DDN. La Cámara de Diputados decidió aprobar la
adhesión al Plan Nacional de Reducción de Pérdidas y Desperdicio de Alimentos
con una modificación del Senado considerando que era urgente que la ley sea
aprobada.
La Cámara
Alta modificó la media sanción que había llegado desde Diputados, agregando la
creación de un registro de las instituciones donantes a nivel provincial.
El diputado Manuel
Santiago Godoy expresó durante la sesión que esta es la séptima u octava concesión
que se le da al Senado priorizando la aprobación de las leyes, y sostuvo que la
modificación que no correspondía.
Mary López,
diputada por Chicoana, remarcó que la norma propone la articulación entre productores
y comercializadores con instituciones públicas o de la sociedad civil que
entiendan la problemática de la alimentación en las poblaciones que se
encuentran en condiciones de vulnerabilidad y con riesgo de subsistencia. “Es importante
adherir a la ley nacional en cuestión por cuanto en Argentina existe una gran
porción de la población que se encuentra en situación de pobreza tras un
incremento notorio por la repercusión negativa de la pandemia en las economías
doméstica. Mientras tanto, se pierden y desperdician 16 millones de toneladas
de alimento por año según algunos datos estadísticos”, expresó.
Silvia Varg,
diputada autora del proyecto, manifestó: “Esto lo hemos debatido ampliamente en
la Comisión de Hacienda y la decisión de que aceptemos las modificaciones
impuestas por el Senado es porque de esta manera si ya la ley va a ser
directamente sancionada y ya no volvería al Senado. Creo que es importante, ¿saben
por qué? Porque imagínense el tiempo que tarda una ley para ser finalmente considerada
en el Senado de la provincia, por lo tanto, creemos que es importante
finalmente que esta ley sea realmente ley. Así que esa es la razón por la cual aceptamos
las modificaciones que el Senado de la provincia en realidad no debería haberle
tocado a la media sanción que ya le habíamos dado en Diputado porque como dijo
el diputado Godoy estaba correctísima la ley de esa manera”.
La diputada Cristina
Fiore por su parte dijo: “No se hacían donaciones porque no estaba en claro la
responsabilidad de aquellos que donaban, entonces se podían llegar a dar
situaciones a donde una empresa o un comercio gastronómico dona alimentos hasta
que ese alimento llega a la persona, al destinatario, en una de esas puede
llegar en mal estado y generar problemas de la salud. Entonces como que nadie
quería verdaderamente donar alimentos porque tenía miedo de la responsabilidad que
le pudiera caber por haber hecho una donación que a la posteridad termina
generando algún perjuicio en la salud”.
Fiore
continuó: “Esa ley nacional lo que hace es modificar la responsabilidad del donante
y que es lo que dice, dice: ‘Se presume la buena fe del donante y del donatario”.
Hubo una discusión parlamentaria justo respecto del registro de esta donación,
una de las posturas era que cada provincia sea la que determina su registro,
que es lo que está haciendo la sanción del Senado. ¿Por qué después se discutió
y se dijo no, mejor hagamos un registro nacional? porque hay datos de la
realidad que son muy duros y ese dato de la realidad indica que el 76% de las
empresas están radicadas en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en la Provincia
de Buenos Aires, en Santa Fe y Córdoba. Cuando vemos quienes son los
potenciales donantes, la situación para variar de la Pampa húmeda termina
siendo más “beneficiosa” que las de las provincias más alejadas del centro del
país”.
Fuente:
Nacional
LS