DDN. Isabel Soria, responsable de la fundación Volviendo a
Casa, habló sobre la denuncia contra un médico del hospital de Tartagal por
exigir dinero o violentar sexualmente a sus pacientes a cambio de interrumpir
embarazos legales. El profesional se encuentra en el registro de objetores de
consciencia, es decir aquellos que se niegan a realizar la práctica médica. La
denuncia fue realizada por la colegia del médico.
La denuncia fue realizada en octubre de 2010 y recién la
semana pasada se iniciaron acciones judiciales, por lo que todavía no se
ejecutó la imputación.
Soria contó haber interrumpido un embarazo con el dicho
profesional. “De años se sabía que, si ibas a la clínica o a la ex enfermería
de IPS, había médicos que hacían abortos”, relató y dijo que en ese momento era
el único profesional que lo hacía.
“Son objetores de
consciencia hasta que viene y se presenta un quiste de ovario, porque un quiste
de ovario está y hay que sacar el quiste de ovario. Eso es lo que digo que
hacen en clínicas privadas”, expuso Soria y cuestionó que haya profesionales de
la salud que sean objetores de consciencia en el sector público, pero no en el
privado.
Soria negó tener conocimiento sobre las exigencias del
médico, pero aseguró que “era voz pópuli”. “Eran cuestiones totalmente
naturalizadas en la sociedad”, indicó y expuso que el médico tiene antecedentes
de denuncias por pedofilia. “Por el amiguismo político, en esa oportunidad,
salió libre de culpa y cargo pero ya tiene antecedentes de este tipo de
denuncias, y o casualidad, son todas menores de edad”, continuó y planteó que
con la intervención de una fiscala y la asesora de menores es posible cambiar
la realidad.
Fuente: Radio Nacional
NF