DDN. Katia Gijaba, presidenta de la fundación Ecos de la
Patria Grande, habló sobre las fiestas solsticiales y el impacto espiritual que
tienen. Recordó que en este momento la festividad es un evento sincrético, es
decir que se ha combinado con otras tradiciones religiosas, principalmente la
católica, pero que marca el inicio de un nuevo año andino.
Gijaba, explicó que Inti Raimi significa “la gran fiesta
del sol”. “La fiesta del Inti Raimi nos está demostrando ancestralmente ese
momento del solsticio, que significa “sol inmóvil”, en el que el sol queda inmóvil
para hacer un retorno”, dijo.
Este año, por la situación de pandemia, no se hizo difusión
del evento que desde hace varios años llevan adelante en la cumbre del cerro
San Bernardo, sin embargo, contaron con la participación de quienes decidieron
subir. “Ayer estábamos sin sol a la vista, los únicos que nos avisaron que
empezaba a amanecer fueron las aves. Fue impresionante porque era un momento
tan triste, lleno de nubes y el momento en el que salía las aves comenzaron a
hacer un canto, fue un trineo hermosísimo”, contó Gijaba.
La presidenta de la fundación Ecos de la Patria Grande
aseguró que tradicionalmente el pueblo se preparaba para las fiestas con 15
días de anticipación, haciendo rituales de purificación, para recibir los rayos
del sol.
Asimismo, expuso que en Cuzco, donde se realizaba la celebración
más importante, recién en 1945 fue restituida, ya que había sido prohibida
desde 1536, con la conquista del Perú.
“Es una ceremonia muy natural de espiritualidad andina,
es decir, la espiritualidad andina alberga a todas las otras espiritualidades o
dogmas porque se ven identificadas”, afirmó.
Fuente: Hora 7 Radial-FM Noticias 88.1 MHz.
NF