Son 6.500 los niños en riesgo nutricional

Legisladores nacionales piden declarar “zona de desastre” el Norte de Salta. Godoy insistió al Ejecutivo reglamentar la ley de interculturalidad. Lapasset aseguró que “no hay que inventar nada, simplemente aplicar el plan Ramón Carrillo”. Para Villa, la salud pública desapareció en el departamento Rivadavia. Nación envió un fondo especial de 20 millones para la compra de módulos alimentarios.
Hace 6 años Política Local

DDN. Seis niños murieron en la provincia a causa de los problemas alimentarios que afrontan las familias.

Los legisladores Juan Emilio Ameri, Lía Verónica Caliva, Miguel Nanni, Juan Carlos Alderete, Mara Brawer, Marcelo Koening, José Luis Martearena y Federico Fagioli, presentaron el 29 de enero un proyecto de Ley al Congreso Nacional para declarar “zona de desastre” el norte de la provincia de Salta. Seis niños murieron en la provincia a causa de los problemas alimentarios que afrontan las familias en la provincia.

El proyecto especifica que se propone declarar en situación de zona desastre hídrico, alimentario, sanitario, económico y social los departamentos de Orán, Rivadavia y San Martín a raíz de la muerte evitable de seis niños por hambre, por desnutrición. “La salida al abandono estatal que tiene por víctima al pueblo wichi solo encuentra solución digna a través del diseño de políticas públicas pensadas exclusivamente para dicho sector poblacional”, explican.

“A fin de brindar soluciones dignas que impacten de manera positiva en la vida de los ciudadanos afectados, es inevitable declarar las zonas mencionadas en situación de zona desastre, ya que el gobierno de la provincia de Salta, a través del Ministerio de Salud, busca deslindar responsabilidades, pretendiendo hacer creer a la población de que las muertes de los niós constituyen sólo casos aislados y que óbito es a causa de la falta de debido cuidados de sus progenitores”, establece el proyecto como explicación al pedido de declaración de zona de desastre.

De los fundamentos del proyecto se desprende que en lo que va del 2020 se han producido seis fallecimientos de niños. Y sostiene que las muertes ocurrieron en el Hospital Santa Victoria Este, Departamento Rivadavia, en Quebrachal, General Ballivián y en Tartagal.

“El mismo presidente de la Nación refirió mediante entrevista los orígenes estructurales de este abandono, al mencionar que el agua contaminada terminó por agravar el cuadro de desnutrición, que terminara provocando la muerte de los niños ocurridas en el Paraje La Puntana, en Santa Victoria Este”, sostiene el fundamento del proyecto.

El ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, había arribado el 12 de Enero a la provincia de Salta A fin de realizar trabajos de campo y de interiorizarse de los hechos acontecidos. “El problema básico es el agua y el agua en malas condiciones genera problemas de salud que terminan generando después un problema de nutrición en los chicos”, sostuvo.

“Por suerte, los funcionarios nacionales descubrieron que existe el chaco Salteño”

Santiago Godoy, diputado provincial, manifestó que las sesiones extraordinarias deberían ser permanentes y que los diputados deberían “trabajar más” y fijarse en las leyes que hacen falta.

Godoy manifestó que hay muchos diputados que “les gusta hablar cuando no hacen nada y aparecen después”. Además, consideró que se debería llamar a sesión extraordinaria durante el verano para que los legisladores continúen su trabajo, e incluso las sesiones deberían ser “de forma permanente, si el gobernador cree que hay razones”.

Señaló que los legisladores pueden auto convocarse, siempre y cuando sean las dos cámaras en conjunto, y remarcó que el Senado hoy es conducido por Antonio Marocco, el vicegobernador, de una manera “novedosa”. Incluso, ya puso su oficina en el Senado.

“Hay que hacer más y fijarse las leyes que hacen falta, o las leyes aprobadas y no reglamentadas como la ley de interculturalidad, que no la reglamentó el ejecutivo provincial nunca”, expresó y agregó que es necesaria para solucionar los problemas de fondo respecto a la vulnerabilidad de los pueblos originarios, ya que los bolsones solo duran pocos días.

Haciendo hincapié en las comunidades originarias, manifestó que muchas mujeres no hablan español y son maltratadas en los hospitales, y no tiene que ver con que “sean reacias” a la salud como dijeron algunos funcionarios de la provincia. “Me parece que tiene que ver con otro tema. Me parece bien el agua. Por suerte, los funcionarios nacionales descubrieron que existe el chaco Salteño”, sostuvo.

Además, criticó que el gobierno provincial desde el 10 de diciembre debería haber entendido que hay tres tareas fundamentales: Las rutas que se inundan el dengue, y las diarreas estivales que pueden ocasionar rápidamente la muerte.

Lapasset sobre el sistema de salud: “No hay que inventar nada, simplemente aplicar el plan Ramón Carrillo”

La doctora María Lapasset cuestionó el funcionamiento del sistema de salud y aseguró que “no hay que inventar nada, simplemente aplicar el plan Ramón Carrillo que supimos tener en algún momento”.

“El tema de los pueblos originarios va mucho más allá del sistema de salud, es un tema muy complejo. Para que esto cambie la sociedad misma tiene que cambiar mucho”, planteó Lapasset y añadió: “La solución tiene que pasar porque ellos participen de las decisiones que les competen. No se puede planificar una multisectorial para combatir la muerte por desnutrición de sus niños sin hacer participar a las comunidades mismas”.

Asimismo, la médica explicó que muchas de las falencias del sistema de salud son producto de la carencia de insumos, trabajadores, infraestructura adecuada, entre otras. “El Hospital de Orán, en teoría, debería resolver muchísimas cosas del área operativa, pero no lo hace porque no están funcionando los centros de salud como debieran”.

Sobre el rol que ocupan las distintas fundaciones en el abordaje de la desnutrición y la pobreza en la provincia, Lapasset opinó que no existe fundaciones con “recetas mágicas” por lo que “si el gobierno quisiera podría rescindir los contratos con las fundaciones para invertir en lo que realmente hay que invertir”.

Según Villa “La salud pública prácticamente desapareció en el departamento Rivadavia”

El diputado Ramón Villa habló sobre la realidad que se vive en Rivadavia y lanzó contra la actual gestión provincial: “Hoy, a 45 o 50 días de haber asumido, no tienen ni idea de lo que está pasando”.

Villa aseguró que lo que sucede en Rivadavia es lo que pasó siempre. “Hay distintos métodos para tirar cortinas de humo para que no se observe la realidad de lo que sucede en el Chaco. La realidad nos golpea fuertemente, esto es cíclico y por distintas razones se visibiliza esta situación”, opinó al tiempo que aseveró: “La salud pública, que es obligación pura y exclusiva responsabilidad del Estado, prácticamente desapareció en el departamento Rivadavia”.

Consultado por la información que circula respecto a que el ex ministro de Primera Infancia, Carlos Abeleira, se llevó los datos al dejar el Ministerio, sostuvo: “No me consta, no lo sé. La ministra- Josefina- Medrano, la ministra actual, salió a decir en su momento que él no tenía ninguna información que le debiera haber dado desde Primera Infancia. Dos días después el propio Gobernador dijo ‘puede ser, pero no me consta’. Habría que trabajar fuertemente en un pedido de informe al respecto porque la realidad es que hoy por hoy el poncho no aparece. Hoy, a 45 o 50 días de haber asumido, no tienen ni idea de lo que está pasando, esa es la verdad”.

Sobre las políticas que se implementan en Rivadavia, aseguró que todo lo que se realizó hasta ahora son parches pero no se hace una inversión a largo plazo. “No se están tomando decisiones políticas fuertes de trabajar en lo que hace a obras que empiecen a desarrollar al departamento”, señaló Villa.

Por otro lado, afirmó que la ambulancia de baja complejidad que el gobierno provincial entregó hace unos días fue comprada por el municipio con fondos solidarios de soja.

Asimismo, el Diputado denunció el daño que los desmontes causan en la cultura recolectora de las comunidades, habló también de la vergüenza que le causa las cosas que se dicen de las comunidades indígenas. “Creemos que la cultura nuestra está por sobre todo y que somos sabelotodos, cuando planteo en la Cámara que somos una provincia pluricultural a algunos les agarra alergia”, enfatizó Villa.

“Por indicación del Presidente toda la estructura del gobierno nacional está pendiente de Salta”

Así lo señaló la diputada nacional Lía Verónica Caliva.

“Apenas tomó estado público el fallecimiento del primer niño wichi por deshidratación y desnutrición se comenzaron a instrumentar todas las acciones necesarias para que la provincia reciba un fondo de asistencia especial por 4 meses para la compra de 160.000 módulos reforzados para trabajar en los tres departamentos declarados en emergencia sociosanitaria”, aseguró la legisladora.

Por otra parte, destacó que Salta “recibió también un fondo especial de 20 millones para la compra de módulos alimentarios comunes para las emergencias críticas, cuestiones que se dan en este período estival”.

Asisten con módulos alimentarios a 13500 familias de comunidades originarias en el norte provincial

El coordinador del Ministerio de Desarrollo Social, Ignacio González, habló sobre la implementación de la tarjeta alimentaria en la Provincia, en el marco del Plan Argentina contra el Hambre, y la ayuda que se envía desde Provincia a las comunidades originarias.

Según consideró el funcionario, “de a poco, con el movimiento económico y la visión de desarrollo que trae esta tarjeta alimentaria, y también de redistribución del consumo, va a ser atractivo para cualquier comerciante sumarse a esta iniciativa”. “Lo mismo pasa en el interior con los pequeños productores de alimentos”, destacó afirmando que el empleo de la tarjeta “va a generar una instancia de desarrollo local importante”.

Ante los cuestionamientos debido a la falta de conectividad que existe en muchos de los parajes del interior provincial, remarcó: “Es uno de los puntos provinciales que estamos trabajando con el Gobierno nacional, que además esta tarjeta venga de la mano de la conectividad para aquellos lugares más alejados”.

“Desde el Gobierno provincial estamos señalando cuáles son aquellos lugares prioritarios y el Gobierno nacional está diseñando las iniciativas para poder garantizar la conectividad en esos lugares, también con formatos de ferias que puedan tener su antena y un único posnet que sirva para todos los feriantes”, señaló al respecto y agregó: “En principio, la tarjeta va a operar solamente con posnet, pero tenemos la información del Gobierno nacional de que se va a incorporar una aplicación para realizar este tipo de operaciones”.

En cuanto a los feriantes que quieran operar con la tarjeta, sostuvo: “No es necesario inscribirse, la visión es de una política integral que llegue de la misma manera que los beneficiarios, a cada rincón de la Provincia. Entonces, es una responsabilidad nuestra y también es uno de los puntos principales que estamos trabajando con cada uno de los intendentes, la importancia de que los comerciantes y los productores locales puedan insertarse en estos distintos mecanismos”.

“Estamos seguros de que en una articulación responsable entre el Gobierno nacional, el Gobierno provincial y cada uno de los municipios de la provincia vamos a lograr estos resultados”, enfatizó el dirigente.

Asimismo, resaltó: “Lo que nos estamos encontrando en el territorio es mucho más esperanzador que el contexto que nos imaginábamos. Son muchas las cooperativas y las uniones de productores independientes que ya están trabajando con estos formatos”, y señaló como ejemplo el caso de la Unión de Trabajadores de la Tierra en Taratagal, quienes ya se encuentran trabajando como cooperativa e incluso con posnet.

“Es solamente redoblar los esfuerzos de la difusión y estamos seguros de que con esta inyección de recursos que traen las tarjetas a la Provincia, son 330 millones, se va a hacer atractivo para cualquier comerciante y productor entrar en este circuito y va a ser algo muy importante”, subrayó González.

Por otra parte, adelantó que en los próximos días se realizará el anuncio, “contemplando particularmente la regularización de pequeños comercios, de un monotributo específico para el alimentar, en el caso de Nación”. “También en la provincia estamos trabajando en el mismo sentido. Creemos que es una posibilidad muy importante para muchos comerciantes ingresar en un sistema de formalidad que no los perjudique, porque muchas veces entrar en un sistema de formalidad termina significando pagar una cantidad de impuestos mucho mayor de la que están pagando”, añadió.

Ayuda a las comunidades

De acuerdo a lo que señaló el funcionario, desde la Provincia se mantiene la entrega de módulos focalizados para comunidades originarias, con una cobertura de 13500 familias de comunidades originarias en los departamentos Rivadavia, San Martín, Orán, Anta, Los Andes, Aguaray y La Poma. “Lo que hemos hecho es aceitar el circuito de entrega para que no sea cada 45 días sino cada 30. En el momento de asumir esta gestión se hizo una entrega en la totalidad de las localidades y en las últimas tres semanas se ha hecho la primera entrega de 2019. En estos momentos los equipos están trabajando en Rivadavia Banda Sur, en Aguaray y en el norte de Anta”, puntualizó y adelantó que la próxima semana se iniciará el refuerzo que se concretará con fondos obtenidos desde Nación.

Si bien aclaró que el programa provincial está destinado a familias originarias, aseguró que la intención es “ir casa por casa y brindar los elementos para que en ninguna familia de Salta falte un plato de comida cada día”.

González resaltó que, además, se realiza la entrega de un refuerzo en mujeres embarazadas, personas con discapacidad y personas mayores. “Son cerca de 26 mil módulos de emergencia, un poco más chicos pero que sirven en esta situación de emergencia”, dijo e indicó así que a partir de la declaración de la emergencia “se aceleraron los plazos para la compra de los módulos”. “Estamos hablando de 40 mil módulos mensuales durante cuatro meses y un refuerzo de los módulos de emergencia”, agregó.

Por otra parte, sobre el reclamo que se dio a conocer en cuanto al rechazo de algunas comunidades al consumo de determinadas marcas de leche, señaló que “en distintas comunidades, según la ubicación geográfica en la que se encuentran, les gusta más un producto que otros, donde sencillamente cambia la marca”.

“De hecho, en el depósito del Ministerio tenemos una compra de leche que se dejó de usar porque a un sector de la población no le gustaba y entendemos que en estas cuestiones hay que ser respetuoso, hay que hacer el doble de esfuerzo, y esa leche se usó para reforzar en otros lugares donde sí tenía aceptación. Son detalles a tener en cuenta porque no es cosa menor”, dijo al tiempo que destacó que “es fundamental que los productos puedan ser usados” y concluyó: “Tenemos en claro que el módulo no es la solución al problema pero en situación de de emergencia es fundamental”.

Sin agua potable ni caliente: las dificultades del hospital de Salta que trata los casos de desnutrición

Juan Ramón López, director de Hospital de Tartagal Juan Domingo Perón, explicó la gravedad de la crisis que afronta esa zona limítrofe con Bolivia y Paraguay. El drama del acceso al agua y los problemas de comunicación con los pueblos originarios. “En Tartagal hay 2.000 chicos que están en riesgo”, informó.

Juan Ramón López es médico anestesista y desde hace un mes dirige el Hospital de Tartagal Juan Domingo Perón, una de las dos referencias sanitarias más importantes por fuera de la capital de Salta. Tiene capacidad para albergar a 40 niños en una región donde rige la “emergencia sociosanitaria” desde la semana pasada, por una decisión de emergencia del gobernador Gustavo Sáenz. El pico de atención por casos de desnutrición y deshidratación se registró hace una semana, con 26 niños hospitalizados y seis pequeños muertos durante los primeros 27 días de enero. Cinco de ellos eran de origen wichi y uno de pobladores criollos. De paso por Buenos Aires, el médico aceptó una entrevista con este medio. Asegura que la cifra de menores internados se redujo a 14, aunque confirma la carrera contrarreloj que corren en el norte provincial para llegar menos frágiles a fin de mes, cuando el río Pilcomayo comience su período de crecidas y agrave la situación actual, signada por una prolongada sequía, altas temperaturas, falta de acceso al agua potable, desempleo y hambre.

- ¿Cómo evolucionó la situación desde que se registraron 26 niños internados la semana pasada?

Ahora está controlada. Este lunes en el hospital tuvimos a 14 chicos internados en pediatría por cuadros de desnutrición. Hemos derivado a una nena a Salta porque tuvo sobreinfecciones. Ya murieron seis niños. ¿Cuántos niños hay en la zona que tienen riesgo nutricional? Tenemos 4500 chicos controlados por el hospital. Hay 2.000 que están en riesgo y hay que controlarlos porque son casos que se pueden complicar. Llegamos a ellos mediante agentes sanitarios que les hacen un control semanal. Este operativo lo maneja el hospital, mediante nuestro coordinador de Atención Primaria de Salud que trabaja con 82 trabajadores de la salud. No nos alcanzan, ante esta situación, siempre nos van a faltar agentes sanitarios, por lo tanto a algunos algunos los estamos controlando.

- Desde que la situación tuvo impacto nacional a partir de las muertes infantiles y los operativos de emergencia que llevan adelante la Nación y la provincia, ¿cambió algo?

Esto ya es conocido por la gente que vive en toda la zona. Esto podía pasar. Todos los años hacemos más controles para esta época porque todos los años aparecen los chicos más desnutridos y con bajo peso. Con el calor y el aumento de la temperatura, aparecen más casos con diarrea. Todavía estamos esperando la crecida del rio Pilcomayo, que inunda todo y separa a algunos parajes, a los que después no se puede llegar. Estamos trabajando para prevenir ese momento con Defensa Civil y Gendarmería, con la instalación de hospitales de campaña para rescatar a la gente que sea necesario. Todo eso sucederá a fines de febrero, cuando empiecen las grandes crecidas por lluvias.

- ¿Cómo llega la ayuda? ¿Hay donaciones?

Nos llegan donaciones pero a veces no podemos cuantificar la que se recibe de empresas privadas y fundaciones porque hay empresas y fundaciones que tienen más afinidad con determinadas comunidades. No hay nadie que coordine esas donaciones para afrontar la crisis por eso siempre pedimos que haya un ordenamiento de la ayuda, que lo reciba el Hospital o el municipio.

- ¿En qué estado se encuentra el hospital para afrontar esta crisis?

El hospital no tiene conexión al agua potable. Hay agua, pero no llega a llenar nuestra cisterna. Hace poco en una reunión con gente del Concejo Deliberante me pidieron que me quede tranquilo porque me iban a llevar seis camiones de agua. Les dije que ojalá me hubieran dicho que iban construir un pozo de agua.

- ¿Tiene agua caliente?

Se rompió la caldera para el agua para los chicos. No tenemos agua caliente porque esta rota la caldera. Es un problema porque no podemos bañar a los chicos cuando están irritados por la diarrea.

- ¿Aire acondicionado para los pacientes?

En uno de los pabellones tenemos aire acondicionado central. En el otro no. Las habitaciones tienen que tener aire acondicionado porque cuando los chicos están internados con este calor transpiran todo el tiempo y se deshidratan.

- Usted ve llegar a los niños. Pero ¿cuál es la situación de los padres?

Hay que relevar la situación nutricional de los padres, para medir esos parámetros. Un ejemplo: en estos últimos años los sectores de clase media redujeron gastos pero siempre comieron. Acá la población pobre que hace algunos años comía y podía comprarse ropa, primero dejó de comprarse ropa y ahora deja de comer tres o cuatro veces por día, pasa a dos o cuatro relativas y después empieza a pasar hambre.

- ¿Cómo impactan las dificultades para comunicarse con la población wichi?

Hay un problema estructural. Si tuviéramos el agua potable, los controles totales y la comida, quizás igual tendríamos problemas de desnutrición. Porque la gente de las comunidades originarias no nos entienden, no nos sabemos expresar o no nos sabemos hacer entender con ellos. Estamos en contacto con las comunidades para revertirlo. Ya venían trabajando en este punto pero ahora vamos a trabajar con intérpretes interculturales. Tenemos que lograr que nos entiendan que tienen que tomar una pastilla cada doce horas.

- ¿Qué inversión es necesaria para equipar al hospital ante esta crisis?

En materia de infraestructura se soluciona fácil. Con diez millones durante tres meses nosotros buscamos los profesionales, ponemos la caldera, vemos quién hace el pozo, ampliamos el cuerpo de agentes sanitarios. Pero la burocracia nos complica. Le doy un ejemplo: en la zona de la misión La Paz hicieron un pozo. Le dieron una profundidad de seis metros, pero sale agua marrón.

- ¿Por qué?

Porque en un nivel superior hay un pozo cloacal. Lógicamente ese pozo de agua va a vivir contaminado. La paradoja es que teniendo una Facultad de Ingeniería (de la Universidad Nacional de Salta), y especialistas en perforación, no se pueden realizar los pozos en tiempo y forma. Eso genera más impotencia. Quieren hacer un dique y gastar 89 millones de dólares, pero con tres millones de dólares nos hacen una catarata de agua.

- ¿El hospital plantea alguna solución para resolverlo?

Hay que redireccionar ese presupuesto, comprometer más a los hospitales en esa gestión y asignarles más partidas en forma directa porque los ministerios tienen más burocracia y no alcanzamos. Hay una realidad: ningún profesional va ir al interior de Salta, en zonas inhóspitas, con el sueldo que cobra en la capital provincial. Un médico en Ushuaia cobra mucho más porque es considerado zona crítica. Acá antes se cobraba esa categoría y la sacaron.

- El caso tuvo impacto nacional por el pedido de auxilio de la provincia a la Nación y la visita que el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, hizo hace 20 días. ¿Cuál ha sido la respuesta del gobierno provincial?

Yo sé que nos están ayudando. Nos hacen llegar los recursos para atender la crisis. El gobernador (Gustavo Sáenz) y la ministra de Salud (Josefina Medrano) se han puesto a disposición. Esto no sucedió hace dos semanas, este es un problema estructural. ¿La situación puede empeorar? Yo creo que tanto el gobierno nacional como el provincial se han dado cuenta de esto y están haciendo todo para mejorar estos indices. No tengo tanta llegada al nacional, pero es importante que estén trabajando en conjunto para levantar estos números.

- ¿Qué es lo que más lo ha impactado de esta etapa?

Soy anestesiólogo, pero lo que más me llegó es dar una anestesia para hacerle una cesárea a una chiquita de 13 años. Eso me mata.

- ¿Ha afrontado controversias cuando aborda la problemática del aborto?

Ellas nos dicen que tienen el aborto cuando ellas quieren. También que se toman un té para hacerlo y que organizan su planificación familiar. Entonces las entendemos, necesitamos que ellas nos digan lo que necesitan. Tengo que abrirme y ponerme a disposición para entenderlas, porque tenemos que solucionar el problema de la desnutrición.

- ¿Cómo llegó a este punto de vista?

Hace poco nos reunimos con una antropóloga que nos puso en contacto con las mujeres indígenas de Tartagal. Sólo en el departamento de San Martín hay 7 etnias. Ahí entendí que nosotros podemos decirles que el hospital está abierto y que les damos lo que necesiten. Pero capaz que no nos entendieron, porque a veces nos encontramos con personas tan indefensas, que si vos levantásla voz ellos creen que los estás retando. Si les cortás la charla sienten lo mismo, que los estás agrediendo y después no quieren venir.

- ¿Cómo puede afrontar el hospital ese escenario?

Nos tenemos que hacer entender. Tenemos que ir nosotros, con intérpretes que transmitan nuestro pedido para que se los hagamos llegar. Por ejemplo: en un parto uno está acostumbrado darle las indicaciones a la mamá, pero para explicarle a una chica wichi de 14, 15 o 16 años que va a su primer parto, necesito a una mujer traductora. Hay que explicarle que el nene necesita vacunas y yo no se lo puedo explicar porque la mamá puede sentir que la agredo. Nuestro objetivo es entenderlos a ellos. No que me entiendan a mí, eso ya lo intentamos hace muchos años. Tenemos que llegar a ellos y llegar a su zona.

- La lideresa wichi Octorina Zamora dijo que las comunidades cuentan con graduados en las distintas especialidades médicas, pero también con los conocimientos ancestrales. ¿Evalúa la incorporación de médicos de pueblos originarios?

Me junté con los caciques de la comunidad 6, que tienen sus caciques. Ellos quieren tener su salita. El hospital les llevará los médicos, el ginecólogo, la obstetra y ellos tienen sus médicos con conocimientos ancestrales, a partir de sus creencias, que les hace bien. Hablando con uno de los médicos ancestrales, acordamos que atienda a su gente pero cuando vea que su medicina no llega y necesita la nuestra, que cuente con nosotros. Esto es una gran inversión y hay que sumarle personal de limpieza, serenos, enfermeros, médicos y asistentes. Buscamos hacer que sean partícipes.

- ¿Porque cree que otras provincias no tienen estas cifras de desnutrición?

Porque no tienen tantas comunidades indígenas y porque hay otro entendimiento por el cual consideran que tienen que llevar a sus hijos a los centros médicos ante un riesgo de salud. Eso requiere otro esfuerzo del Estado.- Porque no tienen tantas comunidades indígenas y porque hay otro entendimiento por el cual consideran que tienen que llevar a sus hijos a los centros médicos ante un riesgo de salud. Eso requiere otro esfuerzo del Estado.

Fuente: El Destape Web- Libertos- Todas las voces todas/ Algo personal/ FM Noticias 88.1 MHz- AM 840- Máxima- Tiempo Argentino


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