La subsecretaria en Gestión de Salud de la
Provincia, Silvia Cardozo, encargada de investigar mediante un proceso
administrativo la muerte de la adolescente wichí Aldana Quico, de 18 años, en
el Hospital Juan Domingo Perón, de Tartagal, sostuvo que hubo una negligencia
de una parte del equipo sanitario interviniente y adelantó que habrá sanciones.
La familia de la fallecida radicó una denuncia
penal contra el tocoginecólogo Patricio Parra Marin, porque a pesar de que la
chica había ingresado al Hospital con el feto muerto, no le practicó una
cesárea y pretendía que espere para tener “un parto normal”. Ni siquiera le
practicaron una cirugía para retirar el feto después del deceso de la madre.
Este médico ya viene siendo denunciado por
incumplimiento de sus deberes desde 2020, cuando fue acusado de negarle
asistencia médica a una adolescente qom (toba) que se desangraba, con lo que
incurrió en violencia obstétrica.
Tras la denuncia pública y ahora penal que realizó
la familia de Quico, manifestando que hubo "mala praxis, abandono de
persona y/o torturas, violencia obstétrica y discriminación cultural", la
secretaria de Gestión de Salud contó en declaraciones al canal Videotar
Noticias, de Tartagal, que se inició un proceso administrativo, y afirmó que
hubo "una negligencia absoluta y una omisión de todos los deberes y
obligaciones" que tenía el equipo sanitario interviniente en la atención a
la joven embarazada.
"No estamos hablando de todo el equipo.
Estamos hablando de una parte del equipo, inclusive de una de las más
importantes que es el médico", sostuvo Cardozo. La funcionaria aseguró que
"más allá de la investigación y del análisis que se hizo con cada
interviniente del equipo de salud que estuvo ese día, además de todas las
medidas administrativas que empezaron desde ayer (lunes), en el proceso van a
ser sancionados, van a ser sumariados".
Y agregó que en "esta gestión no duermen
sumarios", aunque aclaró que el proceso administrativo debe ser
"cuidadoso" porque si no, “después terminamos nosotros denunciados”.
En enero de 2020 Parra Marin fue denunciado por la
madre de una adolescente toba de 18 años a la que le negó asistencia cuando se
desangraba, porque creía que se había practicado un aborto cuando no estaba
siquiera embarazada y tenía otro problema de salud. De forma similar a lo
sucedido con Quico, aquella vez el médico demoró la asistencia y puso en riesgo
la vida la adolescente. Como una crónica anunciada, en 2020 la madre de aquella
chica había pedido "que lo saquen" del Hospital porque ya había
puesto en peligro la vida de su hija y consideraba que podía seguirlo haciendo
con otrxs pacientes, también las organizaciones defensoras de los derechos de
las mujeres reclamaban que se tomaran medidas para evitar que el profesional
siguiera incurriendo en este tipo de acciones, como el abandono de persona y la
violencia obstétrica y de género, además de la discriminación cultural por la
que incluso fue denunciado en el INADI.
Quico no resistió las 12 horas que esperó al
médico para que la asistiera. Parra Marin no le practicó una cesárea a pesar de
que el feto había fallecido, y después de la muerte de la adolescente, tampoco
se le extrajo el feto. La subgerenta del Hospital, Lorena Torres, había
explicado a Salta/12 que en la historia clínica el personal de salud consignó
que la adolescente tenía hipertensión arterial. Si esta hubiera sido la excusa
del médico para no intervenirla quirúrgicamente, tampoco se entiende por qué no
le retiró el feto una vez que la chica falleció. El cuerpo de la adolescente
fue entregado con su bebé adentro y así fue enterrado.
"Cualquiera tiene derecho a defenderse y a
hacer un descargo. Todos tenemos derecho a un proceso administrativo",
dijo ayer Cardozo, no obstante, insistió en que hubo impericia.
Quico se hacía los controles prenatales, según
precisó ayer la secretaria de Gestión Pública, se había realizado cinco
controles. La adolescente residía en la comunidad La Puntana, en el municipio
de Santa Victoria Este, pero ya en la última etapa de su embarazo había ido a
vivir en la comunidad Kilómetro 6, cerca de Tartagal, donde su madre, Enriqueta
Díaz, tiene una vivienda, precisamente para hacerse los controles médicos.
Cardozo relató que fue hasta La Puntana, donde
Quico "hacía tiempo que no estaba". "Tenía todos los controles
pertinentes; de hecho, cuando ella ya tenía su feto muerto es trasladada y
derivada por el médico al Hospital", donde "entra a las 11 de la
mañana y comienza la inducción del parto, no se hacen diligentemente las
actuaciones para inducir la extracción del feto muerto y hace un paro a las 2
de la mañana", afirmó. Además, señaló que no recibieron correctamente los
informes de laboratorio, y que hubo una omisión también en esto por parte del
personal.
Otra vez la
cuestión cultural
Por otro lado, la subsecretaria de Gestión de
Salud de la provincia agregó que regresará hoy a La Puntana, donde también vio
problemáticas de la comunidad vinculadas a la covid-19.
Dijo que las personas de la comunidad indígena “no
se quieren vacunar, no quieren ser trasladados" a centros de salud. Como
ejemplo, contó que ella misma revisó a "una paciente que era clínicamente
un covid, estaba con falta de aire y no se quería trasladar". Añadió que
"Los niños salen con test positivos cuando son trasladados. Yo trasladé en
la camioneta en la que iba a una mamá con una niña deshidratada con problemas
respiratorios, y el abuelo se negaba porque quería curarla con productos,
hierbas naturales", declaró.
A pesar de esta afirmación, Cardozo dijo que la
cultura originaria es algo que desde la cartera de Salud deben tener en cuenta
y saber llegar estratégicamente. Además, como limitantes para el acceso a la
salud, señaló los caminos en mal estado que ante una lluvia dejan a las
comunidades aisladas, y la falta de agua potable, lo que provoca diarreas y
deshidrataciones. "Ahora, la demanda hacia el hospital, hacia el centro o
hacia el puesto, es baja porque ellos esperan hasta último momento", no es
lo ocurre en general, pero "sí la mayoría de las veces", dijo.
Como respuesta de su dependencia, aseguró que
establecerán que "el equipo (de salud) tiene que estar en terreno
constantemente".
Fuente: Salta/12
BH