Aumentan los casos de Coronavirus y se incrementan las denuncias por falta de respuesta

Morillo: debieron enterrar a su propio familiar, “Estuvimos como hasta las 8 de la noche tirándole tierra para tapar el cuerpo del tío”. Salta: ayer a las 14hs un familiar falleció en su casa y hasta ahora nadie pasó a retirar el cuerpo porque en el acta de defunción establece posible caso CoVid-19 y no se activa el protocolo. Se comunicó a los números recomendados y descargaron la aplicación Salta Covid, pero recién después de 10 días pudo lograr que internen a su madre de 58 años que presenta síntomas compatibles con el virus.
Hace 5 años Salud

DDN. El fin de semana se produjo en el departamento Rivadavia un nuevo fallecimiento de un paciente con síntomas compatibles con covid-19. Don Cruz, de 80 años, falleció de un paro cardiorespiratorio, había ingresado al hospital local con un cuadro respiratorio y no llegó a ser hisopado. Ante la falta de personal capacitado y preparado con los debidos elementos de bioseguridad, sus propios familiares debieron encargarse del sepelio. El hecho ocurrió en la localidad Coronel Juan Solá Morillo.

“Tuvimos que enterrar a mi tío, él era como un segundo padre cuando éramos chicos”, contó con tristeza Beto Cruz, quién narró en detalle los difíciles momentos que debieron vivir ante la falta de respuestas por parte de las autoridades. Y es que, según señaló, una de las sobrinas de Don Cruz, que pertenece a la fuerza policial, dio resultado positivo para covid, aunque su tío nunca llegó a ser diagnosticado con la enfermedad. “En ningún momento dice que ella tuvo contacto con él. Puede ser un virus que ya se desparramó”, contó.

Asimismo, aclaró que no se le realizó el hisopado a su tío al llegar al hospital al relatar: “No se le hizo el hisopado, se le hace el hisopado cuando se corta. Cuatro o cinco días antes de que se corte empezó con una gripe, después tenía una infección urinaria, esa tarde que lo llevaron al hospital le hicieron una placa y salió como que tenía una neumonía. Lo hacen quedar internado y esa noche se corta, como a las cuatro o cinco de la mañana”.

Igualmente, Beto indicó que su tío fue internado en la sala preparada para pacientes con covid. “Desde el comienzo lo han llevado para ahí. Él iba con un principio de infección urinaria y con la tos que él tenía le hacen una placa y le sale como una neumonía. Al otro día a la mañana tenían que hacerle el hisopado y no llegó. A la noche estaba muy nervioso, al verse con oxígeno se puso peor y ahí le agarró un infarto”, recordó.

Siguiendo con su relato, agregó: “Nos tocó enterrarlo el día sábado porque me dijo el doctor que el hospital se hacía cargo de todo lo que era legal, antes del entierro. Después ya pasaba, supuestamente, a cargo del municipio, del COE del municipio el tema del entierro, cavar la sepultura para enterrarlo. Y yo me confié. Quedamos yo y mi primo porque el director del hospital me explicó cómo era la parte, el procedimiento de acompañar al cuerpo. Quedamos yo y mi primo a esperar que llegue el sepelio para que trasladen el cuerpo. Estuvimos más o menos hasta las cuatro (de la tarde) esperando que llegue”.

“Cuando llegó, ellos pusieron un cajón, me preguntan si ya está la gente del cementerio para que reciban el cuerpo y lo larguen a la sepultura. Le digo ‘ya me dijeron que sí, que ya tiene que estar la gente’. Así que nos fuimos, yo me fui con mi primo detrás en la moto, llegamos allá y no había nadie. Estuvimos como media hora, llamé al hospital preguntando, me dijo ya llamo y te soluciono el tema, ya pregunto quién va a ir. En eso se presentó un chango, de short y de ojotas, a decir que él era el que estaba mandado para que entierren al cuerpo”, continuó Beto.

Y añadió: “En eso ya llegó mi hermano. Le dice ‘Pero así vos no podés hermano hacer el procedimiento del entierro. Vos tenés que tener tu equipo, tiene que darte la Municipalidad guantes, todo lo que es de bioseguridad’. Él dice ‘¿por qué falleció él?’. Le digo ‘por un paro cardíaco y sospechan que puede ser de covid’. Tenía una fosa cavada, parecía que hace tres o cuatro días tenían cavada la fosa porque la tierra estaba dura. Entonces, el chango se vuelve a la Municipalidad, dice ‘ya volvemos nosotros’, y se fueron. Después viene el chango que hace de capataz a decir que se han desanimado los changos que han venido. ‘No hay quién lo entierre’, dice”.

“¿Qué no tienen equipado ustedes? ¿no se han preparado para estos casos algún equipo?”, consultó otro de los sobrinos del fallecido al personal del cementerio. “No, no hay nada”, fue la respuesta que recibieron y, según contó, el trabajador les aseguró que en los casos de fallecimientos por covid “la misma familia se tiene que hacer cargo”. Al respecto, Beto recordó que desde la empresa aseguradora les prohibieron tocar el cuerpo del difunto.

En ese momento, los familiares decidieron regresar al hospital en busca de alguna solución ya que, incluso, en el propio cementerio no tenían palas ni ningún otro elemento para realizar ellos mismos el sepelio. “Yo me vuelvo a hablar con el gerente del hospital, el doctor Cardozo, le digo ‘doctor, ¿hasta qué hora vamos a estar con el cuerpo? Usted me dijo que ya había gente de la Municipalidad’. Me dice ‘Beto, si ya estaba todo para que vayan’. Le digo ‘Se han desanimado la gente, no tienen equipo, no tienen nada’”, agregó conmovido a su relato.

“Nosotros, más o menos, entendemos y vemos las noticias, cómo es un entierro, más en estos tiempos. Sea o no sea muerte por covid hay que tomar precauciones. Yo entiendo eso y eso le dije al doctor. Le dije ‘la gente no tiene nada’”, continuó Beto con preocupación y luego amplió: “En ese momento han llegado dos changos, uno que es encargado de la fumigación en la entrada del pueblo, que tiene sus equipos. Dice ‘yo, con dos más que busque, o los del seguro se hagan cargo y me ayuden a largarlo, así no está el cuerpo ahí’. Le digo ‘bueno, hágame el favor’. La gente del seguro me dice ‘no, nosotros no nos hacemos cargo, nosotros lo dejamos al cuerpo aquí y nos vamos porque tenemos muchas cosas para hacer’”.

“Yo los entendí- agregó-, ya eran las siete y media. Le dije al doctor, lamentablemente, ‘demé un equipo de bioseguridad para nosotros hacernos cargo, porque no puede ser que el cuerpo quede ahí hasta qué hora’. Él saca los mamelucos, me da ahí el doctor Cardozo el mameluco. Nosotros estuvimos a esas horas corriendo, equipándonos antes de entrar, y entrar a largar el cuerpo. Nos daba mucha pena, tristeza, rabia que la Municipalidad no tenga todavía gente preparada para estos casos. Demasiado tiempo creo que tenían para preparar. Ni siquiera una piola para largar el cuerpo. Ahí estuvimos como hasta las 8 de la noche tirándole tierra para tapar el cuerpo del tío”. Fue así que, provistos de mamelucos- hechos de tela ecológica-, guantes, barbijos y antiparras que les dieron desde el hospital, los propios familiares se ocuparon del sepelio de don Cruz.

Grave denuncia por falta de atención a un caso sospechoso de coronavirus

Ante el avance del coronavirus, se incrementan también las denuncias por las respuestas del sistema de salud en la provincia.

Ejemplo de las tantas situaciones que se hacen públicas en este sentido es el caso de Karen Medrano, una joven que recién después de 10 días pudo lograr que se interne a su madre de 58 años que presenta síntomas compatibles con el virus.

El cuadro inició con fiebre y dolor de cuerpo, fue en ese momento que la familia se comunicó a los números recomendados y descargaron la aplicación Salta Covid. La primera comunicación fue para consultar qué medicamento se estaba suministrando a la mujer, informaron que tomaba paracetamol y nunca más la volvieron a llamar.

Los síntomas se agravaron a dolor de cabeza, tos y dificultades respiratorias…mientras permanecía asilada en su misma casa, pero en una habitación para ella sola y con baño privado, ya que su marido pertenece al grupo de riesgo por sufrir de diabetes y asma.

Ante este nuevo cuadro recibieron la comunicación de una doctora, quien le indicó que seguramente se trataba de una infección, por lo que no había necesidad de activar el protocolo.

Así transcurrieron más días, entre llamados y consultas, desde donde le sugerían trasladarse a distintos hospitales, inclusive hasta le recomendaron dirigirse al materno infantil.

Finalmente, y luego de que en varias clínicas privadas le informaran que no hay cama, hoy pudo ser internada y en horas de la tarde se le practicaría el hisopado por ser un caso sospechoso de Covid-19.

“Fue realmente muy cansador andar de un lugar a otro, expuestas y hartas de que nos digan que está todo bien en la provincia cuando la verdad no es así…10 días tuve que esperar para que recién la atiendan a mi mamá con los riesgos que eso implica”, reclamó la joven, quien además pidió que haya más información sobre cómo actuar ante un caso sospechoso.

Su tío falleció por posible CoVid-19 y más de 20hs después no retiraron el cadáver

La encapsulación del cuerpo se realizó 12 horas después.

Belén Polito, vecina de barrio Scalabrini Ortiz, denunció que ayer a las 14hs un familiar falleció en su casa y hasta ahora nadie pasó a retirar el cuerpo porque pese a que en el acta de defunción establece posible caso CoVid-19 el protocolo no fue activado.

“Mi tío falleció ayer a las 2 de la tarde y hasta ahora no tuvimos respuesta. El cadáver de mi tío sigue estando en la casa”, contó.

La vecina explicó que llamaron a un médico para que lo revisara y el profesional que lo vio cerca del mediodía lo diagnosticó con neumonía y líquido en los pulmones. “Él no lo quiso internar porque mi tío no tenía obra social y no había camas. Nos dio una medicación para tratarlo en la casa y cerca del mediodía le da un paro y deja de respirar”, contó con angustia.

“Llamamos al 911 y el SAMEC vino a la hora y sólo constató el fallecimiento de mi tío. Nos dijo que se iban a comunicar con la policía para que venga el médico forense. Estuvimos esperando y el médico forense apareció a las 9 de la noche”, relató Belén y explicó que la médica forense puso en el certificado de defunción posible CoVid-19.

Además, Belén explicó que también llamaron al médico que lo diagnosticó y que este se negó a firmar el acta de defunción sin que se active el protocolo por caso sospechoso de CoVid-19. “Los del SAMEC dijeron que ellos no podían hacer el hisopado, que iban a mandar al médico forense”, contó.

Al consultarle si le realizarán un hisopado post mortem y si la familia debe aguardar aislamiento para luego ser testeada, Belén dijo que la respuesta que le dieron es que el CIF no se está haciendo cargo de los hisopados, que debían comunicarse con la empresa afectada al servicio de sepelio y que ellos los iban a retirar.

“Fuimos a Pieve y nos dijeron que la médica tendría que haber activado el protocolo, pero como no lo hizo lo iban a activar ellos”, declaró la vecina.

“A las 2am llegaron los bomberos de la provincia, que supuestamente eran los encargados de hacer el encapsulado del cuerpo, o sea, 12 horas después recién lo colocaron en bolsas negras y desinfectaron la pieza”, contó y añadió: “Así, hasta ahora, está el cadáver porque nadie lo vino a retirar”.

La vecina explicó que desde Pieve les dijeron que el registro civil debe dar el alta en el sistema de la defunción y que hasta que eso no ocurra no lo pueden retirar y que los bomberos solo se ocupan del encapsulado.

“Yo no vivo acá, somos 10 personas que nos quedamos, que dormimos acá porque si es un caso positivo de CoVid no queremos seguir desparramando el virus”, dijo.

Fuente: Sapo de otro pozo/ Todas las voces todas/ FM Noticias 88.1 MHz.- Cadena Máxima

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