Tarifas: el Senado define esta semana si ratifica o revierte los aumentos

El oficialismo apuesta a un acuerdo con la oposición para tratar de bloquear el proyecto; El PJ tendría los votos para sancionar la ley.
Hace 8 años Salta, en medios nacionales

DDN. En un escenario de alta volatilidad, el Senado define esta semana sobre el proyecto que retrotrae los aumentos de las tarifas en los servicios públicos, que de convertirse en ley el Gobierno anticipó que vetará. El oficialismo, con un panorama desfavorable porque no reúne los votos necesarios para bloquear la propuesta apuesta a las negociaciones del Ejecutivo con gobernadores dialoguistas para que los ayuden a frenar la iniciativa, por el peso que los mandatarios tienen en los legisladores que les responden. Del otro lado aparece la amenaza del PJ, que tendría los votos necesarios para convertir en ley el proyecto que viene con media sanción de la Cámara baja.

La iniciativa aprobada por Diputados es resistida desde un principio por el Gobierno por su alto costo fiscal. Retrotrae los valores de las tarifas a noviembre del año pasado y según estimaciones oficiales tendría un costo de unos $ 80.000 millones. Además plantea que las alzas no superen los aumentos de salarios.

En contrapartida Cambiemos impulsa una iniciativa promocionada por gobernadores peronistas, que baja a la mitad el IVA (que es del 21%) para usuarios residenciales de servicios de electricidad, gas y agua. Además rebaja del 27% al 21% el impuesto micro, pequeñas y medianas empresas. Esto resultaría en una merma mucho menor: $ 20 mil millones, compartidos entre Nación y provincias, al tratarse de un impuesto coparticipable.

El dictamen propuesto por el oficialismo a último momento el martes pasado, en comisión en el Senado, retoma una iniciativa impulsada en abril por el jefe del bloque de senadores peronistas Miguel Angel Pichetto y que los gobernadores de Salta, Juan Manuel Urtubey, y de Córdoba, Juan Schiaretti, consideraron viable tanto para las provincias como para la Nación.

Ese acuerdo determinó que cuatro senadores del espacio firmaran en disidencia parcial el dictamen de la oposición y que luego anunciaran que no iban a respaldar la propuesta tal como vino de Diputados, ya que consideran que la mejor opción es una rebaja del IVA. Aunque uno de esos legisladores, Carlos Espínola, aclaró que votará en general con su bloque pero que pedirá cambios en el tratamiento en particular.

Poroteo feroz por las tarifas

Las próximas 72 horas serán clave. El Gobierno redobló la presión sobre gobernadores y senadores de la oposición para evitar el veto de Mauricio Macri al proyecto que retrotrae y congela las tarifas a noviembre de 2017. La semana pasada, en un intento casi desesperado, el oficialismo presentó a último momento un proyecto propio, en línea con una iniciativa que le acercó el más macrista de los gobernadores del PJ, el salteño Juan Manuel Urtubey. Eso alcanzó para abrir una fisura en el principal bloque de oposición, que conduce Miguel Pichetto, y dejar planteado un final abierto para la sesión del próximo miércoles. “Si Macri decidiera no vetarlo, los gobernadores serán los primeros en hacer cola para pedir la inconstitucionalidad”, aseguró el jefe del interbloque Cambiemos, Luis Naidenoff.

Tras la crisis cambiaria y la decisión de acudir al Fondo Monetario Internacional, frenar la iniciativa opositora aprobada en Diputados se convirtió en un objetivo prioritario de la Casa Rosada. Principalmente por dos motivos: significaría un golpe a su plan de acelerar el ajuste para disminuir el déficit fiscal y por otro, implicaría una señal de debilidad política hacia los sectores económicos y financieros. Lo primero se puede resolver relativamente fácil a través del veto pero lo segundo no. Por eso la alternativa de máxima es evitar que se convierta en ley el proyecto que da marcha atrás con los aumentos de agua, luz y gas.

“Están dadas las condiciones para que esta semana podamos arribar a un acuerdo consensuado sobre la base del proyecto de Cambiemos. Si hay acuerdo con el peronismo federal, podría prosperar en las dos cámaras”, afirmó ayer el titular del bloque PRO en el Senado, Humberto Schiavoni. En cambio, fuentes cercanas a Pichetto ratificaron la postura que el senador expuso durante toda la semana pasada: que el oficialismo no les propuso seriamente ninguna iniciativa para moderar el impacto de los aumentos y que la idea lanzada a último momento para bajar el IVA no soluciona el problema. El proyecto oficial plantea bajar ese impuesto del 21 al 10,5 por ciento para los usuarios residenciales mientras que para las pymes bajaría del 27 al 21 por ciento. A través de Schiavoni, el gobierno insistió en el argumento de que el Parlamento “no tiene potestad para fijar tarifas” al recordar que “un fallo de la Corte Suprema de Justicia establece que es potestad del Ejecutivo, previo realización de audiencias públicas”. Curiosamente, una de las principales estrategias discursivas del PRO es acusar a la oposición de no querer aliviar el impacto del tarifazo, que ellos mismos implementaron, ya que el Presidente adelantó que vetará el proyecto: “ahora el Senado tiene que tomar la decisión si va por ese camino, de bajar las tarifas de forma inmediata o si va por el camino del veto, que es lo que algunos a lo mejor quieren, porque su intención no es tanto bajar las tarifas sino que privilegian conseguir un veto del Presidente”, afirmó el macrista Federico Pinedo.

Con ayuda del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, Cambiemos apuesta por lo bajo a ampliar la grieta en el peronismo, que el martes último quedó en evidencia en el plenario de comisiones. El senador Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador de Salta, el correntino Carlos “Camau” Espínola, el catamarqueño Dalmacio Mera y el jujeño Guillermo Snopek, firmaron el dictamen opositor pero en disidencia. Además, adelantaron que propondrán cambios en el recinto y que no acompañarán el texto tal como está. Como el dictamen opositor es el que contó con mayor cantidad de firmas, será el primero en tratarse el miércoles.

El poroteo

El número para garantizar el triunfo es 37 (mayoría absoluta) pero como sólo se necesita mayoría simple, es suficiente con que los votos positivos sumen más que los negativos. En caso de ser descartada la media sanción, recién entonces se pondrá en tratamiento el dictamen del oficialismo.

Restando (sólo) los cuatro disidentes, el interbloque Argentina Federal cuenta con 20 votos. Si se le suman los 9 del Frente para la Victoria-PJ que lidera Cristina Kirchner y preside Marcelo Fuentes los dos puntanos de Adolfo Rodríguez Saá el porteño Fernando Pino Solanas y la rionegrina Magdalena Odarda, llegan a 33. En ese contexto, serán claves los votos del interbloque que integran Juan Carlos Romero, María Fiore Viñuales, el silencioso Carlos Reutemann y los neuquinos Lucila Crexell y Guillermo Pereyra. En general este grupo de senadores suele alinearse con la Casa Rosada. Sin embargo, Pereyra y Crexell se expresaron a favor del dictamen de Diputados, con lo que la cuenta llegaría a 35. Con un número tan ajustado se vuelve relevante la actitud del bloque misionero, liderado por el ex gobernador Maurice Closs, quien anticipó su “probable” abstención. “No me gusta ninguno de los dos proyectos, en especial el del IVA. Me parece complicado porque les quita recaudación a las provincias, vamos a tener ajustes por todos lados en los presupuestos provinciales”, planteó Closs. Por otro lado, fuentes del peronismo santiagueño adelantaron que Ada Iturrez y Guillermo Montenegro sí votarían a favor. La tercera senadora de esa provincia, Blanca Porcel, no se expresó aún.

Con este panorama, el freno al tarifazo llegaría a los 37 votos. Sin embargo, es más que probable que las bajas en el bloque de Pichetto no se limiten a los que el martes firmaron el dictamen en disidencia.

Haciendo la cuenta por el lado del rechazo, Cambiemos parte de una base de 25 votos, a las que sumaría los cuatro disidentes del Bloque Justicialista y tres aliados eventuales del interbloque federal. La cuenta les da alrededor de 32 votos negativos. No está lejos pero no le alcanzaría para frenar la iniciativa. Tendrá que esforzarse todavía un poco más, si es que quiere que evitar pagar el costo político de un veto, en el peor momento de la imagen presidencial.

El PJ cuenta los votos para aprobar la ley contra el aumento de tarifas

Por el momento, la iniciativa aprobada en Diputados hace más de dos semanas reúne el apoyo de 40 senadores, resultado de la unión de fuerzas del bloque peronista, que conduce Miguel Pichetto e integra el entrerriano Guillermo Guastavino, y del kirchnerismo, a quienes se sumarían los santiagueños que responden al gobernador Gerardo Zamora y otros bloques menores.

La cifra es importante, pero Pichetto busca fortalecerla para evitar sorpresas, ya que se encuentra muy cerca del límite de 37 senadores que aseguran el quorum para poder habilitar la sesión y mantenerla con vida hasta el momento de votar, y la mayoría absoluta que le garantizaría a la oposición imponer su postura.

A socavar esta todavía endeble mayoría es adonde apuntará el Gobierno en sus esfuerzos por evitar la derrota política que implicará para Mauricio Macri tener que firmar el veto a una ley de corte populista.

Es que, por el momento, el camino de las negociaciones con el oficialismo está cerrado como consecuencia de la molestia de Pichetto con la actitud de la Casa Rosada, que apostó a restarle fuerzas a su bancada antes que a abrir una negociación pública e institucional.

"El lunes vamos a retomar las negociaciones. Desde el martes estamos sin contacto", reconoció uno de los referentes legislativos de Cambiemos que suele participar de las conversaciones políticas con el PJ en el Senado. Pero Pichetto se mantiene firme. "Con este proyecto que vamos a votar estamos enviando un mensaje al Gobierno", aseveró.

La estrategia del Poder Ejecutivo, ejecutada por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, le permitió al oficialismo ilusionarse con la idea de frustrar la ofensiva opositora. A punto estuvo de lograrlo mediante un movimiento de pinzas que implicó el rechazo al proyecto opositor de los gobernadores Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey y la presión sobre varios senadores para que no acompañaran el dictamen el martes pasado.

Ese día, cuatro senadores del Bloque Justicialista mantuvieron en vilo a casi todo el arco opositor. Sin embargo, y como corolario de nerviosos cabildeos en varios despachos del PJ, Rodolfo Urtubey (Salta), Dalmacio Mera (Catamarca), Carlos Espínola (Corrientes) y Guillermo Snopek (Jujuy) firmaron en disidencia parcial el despacho y le dieron luz verde al proyecto para su debate en el recinto.

Las luces de alerta se encendieron en el tablero peronista cuando, poco después de estampar su rúbrica, desde usinas ligadas al gobernador Urtubey y a Frigerio se hizo circular un breve comunicado en el que se aseguraba que los cuatro legisladores no iban a votar la iniciativa, lo que hubiese puesto en peligro la mayoría que necesita la oposición para sancionar la ley.

Ese panorama cambió. Menos de 48 horas después, el jueves último, Espínola salió a aclarar que votará "como lo haga" su bloque y que firmó en disidencia porque quería que el proyecto "incluya que la provincia de Buenos Aires y la Capital se hagan cargo de las prestadoras de servicios públicos". Snopek y Mera seguirían el mismo camino, aseguran fuentes peronistas del Senado. Rodolfo Urtubey quedaría así en soledad, en solidaridad con la postura de su hermano. Con esos tres peronistas de vuelta en el redil, la oposición estaría alcanzando los 40 votos y obligando al Gobierno a buscar nuevos lugares donde abrir una grieta en el frente opositor. Todas las miradas se vuelven hacia Zamora y los tres senadores que le responden. Tampoco hay que descartar un pedido de ayuda a Carlos Menem, quien nunca votó ningún proyecto que hiciera daño a algún gobierno. Pero todo indica que el Gobierno está ante una misión imposible.

Macri olfatea emboscada Massa-Pichetto por tarifas

Esta semana se podría cristalizar una nueva ruptura política. La Casa Rosada y Miguel Pichetto atraviesan un momento crítico de cara a la sesión del miércoles en el Senado para convertir en ley el freno al aumento de tarifas.

La lógica de Poder Ejecutivo Nacional es lineal en este momento de crisis: si el bloque del peronismo "racional" no detiene en la Cámara Alta esa iniciativa votada por el Frente Renovador de Sergio Massa y por Unidad Ciudadana de Máximo Kirchner en Diputados, Mauricio Macri aplicará el veto presidencial. Si hay veto, la CGT convocará a un paro nacional. "¿Acaso Pichetto tiene un acuerdo con Cristina, Massa y con Hugo Moyano para hacer detonar la protesta social nuevamente?", se preguntan en el Gabinete de Macri. El último antecedente fue la votación de la reforma previsional con una batalla campal en las afueras del Congreso.

La cadena de confianza entre la Casa Rosada y Pichetto está a punto de quebrarse. El proyecto que ingresó al Senado el martes pasado con la firma de Laura Machado, vice de Humberto Schiavoni en el bloque PRO, es una copia fiel de una versión redactada por Pichetto. Y se presentó, previo aval de Nicolás Dujovne y Juan José Aranguren, a pedido del jefe de los senadores peronistas. Pichetto fue quien le presentó al Gobierno nacional el ultimátum para impulsar un proyecto alternativo al sancionado en Diputados que retrotrae las tarifas a diciembre de 2017 con una devaluación del 40% en el medio del debate. El Ejecutivo respondió al pedido de Pichetto a través del proyecto de Machado pero el bloque justicialista del Senado se ató a la iniciativa votada por el massismo y el kirchnerismo en Diputados.

En Casa Rosada son escépticos de cara a la sesión especial del próximo miércoles. Pero se consuelan con una foto Pichetto votando el mismo proyecto de ley que Cristina de Kirchner y festejando con la expresidente en el recinto. En rigor, sospechan de un pacto Pichetto-Massa para debilitar al Gobierno nacional justo cuando las encuestas comienzan a encender luces de alarma en Cambiemos. "Miguel intentó separarse del kirchnerismo pero ahora vota con Cristina porque las encuestas le dan más al Gobierno", se sinceró un funcionario con acceso al despacho de Macri.

La situación del jefe de los senadores PJ, virtual gerente de los gobernadores en la Cámara alta, no es cómoda. Contra reloj busca evitar que se fracture su bancada el próximo miércoles. Juan Manuel Urtubey (Salta) y Juan Schiaretti (Córdoba) ya le advirtieron a Pichetto que sus senadores no acompañarán la versión votada por el massismo y el kirchnerismo en Diputados. Los cordobeses, encabezados por Carlos Caserio, podrían ausentarse. Ayer el senador se desmarcó abiertamente de Pichetto y admitió que "no tiene sentido" votar el proyecto de ley que aprobó Diputados "si el Presidente lo va a vetar". Y reclamó discutir una iniciativa de su bloque para "sacarles impuestos a las tarifas" para lograr "una rebaja promedio de 20%".

Rodolfo Urtubey firmó el dictamen en disidencia y tampoco acompañaría a Pichetto. Lo mismo ocurrió con el entrerriano Pedro Guastavino, alineado con Gustavo Bordet. Lo mismo ocurre con el catamarqueño Dalmacio Mera, el correntino Carlos "Camau" Espínola y el jujeño Carlos Snopek. Mañana a las 18.30 en la reunión del bloque justicialista emergerá esta cabeza de medusa del peronismo que sostiene Pichetto sobre sus hombros.

Como reflejo de la eventual fractura del bloque de Pichetto en la sesión del próximo miércoles por tarifas, también se partiría la liga de gobernadores. Urtubey y Schiaretti ya admitieron que están preparados para afrontar el costo que implicaría una eventual rebaja del IVA en las boletas de servicios públicos que incluye el dictamen de minoría de Cambiemos. Sin embargo, otros mandatarios como Sergio Uñac (San Juan), Gildo Insfrán (Formosa) y Carlos Verna (La Pampa) no están dispuestos a absorber el costo fiscal ni político, de acompañar la iniciativa del Cambiemos. Ningún sector político saldrá ileso de la sesión del Senado en caso de que se convierta en ley el proyecto.

Esa rebaja del IVA le pega también a la caja de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y a la provincia de María Eugenia Vidal. Vidal ya no es sólo Vidal. Son "María Eugenia y Horacio", una unidad política que ejerce contra peso ante Peña. El jefe de ministros conserva el poder pero está cada vez más rodeado en la interna macrista. En el Senado, los socios de la UCR de Luis Naidenoff reclaman por lo bajo una señal de Nicolás Dujovne. El ministro coordinador del área económica anunció un fuerte ajuste fiscal y una semana después bendijo un proyecto de ley que avala una rebaja del IVA con un costo fiscal de al menos 20.000 millones de pesos. Los territorios PRO también comienzan a hacer catarsis semi pública contra la jefatura de gabinete de Marcos Peña. El ajuste fiscal, con recorte de presupuesto para obra pública y eliminación de tasas municipales, afecta a los intendentes de Cambiemos que se reunirán este jueves.

Con las retenciones al campo ocurre un fenómeno interno similar al tarifazo. La UCR de Alfredo Cornejo y la Coalición Cívica de Elisa Carrió reclaman que el esfuerzo alcance también al sector agropecuario. Por ahora, la queja es muda y sorda. No es momento para otra dosis de fuego amigo que abra otro frente interno en Cambiemos.

La interna de los gobernadores detrás de la pulseada por la ley contra los tarifazos

El senador Rodolfo Urtubey, hermano del gobernador de Salta, sorprendió en la última sesión cuando anunció modificaciones al proyecto de reforma al Código Procesal Penal, que ya había sido consensuado por su bloque y Cambiemos.

“Nos están corriendo el arco”, protestó el macrista Ernesto Martínez, pero Federico Pinedo, desde la presidencia, lo calmó y aceptó la propuesta de Urtubey, enterado que se trataba de una exigencia de cuatro gobernadores dispuestos a levantar sus senadores.

Los rebeldes eran Gildo Insfrán (Formosa), Carlos Verna (La Pampa), Juan Manzur (Tucumán), Lucía Corpacci (Catamarca) y en menor medida Sergio Uñac (San Juan), furiosos con Urtubey por haber digitado con su hermano una ley de tamaña relevancia.

Insfrán, Verna y Manzur son los gobernadores más duros con el gobierno y chocan con los dialoguistas Schiaretti y Urtubey. Pichetto cerró su bloque y le pide a Frigerio que destrabe la interna y anuncien leyes con ellos si quiere que avancen.

La interna tuvo su siguiente capítulo la semana pasada, cuando esta vez fueron Urtubey y el cordobés Juan Schiaretti quienes rechazaron la ley contra los tarifazos votadas por sus propios diputados, propusieron limitarla a una reducción de IVA a los servicios, pero chocaron con la bancada peronista del Senado.

Harto de las internas, el jefe de bloque Miguel Angel Pichetto ignoró sus pretensiones, aceptó el pedido de sus pares para firmar el dictamen que venía de Diputados y contó los votos para asegurar la mayoría e imponerse a Cambiemos, que sólo puede impedirlo si le parte el bloque, como pretenden desde la Casa Rosada.

Al dúo de gobernadores ultra dialoguistas sólo se suma de a ratos el entrerriano Gustavo Bordet y la fueguina Rosana Bertone, que podrían aportar dos senadores y uno respectivamente, pero no está claro si lo intentarán.

Durante el debate en comisión el rionegrino se movió a la par del entrerriano Pedro Guastavino y ambos presionaron a Rodolfo Urtubey para que al menos firme “en disidencia”, junto al catamarqueño Dalmasio Mera (primo del gobernador), el correntino Carlos Espínola y el jujeño Guillermo Snopek.

Estos dos últimos, sin gobernadores a cargo, sancionarán la ley el miércoles si no hay una propuesta superadora presentada por Mauricio Macri y consensuada con los mandatarios provinciales.

“El problema es que Urtubey y Schiaretti actúan por su cuenta, no consultan nada y no hay motivo para responderle”, repetían algunos senadores peronistas esta semana. De hecho, en la conducción del bloque también apuntan a la Casa Rosada por la errática estrategia.

“Si Macri realmente creía que la solución era esta iniciativa de bajar el IVA debería haber convocado a todos los gobernadores a firmar un acuerdo en ese sentido y de ahí bajar línea al Senado”, señalaron.

Ajeno a ese pedido, Rogelio Frigerio repite que hay senadores peronistas dispuestos a votar en contra de la ley que limita los tarifazos y confía en frustrarla, pero la interna de los gobernadores le complica la tarea.

En su despacho ya apuntan varios nombres para llamar este lunes, como el propio Uñac (su hermano es senador) y al chubutense Alfredo Luenzo, siempre atento a ayudar a su gobernador, que tiene las cuentas en rojo.

Cualquiera suma y mucho: sumados, Argentina Federal (gobernadores y PJ), FpV-PJ (kirchnerismo), llegan a 33 y sólo alcanzan el quórum con los dos puntanos y los dos progresistas.

Pichetto confía en sumar al menos uno de los dos misioneros (en diputados se ausentaron de la sesión) y tal vez alguno de los tres santiagueños, pero en la Rosada se los disputan. No sabe si tendrá a Menem, que falta y mucho a las sesiones pero sí al neuquino Guillermo Pereyra, sindicalista pertrolero y ajeno a las urgencias de su gobernador, Omar Gutiérrez.

Su decisión de cerrarse hacia adentro de su bloque tiene lógica: muchos no tienen jefes gobernadores y tienden a radicalizar sus posturas con miras a 2019. Ablandarlos será una gestión ardua y no la está haciendo nadie.

Schiaretti ya parece fuera de tema y viajará el miércoles a Tailandia junto a Bordet, en una ronda de negocios que le servirá además para apagar los teléfonos. Su único representante es Carlos Caserio, pero habla más con José Manuel de la Sota que con su gobernador.

Del otro bando, Manzur ya no oculta su fastidio. Sus senadores (Beatriz Mirkin y José Alperovich), son los más duros con el Gobierno en las sesiones y la semana pasada exigió la provincialización de Aysa, Edelap y Edesur, un proyecto ya presentado en ambas Cámaras y se planteará en la sesión del miércoles.

La idea de los gobernadores es sencilla, que la Nación deje de gastar decenas de miles de millones en financiar esas tres empresas y las transfiera a los distritos en los que opera, casualmente los dos principales bastiones electorales del PRO: la Capital y la provincia de Buenos Aires. “¿Por qué el interior tienen que financiar los servicios de porteños y bonaerenses?”, simplifican los gobernadores.

Fuente: La Voz/ Página 12/ El Entre Ríos/ LPO

Este artículo está optimizado para dispositivos móviles.
Leer Versión Completa

Más Noticias