Con insultos homofóbicos, la Policía reprimió a jóvenes en un festival

Fue durante el cierre de Sarahebeok. A dos chicos les cortaron el pelo con cuchillos mientras les decían que lo hacían por “homosexuales”.
Hace 6 años Policiales

DDN. Fue durante el cierre de Sarahebeok. A dos chicos les cortaron el pelo con cuchillos mientras les decían que lo hacían por “homosexuales”.

Miembros de la Brigada de Infantería de la Policía de Salta detuvieron en la noche del sábado 21 a jóvenes que participaban del festival «A Mover», cuyo cierre estuvo a cargo de la cantante Sara Hebe. Como en las épocas de la dictadura, a al menos dos les cortaron el pelo con cuchillos tipo sierra mientras pretendían insultarlos calificándolos de homosexuales.

Testigxs del operativo policial contaron a Presentes que cerca de la medianoche, cuando ya el festival estaba en sus finales, la Policía se apostó detrás del público y comenzó a desalojarlos, obligando al cierre anticipado de la actividad.

Luego, cuando comenzó la retirada de la gente, los policías iniciaron una suerte de cacería, deteniendo a algunas personas. Un grupo de jóvenes vio que se llevaban a unas chicas, aparentemente por ser lesbianas, y comenzaron a filmar el operativo. En esas circunstancias la represión se volvió contra ellos. “Nos persiguieron por filmar cómo se llevaban a un grupo de chicas que salían de manera pacífica del recital”, contó uno de los chicos. Todxs lxs involucradxs pidieron que se reserve sus identidades, porque temen que la Policía tome represalias.

No se sabe exactamente cuántas personas fueron detenidas. Lxs presentes calculan que fueron diez. Algunxs de lxs detenidos relataron momentos de maltrato y crueldad: a un chico le quitaron la bicicleta, la arrojaron a un costado y lo llevaron detenido. A otros dos les cortaron el pelo, con particular ensañamiento con uno que tenía rastas. Todo esto mientras les proferían insultos homofóbicos.

En el operativo hubo incluso disparos al aire. En un video tomado por testigxs, se observa que un policía golpea con la puerta del furgón policial a un joven que los filmaba.

Uno de los detenidos contó que tras los disparos los persiguieron y que los policías incluso entraron a una casa particular, sin orden de allanamiento, y sacaron a uno de los chicos que los había filmado.

Contaron que en el móvil los obligaron a permanecer de rodillas, que les tomaron fotografías mientras estaban así. Recién a las 3 de la mañana recuperaron la libertad, ya desde la Alcaidía de la Ciudad Judicial.

Algunos de los detenidos manifestaron su intención de denunciar el maltrato que sufrieron, lo que se haría este lunes. Por pedido de uno de los detenidos, la abogada María Laura Postiglione, presidenta del Observatorio de Violencia contra las Mujeres, los ayudó y los orientó para conseguir atención médica y saber qué pasos seguir. Postiglione aclaró a Presentes que su actuación es personal, como amiga de este joven.

Ni el Ministerio de Seguridad de la Provincia ni la Jefatura de Policía respondieron las consultas de los medios, incluido Presentes. Recién cerca de la medianoche, el área de prensa de la Jefatura de Policía emitió un informe en el que aseguró que “efectivos del Sector 5 hicieron cesar un festival con más de 400 concurrentes”. De acuerdo al parte policial, esta acción se debió que “ingerían alcohol en la vía pública”, por lo que también clausuraron un local comercial. La Policía indicó que intervino luego de que una adolescente fuera atendida en el Hospital Materno Infantil en un como etílico. En cuanto a los acusaciones por maltratos de parte de la Policía, la fuerza se limitó a afirmar que “no hay denuncias oficiales de ello”, ante la consulta de Presentes.

Solo el ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia, Marcelo López Arias, informó que instruyó al secretario de Derechos Humanos, Federico Uldry, para que mañana se reúna con los damnificados y “vea qué es lo que hay que hacer.”

“Esta gente habló conmigo y obviamente, como ministro de Derechos Humanos estoy a disposición de ellos”, aseguró el Ministro.

Organizaciones sociales, el mismo Centro Pata Pila, Mujeres Trans Autoconvocadas (MTA), JESeR, el Partido de los Trabajadores Socialistas-Frente de Izquierda Unidad y la organización Pan y Rosas emitieron un comunicado de repudio a “la represión, persecución y violencia institucional ejercida por la Policía de Salta” y responsabilizaron a los gobiernos de Juan Manuel Urtubey y del intendente Gustavo Saénz “por sus prácticas represivas hacia las juventudes, la mujeres y las disidencias”.

En el comunicado informaron que la Policía irrumpió en el festival ordenando a los organizadores que lo concluyeran o de lo contrario iban a reprimir. “Ante estos hechos, se suspendió el festival y la Policía de la provincia de Salta persiguió, detuvo y torturó a quienes salían del festival”, aseguraron las organizaciones, que anticiparon que harán denuncias ante el Ministerio de Seguridad, la Fiscalía de Derechos Humanos y al Ministerio de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia.

Las organizaciones también invitaron a acercarse a quienes hayan sufrido violencia policial en el festival para ofrecer acompañamiento o dar testimonio.

Represión policial con olor a homofobia

Un grupo de jóvenes vivió una noche de violencia policial a la salida del festival “A Mover”. “Nos persiguieron por filmar la represión”, dijo uno de los denunciantes. A algunos hasta les cortaron el pelo, entre insultos.

El sábado por la noche, mientras tocaba Sara Hebe en el festival A Mover, que se realizó en el Centro Cultural Pata Pila de la ciudad de Salta, un escuadrón de la Brigada de Infantería obligó a finalizar el show y desalojar los espectadores. No contentos con eso, mientras el público se retiraba, comenzó la persecución y detuvieron a una decena de personas que denunciaron torturas y malos tratos.

“A nosotros nos persiguieron por filmar cómo se llevaban a un grupo de chicas que salían de manera pacífica del recital”, denunció uno de los jóvenes que vivió en carne propia la represión.

“Éramos seis personas, cuatro chicos y dos chicas. Se bajaron de la camioneta y comenzaron a perseguirnos por filmar cómo se llevaban a las chicas”, manifestó este joven que pidió reservar su nombre por miedo a represalias.

“Primero dispararon balas al aire, pero después nos persiguieron. A uno de nosotros lo sacaron de una casa, se metieron sin orden judicial, porque sabían que él había filmado”, dijo.

La noche no terminó allí, los golpearon, los amenazaron y hasta les cortaron el pelo con un cuchillo mientras les gritaban insultos homofóbicos. En Salta hay que remontarse a momentos de la última dictadura cívico militar para encontrar prácticas similares de corte de cabello compulsivo por parte de miembros de las fuerzas de seguridad.

Los jóvenes relataron también que los detuvieron alrededor de la medianoche, minutos después de haber finalizado el recital, que terminó antes precisamente por exigencia de los policías. “Nos pasearon un buen rato, nos llevaron de rodillas a todos, no nos dejaban sentar en la camioneta. Nos sacaron fotos así, de rodillas. Primero fuimos a la comisaría Lola Mora (en la avenida Bélgica) y después terminamos en la comisaría de Ciudad Judicial”, de donde los dejaron salir recién después de las 3 de la mañana.

Uno de los chicos manifestó que durante el operativo le sacaron la bicicleta y la arrojaron en la calle mientras se lo llevaban detenido, hasta ahora nadie le sabe responder qué fue del vehículo, su único medio de locomoción.

Los jóvenes se presentaron el domingo por la noche en el Hospital San Bernardo para constatar las lesiones acompañados por la presidenta del Observatorio de Violencia contra las Mujeres, Laura Postiglione, quien aclaró que estaba allí por conocer a una de las víctimas, quien le pidió colaboración.

Postiglione informó que la llamó por teléfono el ministro de Gobierno, Derechos Humanos y Justicia, Marcelo López Arias, quien ofreció todas las garantías para que los jóvenes se animen a denunciar.

López Arias confirmó que mañana los atenderá el secretario de Derechos Humanos, Federico Uldri, para escucharlos y determinar cómo actuarán desde el Ministerio. Asimismo, se comunicará con el ministro de Seguridad y solicitará un informe de lo sucedido.

Organizaciones sociales y partidos políticos repudiaron el accionar policial y denunciaron que detrás de lo sucedido hubo una “orden de arriba” y un ensañamiento con el colectivo de Lesbianas, Gays y Trans, ya que entre las organizadoras se encontraba la militante trans y precandidata a diputada, Pía Ceballos.

Seamos Libres, el Centro Cultural Pata Pila, JESer y MTA (Mujeres Trans Argentinas) emitieron un comunicado en el que responsabilizaron directamente a “los gobiernos de (Juan Manuel) Urtubey y (el intendente Gustavo) Sáenz por sus prácticas represivas hacia las juventudes, las mujeres y las disidencias”.

Salta12 intentó sin éxito comunicarse con el ministro y el secretario de Seguridad, Carlos Oliver y Jorge Ovejero respectivamente, para conocer la versión oficial de los hechos. Pasadas las 22, el área de prensa de la Policía informó que hizo “cesar un festival” porque los concurrentes “ingerían bebidas alcohólicas en la vía pública”. Añadió que intervino luego de que se les informara del ingreso de una chica en coma etílico en el Hospital Materno Infantil. Sobre las detenciones, solo indicó que no hay denuncias penales por maltrato.

La justificación de la Policía para cancelar el festival de Pata Pila fue que consumían bebidas alcohólicas, pero...

El sábado por la noche, efectivos del Sector 5 hicieron cesar un festival con más de 400 concurrentes. La justificación de los uniformados es que ingerían alcohol en la vía pública, sin embargo la foto que grafica el parte de prensa muestra dos cajas de vino tetra y, en este sentido, vale recordar que estamos hablando de más de 400 personas disfrutando de un festival.

El parte policial indica que minutos antes de las 23, se toma conocimiento del ingreso de una adolescente en coma etílico al Hospital Materno Infantil, proveniente del evento que se llevaba a cabo Maipú al 1400, por lo que se comisionó personal policial a verificar lo sucedido, constatando que el evento se desarrollaba al aire libre, con una concurrencia de aproximadamente 400 personas en su mayoría menores. Asimismo, se pudo constatar que muy cerca del lugar un negocio vendía bebidas alcohólicas a la concurrencia del evento sin contar con la habilitación y permisos correspondientes.

Por esta razón, se procedió a la clausura de local, labrándose el acta de infracción correspondiente, dando intervención a la fiscalía de la zona, en forma paralela se solicitó a los organizadores del festival que cesaran la actividad, los informes fueron elevados a la Fiscalía competente.

Fuente: Tiempo Argentino- Salta 12

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa

Más Noticias