DDN. A
poco de declararse la pandemia por covid-19, en Caleta Olivia, provincia de
Santa Cruz, Karen Ramos y Franco Siares emprendían un proyecto que los llevaría, junto a su
mascota Ipa, a recorrer diferentes paisajes a lo largo y ancho del país a bordo
de su combi VW.
Desde Río Tercero, Karen contó que la idea, en principio,
es recorrer la Argentina. “Calculamos que nos va a llevar dos años. El objetivo
final es llegar a Alaska”, adelantó y relató de qué manera dio inicio este
proyecto, al que llamaron Kostumbres Argentinas.
“La combi llegó a nuestra casa en mayo de 2020,
donde empezamos toda la restauración. Nos llevó seis meses, al punto que, en
diciembre, enero, ya la teníamos lista para irnos, nos faltaban detalles. En febrero
nos animamos a salir y para ese entonces se habían abierto lugares turísticos. Ahí
decidimos que nos íbamos igual”, relató con entusiasmo, afirmando que la
pandemia no significó un impedimento. “Sabíamos que para cada provincia había
que sacar un permiso, y lo íbamos sacando a medida que avanzábamos. Pero nos lo
pidieron una sola vez y después nunca más. Entrando a La Rioja sí nos pidieron el
carnet de vacunación. Eso es lo único que ha transcurrido en estos 8 meses de
viajes que llevamos”, agregó.
Además, aseguró: “No nos costó mucho, no tuvimos mucho
apego a lo material. Todo empezó en la pandemia, cuando quedaron varadas cuatro
combis como la nuestra en Caleta Olivia. Los recibimos en nuestra casa, durante
la pandemia algunos se quedaron porque no pudieron volver a sus casas. Entonces,
nos empezó a gustar la idea y la combi de nosotros llegó sin que la busquemos. No
queríamos, no sabíamos en qué vehículo viajar, qué clase de viaje, tampoco nos
íbamos a ir definitivamente. Se fueron dando las cosas así y nos fuimos del
todo, sin tiempo”.
Según indicó, por el momento, la idea es recorrer
Argentina. “No sabemos bien por dónde. A Córdoba llegamos hace aproximadamente
una semana y veremos. Quizá mañana nos vamos a otra provincia y es así, no
manejamos el tiempo en el que estamos en un lugar”, dijo.
Consultada sobre sus medios de subsistencia,
resaltó: “Al comienzo del viaje ya no tenés cuentas, no tenés obligaciones, no
tenés un alquiler ni cosas así. Solo tenés el gasto de combustible y la comida,
que es lo que uno consume diariamente. En nuestro caso, subsistimos a través de
las artesanías que vendemos. Con eso se puede bastante bien y no nos hemos
privado de muchas cosas”. A modo de ejemplo, dio el detalle de cómo fue variando
en el transcurso del viaje el precio del combustible. “Salimos el 6 de febrero
y el combustible estaba a 64 pesos. En la provincia de Neuquén ya estábamos
pagando 80, ahora estamos pagando 100 pesos el litro (de nafta)”, señaló.
Asimismo, contó: “Si no estamos tan ajustados de que
tenemos que llegar y vender, nos gusta pasear un poco, recorrer el lugar, ver
dónde podemos vender, dónde se puede dormir, y hasta ahora venimos bastante
bien. Ahora venimos de Villa María, hubo un encuentro grande de combis y
escarabajos, y la verdad que la gente fue muy amable con nosotros”.
“Es así en la mayor parte de los lugares a los que
vamos, nuestra combi es la que nos ayuda a vender, a que la gente se nos
acerque- continuó Karen-. Simplemente por tener el vinilo que dice ‘De
Argentina a Alaska’ ya quieren saber qué hay detrás de esa historia. Hay muchos
que quedan sorprendidos porque funciona, por el viaje que queremos hacer, por
la cantidad de kilómetros que hicimos desde donde somos nosotros hasta Jujuy,
ahora nos encontramos acá. A algunos les sorprende mucho, y el saber cómo
vivimos, cómo está hecho adentro. La gente se acerca mucho a investigar sobre
uno, saber cómo es esta vida, y la verdad que quedan sorprendidos”.
“Creemos que el viaje no se va a terminar. Por más
que nuestro objetivo sea Alaska, quedan muchos más lugares por recorrer y que
siempre quedan pendientes”, cerró.
Fuente: Somos Tierra – FM Noticias 88.1 MHz.
BH