DDN. Esta
mañana, en el marco del 45° aniversario de la Masacre de Palomitas, ocurrida el
6 de julio de 1976, la Mesa de Derechos Humanos de Salta convocó a un acto esta
mañana en el Mural de Palomitas, ubicado en el Parque San Martín sobre avenida
Yrigoyen, en el que estuvieron presentes referentas y militantes.
“Siempre es muy lindo estar presente para que no se
olvide, porque el temor que tengo, con todas las cosas que pasan, es que esto
se vaya perdiendo en el tiempo”, expresó Nena Gamboa durante el acto, aunque
destacó que “la gente joven no va a permitir que se olvide todo lo que pasó”.
Así, a sus 88 años, habló sobre su experiencia durante el
terrorismo de Estado: “En ese tiempo yo no tenía idea de lo que pasaba porque mis
ocupaciones eran otras. Entonces, yo empiezo a militar cuando muere mi esposo,
que era el que se encargaba de toda la situación de mi familia, de todo el
movimiento que había. Pero yo empiezo recién grande a involucrarme en todos
estos problemas porque antes estaba dormida, no entendía lo que pasaba. Ahora trato
de estar en todos los actos, para que no se olvide, porque hay mucho negacionismo
y se quiere tapar todo lo que pasó. Hubo un terrorismo de Estado y nadie lo
puede negar”.
Elena Rivero, integrante de la Asociación Coca Gallardo,
subrayo: “El mensaje es que no olvidamos, no perdonamos, no nos reconciliamos,
y seguimos trayendo a la memoria todo lo que sucedió en la nefasta dictadura
militar y cívica. Con la intención, sobre todo, de llegar a sectores que muchos
no saben lo que pasó, no tienen idea del terror que significó la dictadura, de
los crímenes que se cometieron”.
Además, se refirió a la encuesta que realizaron desde la
Mesa de Derechos Humanos a fin de conocer cuánto conoce la comunidad sobre la
Masacre de Palomitas y el terrorismo de estado, ello “con la intención de
presentar un proyecto en el Ministerio de Educación para que se incluya en la
currícula un tema específico, que es la historia reciente de Salta, no solamente
Palomitas sino quién fue Ragone, porqué lo mataron”.
“Son hechos que tienen que ver con esa época, pero si uno
no los conoce puede seguir repitiéndolos, y más si se tiene en cuenta, por
ejemplo, en el caso Ragone, que mucha de esa gente que los entregó, que lo denunció,
sigue en la política salteña. El Partido Justicialista nunca hizo una crítica”,
agregó al tiempo que manifestó: “Es un día de mucha emoción, hay gente que
tiene familiares que fueron asesinados en Palomitas, y son los que han mantenido
viva la memoria, que han llevado adelante los juicios, que todavía falta”.
Rivero, por otra parte, destacó el reclamo que llevan
adelante por las violaciones a los derechos humanos en democracia y cuestionó
al gobernador Gustavo Sáenz y a su ministro de Seguridad, Juan Manuel Pulleiro,
que “continúan reprimiendo como única forma de hacer políticas de seguridad”. “El
Nunca Más tiene que ser una realidad en nuestro país”, dijo.
Por su parte, Nora Leonard, quien forma parte de la
Asociación de Derechos Humanos Lucrecia Barquet, recordó la participación del
ex juez Ricardo Lona y reflexionó: “Para mí el caso Palomitas es la expresión
más dura de lo que fue el terrorismo de Estado en Salta. Algunos habían sido
sobreseídos, otros se presentaron voluntariamente en la justicia, y la parodia
que hicieron fue que era un intento de fuga y resulta que era un fusilamiento”.
El presidente del Congreso del Partido Justicialista, Marcelo
López Arias, abogado en su momento de los familiares de las víctimas, habló
desde su experiencia sobre este hecho y evitó señalar a responsables y
cómplices en la dirigencia salteña actual. “Yo había estado en la justicia designado
por Miguel Ragone hasta el 24 de marzo de 1976 a las 8 de la mañana, que
presenté mi renuncia indeclinable al cargo de juez que tenía en ese momento. Salí
de ahí y me fui a trabajar en el estudio de Holver Martínez Borelli, que había tenido
que irse exiliado y me había dejado el estudio a mí. Por eso empecé a trabajar
con todos los organismos de derechos humanos de esa época”, relató.
“Fui el primero que investigué la causa Palomitas, con el
poder de todas las familias de las víctimas de este hecho, fui el abogado de la
familia Ragone- continuó-. La cosa fue absolutamente premeditada. Resolvieron
un día recorrer, marcaron a determinada cantidad de presos, hicieron una lista,
los sacaron de donde estaban detenidos y quisieron hacer aparecer como si
hubiera habido un intento de fuga, un enfrentamiento y que en ese momento los
mataron. Lo real, por lo que probamos, inclusive con los otros autos que la
propia policía había robado para hacer aparecer como si fuera un operativo de
ellos”.
“Fue un fusilamiento al costado de la ruta. Fue una
masacre, pero era tan premeditado que una persona que estaba detenida en una de
las celdas de dónde sacaron gente, y que logró esconderse, cuando lo pusieron
en libertad fui a esperarlo y no tenía documento. Fuimos a retirar los
documentos al día siguiente y figuraba como fallecido en el enfrentamiento de
Palomitas. Habían mandado la lista de los muertos, como la habían elaborado,
incluyendo a él que se les había escapado por casualidad”, aseveró López Arias.
Así y todo, evitó opinar sobre la situación actual de
muchos de quienes participaron o fueron cómplices de la Masacre. “No quiero
empezar a señalar con el dedo, empezar a marcar, no es una cosa que me gustaría.
Comprometido en las represiones creo que no hay, si hay gente que apoya estas
cosas nefastas, no tengo ninguna duda, pero no quiero señalar”, se limitó a
decir.
Fuente: Todas las voces todas – FM Noticias 88.1 MHz.
BH