El historiador Darío Barriera, compilador de Grietas argentinas: Divisiones ordinarias
para pasiones extraordinarias, habló sobre la segunda edición de la obra y se
pregunta: “¿Qué hace que podamos vivir juntos?”.
“Empezó a darme vueltas en la cabeza esto de que
vemos todo partido en dos”, comenzó señalando el historiador, quien recordó que
la primera edición se publicó antes de las elecciones presidenciales de 2019. Aseguró
que “la Argentina no tiene una sola grieta, que es lo que nos quieren hacer
pensar los grandes medios, sino que es un país de grietas”.
Feminismos/ Patriarcado, Unitarios/ Federales, Nacionalistas/
Libertarios, Bergoglio/ Francisco, Estado/ Mercado, Vacunas/ Antivacunas, son
algunas de las que se analizan en profundidad. Aunque Barriera elige Peronismo/
Antiperonismo. “Para mí, a pesar de que sea probablemente la más discutible y
no la más antigua, organiza la realidad argentina desde hace muchísimo tiempo”,
expresó.
Consideró que “sirve para organizar cómo pensamos
el mundo, no para explicar”, y agregó al respecto: “Lo que ocurrió en el ’55 en
este país, yo sigo sin poder creerlo. Los niveles de incomprensión de estas
imágenes, los hemos visto pocas veces. Años después tenemos otros golpes con
otra cantidad de sinsentidos, pero están relacionados con ese momento
fundacional”.
En el mismo sentido, señaló: “Resulta que estamos de
un lado en esta grieta y nos encontramos con que tenemos varios amigos anti que
van a la cancha con nosotros porque somos del mismo cuadro, o se comparten
intereses. Nos podemos encontrar en una serie de puntos y desencontrar en otros”.
“Hay tantas grietas, ¿cuál es la inteligencia de
la Nación? ¿Qué hace que podamos vivir juntos? Me parece que desagregar un poco
cuáles son estas divisiones ordinarias
para nuestras pasiones extraordinarias, nos puede ayudar no a cerrar la
grieta, que me parecería un gravísimo error porque las grietas no son para
cerrar, sino para saber caminar entre ellas”.
Malvinización
y desmalvinización
“Es una de las grietas argentinas- enfatizó Barriera-.
Si vos pensás en cuáles son las grandes causas de unidad nacional, uno piensa
que Malvinas lo es. Sin embargo, es una causa de consenso, es de unidad, pero
no es de unanimidad. Es una causa que tiene sus críticos, sus negacionistas,
sus disidentes”.
Así, recordó que “a lo largo de la historia hay
una construcción de la causa Malvinas, una ‘malvinización’, pero también hay
momentos de la posguerra en que se construyó su némesis, su momento de fuerte
desmalvinización”. “A pesar de que es una grieta en la que hay muchísima más
gente de un lado que del otro, en un momento dividió, entre el final de la
guerra y el comienzo del gobierno de Alfonsín”, sostuvo.
En tal sentido, si bien reconoció al ex
combatiente como un nuevo sujeto histórico en aquel entonces, indicó que “hay un
tema mayor que es la causa sí, la causa no”. “Hay gente muy respetable que
sostenía cosas complicadas. Por ejemplo, Cortázar, en su momento, dijo que
estábamos peleando ‘por dos islitas de mierda’. Jorge Luis Borges dijo que la
guerra entre Argentina e Inglaterra era la guerra entre dos pelados por un
peine. Grandes figuras de la cultura sintetizaban una idea muy antigua de que
ese archipiélago no valía la pena”, subrayó.
Asimismo, el autor remarcó que “cuando se producen
los movimientos políticos de vuelta a la democracia, la impronta de la
posibilidad de que las elecciones no ocurrieran, de que los militares volvieran
en cualquier momento, estaba, ese fantasma estaba”. Frente a ello, analizó: “Malvinas
parecía ser una causa que sumaba puntos para ese partido militar. Entonces,
algunos asesores del gobierno de Alfonsín decían ‘hay que desmalvinizar todo’, ‘hay
que hablar lo menos posible de Malvinas’, y eso se lleva puesto a los veteranos,
a sus necesidades y reclamos”.
“A nosotros no solo no nos da bolilla el Estado, a
nosotros nos ignora la gente, y lo que nos mata es eso”, eran las expresiones
de los excombatientes. “Fueron ninguneados, y eso es muy doloroso. Algunos hablan
de 8 años y medio, 9 años de marginación”, aseveró Barriera.
Y añadió: “Es un sujeto complejo porque entre los
veteranos de Malvinas, cuando va subiendo la oficialidad, se complica. El
primer muerto de Malvinas, sale todo el mundo a reivindicarlo, pero resulta que
era un tipo que era represor en la ESMA. Es muy complicado, pero son casos
puntuales. Lo que importa es que había un sujeto histórico nuevo, el veterano
de guerra, que es colectivo, y sufriente. Porque básicamente son gente que
regresó y no se pudo reinsertar en la sociedad, no solo por culpa del Estado
sino de la sociedad”.
Fuente: Viernes de after – FM Noticias 88.1 MHz.
BH