DDN. Mariano Cuenca, secretario general del sindicato de obreros
y trabajadores del azúcar de San Isidro, habló sobre los despidos en el 2018 y
del reclamo que llevan adelante por el “atropello de parte de los empresarios”,
en relación a los derechos laborales como la falta de cumplimiento del Convenio
Colectivo de Trabajo (CCT) y la ley de higiene y seguridad.
“El ingenio San Isidro, el año pasado, ha sido el mayor
foco de contagio de CoVid-19 y las actividades no han parado nunca. No cumplen
con la ley 23.551, de asociaciones sindicales. Al sindicato le deben desde hace
3 años el pago de la cuota sindical”, enumeró Cuenca.
Sobre los despidos del 2018 dijo: “Siguen sin querer pagarle
la indemnización que a los trabajadores les corresponde. Mediante pactos espurios,
entre los empresarios y el ministro de la producción, Martín de los Ríos, la
patronal quiere estafar a los obreros”.
“Los hermanos Ruiz, al hacerse cargo de la empresa,
pretenden regalarle minúsculos pedacitos de tierra, en la localidad de Campo
Santo, donde no hay agua potable, luz, gas, ni posibilidades concretas
instaladas para construir un rancho de chapa o adobe”, denunció el sindicalista
y aseguró que se trata de una estafa contra los trabajadores ya que se pretende
otorgar tierras por un valor mucho menor al que le corresponde en la
indemnización a cada trabajador.
Al consultarle por la participación en la audiencia
pública por un pedido de desmonte más de 1000 hectáreas, de parte de la empresa
EMAISA, del grupo Ruiz, dijo que se opusieron a ésta, especialmente porque el
objetivo es instalar hornos de carbón, lo que tendrá un acto impacto en el
medio ambiente.
Cuenca expuso que desde que el grupo Ruiz se hizo cargo
de la explotación del ingenio buscaron activar los canales de diálogo para
resolver los conflictos, pero que no obtuvieron respuestas. “Esperemos que
cuando los trabajadores hagan uso de esa herramienta que nos confiere la Constitución,
que es el derecho a la huelga, la respuesta del gobierno no sean palos y sea
una mesa de diálogo”, acotó.
Asimismo, definió la situación que atraviesan como “gravísima
para todo el movimiento obrero argentino”, ya que, aseguró, la empresa lleva
adelante una política de destrucción del sindicato. “Si a ellos les funciona la
jugada de destruir un sindicato, pasar sobre lo institucional, mañana van a ir
por otro”, concluyó.
Fuente: Piquete y Cacerola-FM Noticias 88.1 MHz.
NF