
"Es humillante llegar a tu provincia y que te abucheen"

DDN. El periodista Héctor Cruz sintió en carne propia el escarnio social que vienen padeciendo los repatriados que llegan a la provincia en plena pandemia por coronavirus.
El comunicador social contó sobre su viaje a Río Gallegos junto a su mujer, el cual emprendieron el 20 de febrero.
“Lamentablemente, faltando pocos días para la vuelta, el Presidente anunció la cuarentena, y pensamos que no iba a ir más de esos 10 días que se había planteado, pero después se siguió anunciando la cuarentena”, comenzó relatando.
Allí, agregó: “Nosotros teníamos pasaje aéreo para el 26 de marzo para retornar, y nos cancelaron tres veces los viajes, y esta empresa no tiene oficina en Río Gallegos por lo que todo se complicó, sumado a que viajamos con los justo”, al tiempo que reconoció que “al comienzo, no hubo tanta preocupación, pero al extenderse la cuarentena y al no tener información de la empresa, nos comenzamos a poner nerviosos porque no sabíamos cuándo íbamos a regresar, y ya preocupaba el tema laboral y el miedo a perder el trabajo”.
“Conocí gente que no podía trabajar ni volver a sus lugares de origen, y había gente que estaba durmiendo en la calle, y hablo de familias completas por lo que en Río Gallegos decidieron cerrar la terminal”, recordó.
Agradecido, Héctor Cruz puntualizó que "el Senador Sergio Leavy, que se portó muy bien para que podamos volver a Salta", y lamentó que “algunos se avivaban, empresarios o taxistas, que cobraban 30 o 40 mil pesos por personas para los viajes, y hubo gente que lamentablemente sufrió accidentes y gente que falleció en el trayecto hacia sus lugares de origen”.
“Para llegar a Salta, nos pedían el domicilio para ver si cumplían las condiciones para hacer la cuarentena, pero por el caso de Rosario de Lerma, se modificó el protocolo, y desde allá leíamos y veíamos lo que había pasado con los repatriados que vinieron frente a Plaza 9 de Julio, y no queríamos pasar esa situación”, relató.
Ya de vuelta, admitió que “es humillante llegar a tu provincia, y que tus propios comprovincianos te abucheen, porque hicieron un cacerolazo y nos gritaban que nos vayamos y para qué habíamos vuelto, pero hace falta ponerse en lugar del otro”.
“La situación incómoda de estar lejos lo hace llorar a uno, más allá de que estuvimos bien en Río Gallegos, pero me conmovía ver llorar también a mi mujer, y la verdad que esto me ayudó a ver cómo sufrió la gente todo esto, porque dentro de todo, nosotros estuvimos bien”, finalizó.
Fuente: El Expreso
Más Noticias



Perpetua para los asesinos del puestero

Feriado largo el 9 y 10 de julio




Cambios en Seguridad

Quintela recibió a Juan Manuel Urtubey y Nicolás Trotta


Mauricio Macri ganó en Salta y condiciona a Cristian Ritondo

