qué cambia en nosotros y nuestras prácticas en forma virtual? ¿Por qué a ellos sí se les estaría validando y no a nosotros?”, insistió.
Por otra parte, señaló otras de las dificultades que presenta la propuesta del ministerio a cargo de Matías Cánepa. “Ellos nos asignarían una ruta de trabajo, porque el proyecto tiene el nombre de Redes de Re vinculación y Acompañamiento Pedagógico. Nos dan el nombre, apellido, la dirección y otras cosas del estudiante al que nosotros tendríamos que ir a buscar. Pero en ningún lado del documento se establece, por ejemplo, si nosotros vamos con una cobertura de salud o una cobertura de vida”.
Y agregó: “Después, fijan una beca para gastos menores, porque un estudiante va a tener que salir, cosa que, en Buenos Aires, fuera de que esté mal hacerlo desde la presencialidad, al menos les dan un seguro de vida, un seguro de salud, y les dan una beca de 7 mil pesos. Acá dan una beca para gastos menores. Y nosotros tenemos que ir a la casa de los estudiantes, llevar a los estudiantes a un instituto educativo. Tenemos que ir y hablar con el estudiante, pedirle u ofrecerle culminar con su trayectoria educativa y hacer que ellos vayan, buscar que ellos vayan y revincularse con las instituciones educativas, y nosotros tengamos las prácticas presenciales como ellos quieren”.
Frente a este planteo, indicó que, de no aceptar llevar adelante el proyecto, la finalización de sus carreras quedaría sujeta a la situación epidemiológica. “Como nos exigen esta arbitrariedad de la presencialidad, en un momento y en un contexto de pandemia, donde presencial casi no hay nada y no me dan ningún resguardo de salud, yo tengo que esperar que vuelvan las clases presenciales en el momento que sea para poder culminar mis prácticas y poder recibirme, porque las prácticas no se pueden rendir de una manera libre, como sería en otras carreras”, lamentó.
“Expongo mi salud, expongo la salud de mis futuros estudiantes, expongo la salud de las familias y de la comunidad. Además, nos hablan de una transversalización de los contenidos. Cuando te capacitás en un profesorado, te capacitás en un área específica. ¿Cómo hago una evaluación interareal? Tengo manejo de las otras áreas, pero ¿cómo hacen mis compañeros? No sé cómo pensaron este proyecto, ni quién lo pensó, porque no tiene firma más que del equipo del Ministerio”, cuestionó molesta la estudiante del profesorado de Arte, y resaltó luego: “¿Si le pasa algo al estudiante? Nosotros trabajamos con el cuerpo. ¿Si se contagia un estudiante? ¿Si me contagio yo? No tiene razón de ser. Si ellos quisieran revincular a los estudiantes, podrían hacer otras instancias virtuales, buscar la forma de que estos chicos puedan tener acceso a la virtualidad, pero no se está buscando eso”.
Señaló así que “esto se plantea como un voluntariado, pero no es un voluntariado”, y dijo: “Si no firmamos, porque tenemos que firmar e inscribirnos, no sabemos cuándo vamos a terminar nuestras prácticas. Están atacando nuestra salud emocional. Nosotros terminaríamos las clases a finales de noviembre. Estamos a 4 de noviembre y nos comunican esta decisión. Tenemos estudiantes que todo el año hicieron un sacrificio para poder terminar las prácticas, para poder realizar las clases, los trabajos prácticos desde la virtualidad, chicos que están en situaciones también vulnerables porque no tenían acceso a internet, caminaban un montón para tener señal y poder enviar los trabajos”.
“Tuve que escuchar a compañeros llorando en las reuniones con las profesoras de las prácticas, que nos escuchaban impotentes, porque no pueden hacer nada. Chicos desmotivados que no quisieron entrar a clases o entregar los trabajos. Esta es una situación que te pone en jaque. Y nos quieren poner este trabajo no remunerado en los meses donde nosotros tenemos las mesas de examen. No se habló jamás de una extensión de la regularidad o validar de alguna forma. No nos otorgan ninguna garantía de ningún tipo, sobre todo el daño emocional que nos están causando”, finalizó molesta la estudiante.
Fuente: Sapo de otro pozo/ FM Noticias 88.1 MHz.
Más Noticias



Perpetua para los asesinos del puestero

Feriado largo el 9 y 10 de julio




Cambios en Seguridad

Quintela recibió a Juan Manuel Urtubey y Nicolás Trotta


Mauricio Macri ganó en Salta y condiciona a Cristian Ritondo

