DDN. El
presidente del Instituto Provincial de la Vivienda, Gustavo Carrizo, habló
sobre el trabajo que vienen realizando, destacó la “impronta” de trabajar
mirando hacia el interior provincial y reconoció que la promesa de Gustavo
Sáenz con el plan “Mi Lote” no cuenta ni siquiera con terrenos.
“Para nosotros no hubo pandemia”, aseguró Carrizo destacando
que al iniciar la gestión se desarrollaban planes que ya se venían gestando,
mientras que hoy se trabaja con una impronta propia, afirmó, poniendo el foco
en el interior. “Nuestro interior es totalmente heterogéneo, hay asimetrías que
duelen, hay familias que esperan una vivienda desde hace 30 años. Nuestra impronta
es jerarquizar el acceso a la vivienda, crear una base simétrica. Y la única manera
de resolver la cuestión habitacional es a través de una planificación que se
tiene que desarrollar año a año”, sostuvo.
En esta línea, aseveró que desde 2015 no se
licitaban viviendas en Salta, y destacó que junto al gobierno nacional se está
trabajando actualmente en el desarrollo de 3500 viviendas, y otras 1100 con los
municipios. Precisamente, indicó que se firmaron convenios para trabajar con
una impronta y con mano de obra local. “En Seclantás trabajamos con adobe,
paja, caña, y los prototipos son muy lindos. No podemos llevar un edificio a
Seclantás o a La Poma con una impronta nuestra, no corresponde eso”, señaló Carrizo.
Consultado sobre la cantidad de personas
inscriptas en el organismo, precisó que se trata de unas 50 mil, y señaló que el
grueso se ubica en Salta capital, Orán, Tartagal, Metán y Rosario de la Frontera.
“Ya hemos tenido reuniones con Nación para trabajar en las viviendas del año
que viene”, aseguró al tiempo que admitió: “En Salta capital, tierras públicas
ya no tenemos. Si debemos avanzar con la adquisición legal, creo que es una de
las herramientas, otra será la adquisición de tierras”. En tanto, sobre la
posibilidad de trabajar en los terrenos del Ejército, explicó: “Todavía no
estamos avanzando con ese desarrollo, sí vamos trabajando con el INTA en 41
hectáreas”.
En lo que hace al plan Mi Lote, admitió que la
provincia no se cuenta con los terrenos para dar cumplimiento a la promesa de
Gustavo Sáenz. “No es una promesa, es una política habitacional que debe
desarrollarse”, remarcó Carrizo para luego reconocer: “En Salta capital,
todavía no hemos avanzado por la falta de tierras, pero en el interior de la
provincia sí. Hay una falta de respuesta dónde está la mayor demanda”.
En el interior de la provincia, en tanto, indicó
que aún hay tierras sobre las cuales se puede edificar, y aseveró: “Cuando recibimos
la gestión había viviendas a medio terminar desde hace 12 años. Nuestra impronta
es evitar que el desarraigo se produzca por una falta de políticas”.
Asimismo, informó que se encuentran trabajando
junto al gobierno provincial en la construcción de un Centro de Recuperación
Nutricional en Santa Victoria Este, respecto a lo cual subrayó: “Eso no se
había realizado desde tiempos históricos. Cuando los originarios van a Tartagal
no reciben la atención que necesitan, no tienen el acceso a un hotel, a la
comida, pero en Santa Victoria Este va a ser distinto. Por eso ellos no quieren
ir a Tartagal”. Sin embargo, cabe aclarar que, desde el inicio de la pandemia,
comunidades del norte provincial vienen reclamando sin éxito a la provincia la
reapertura del Centro de Recuperación Nutricional que funcionaba justamente en
Tartagal y que terminó siendo destinado a un centro de aislamiento para
pacientes con covid.
Puntualmente, sobre la situación de las
comunidades indígenas en Salta, destacó el importante crecimiento demográfico. Además,
señaló que muchas de las viviendas que se construyen son prefabricadas, según
sostuvo, a pedido de las propias comunidades. Resaltó que, además de viviendas,
se entregan soluciones habitacionales, ampliaciones y núcleos húmedos, y subrayó:
“Hay dos municipios con los cuales ya estamos trabajando con letrina cero, La Candelaria
y Seclantás. En esos dos municipios ya no hay más letrinas, y en los municipios
trabajamos con los intendentes. ¿Quién conoce la realidad más que el gobierno
local?”.
Carrizo hizo referencia también al trabajo en
conjunto con Nación, mencionando el caso del programa “Mi Pieza”, con el que se
espera alcanzar a las familias de los 154 barrios populares que existen en la
provincia. Igualmente, se refirió a un programa nacional que se desarrollará en
Santa Victoria y en la Quebrada del Toro.
En cuanto a los ejecutores de las obras, indicó
que pueden ser cooperativas y adelantó que en los próximos días se lanzará una nueva
convocatoria. Además, aseguró que en los últimos años el presupuesto se debió
multiplicar por diez, pasando de 1600 17 mil millones de pesos, y agregó: “Podemos
decir que las viviendas se van a terminar porque el convenio con Nación es por
unidad de vivienda y se actualiza mes a mes. La empresa o la cooperativa no
tiene que redeterminar sus precios para seguir construyendo. Las viviendas se
van a entregar en tiempo y forma. Eso no había pasado, los precios no se
actualizaban, por eso no podíamos entregar Pereyra Rozas desde 2015”.
Por otro lado, Carrizo aseguró que el porcentaje
de beneficiarios con mora aumentó del 43 al 50% desde que asumieron, pandemia
mediante, y recordó que se trata de unas 30 mil personas con cuotas de hasta
1000 pesos, las cuales se emplean luego para continuar construyendo. Además,
adelantó que los próximos sorteos serán en El Galpón y en Pereyra Rozas, aunque
no especificó una fecha.
Fuente: Hora 7 radial – FM Noticias 88.1 MHz.
BH