DDN. Celiana
Spaventa, una de las personas que gestionará su DNI no binario, celebró la
iniciativa del gobierno nacional destacando que “esto permite un reconocimiento
legal internacional”.
“Es muy emocionante porque son muy pocos los países que
lo reconocen, y por primera vez el Estado reconoce como identidad posible una
identidad no binaria, y para mí eso es un avance gigantesco”, destacó Spaventa
remarcando que “ahora las instituciones tienen que reconocer que hay otras
identidades posibles”, y que “esto permite un reconocimiento legal
internacional”.
Asimismo, señaló que “la Ley de Identidad de Género fue
de avanzada también porque la propuesta era despatologizar las identidades
trans”. Sin embargo, “seguían quedando acotada dentro de estos márgenes
binarios de seguir siendo varón o mujer, estaba esta idea de que una mujer
pasaba a ser varón o un varón pasaba a ser mujer, y se sigue manteniendo ese discurso”.
“Por ahí nos cuesta comprender a la identidad como un
devenir, como algo que se puede ir construyendo y que no está determinado por
la genitalidad. Es algo que nos cuesta romper”, insistió para luego subrayar: “Hace
años que comprendo que somos personas, que la genitalidad no determina nada en
cuanto a la identidad. A estas personas a las que les cuesta comprender les
diría que miremos, hay una diversidad muy amplia. Es obtuso pensar que por
tener una genitalidad determina algo. Dentro del espectro de la categoría varón
hay tantas posibilidades de ser, de expresarse, de moverse”.
En su análisis, resaltó que “algo que va cayendo a
pedazos son los estereotipos de género”, y lamentó “hasta dónde determina este
binario, cómo organiza la vida y genera un padecimiento porque tener que encasillarte
ahí genera mucho sufrimiento”.
Spaventa remarcó, además, que “no va a ser fácil que
reorganicemos todas las instituciones, pero lo interesante de esta posibilidad
de cambio registral es que detrás hay toda una batalla de los colectivos LGBTIQ,
pero también un gobierno nacional abrazando estas conquistas y no tiene que
pasar desapercibido”.
“La batalla es esta batalla cultural que tenemos que ir
dando, y las leyes son como una puerta. Hay algo en la juventud que ya rompió con
esa estructura, pero siempre está ese otro paradigma arraigado, que es
hegemónico, y a la batalla hay que seguirla dando porque a veces cambia el
maquillaje, pero no las estructuras. El cambio va a ser cuando a una persona,
al momento de nacer, no la rotulen con un género”, cerró.
Fuente: Nacional
BH