DDN. Sebastián Cuattromo, fundador de la
Asociación Civil Adultxs por los Derechos de la Infancia, habló sobre el
trabajo de concientización que llevan adelante en la lucha contra el abuso
sexual.
Sobre
la asociación que preside, explicó que está conformada por personas adultas que
fueron víctimas de delito de abuso sexual, y que actualmente acompañan a
víctimas de este delito que,
según
una campaña pública del Consejo de Europa, “sufren 1 de cada 5 niños, niñas y
adolescentes, el 20% de la población”, en la gran mayoría de los casos en el
ámbito familias, y en todos los sectores sociales.
En
tal sentido, aseveró: “En nuestra experiencia, la mayoría de las veces lo que
se corrobora es que las familias de todos los sectores sociales, lejos de
creer, acompañar y solidarizarse con las víctimas, lo que terminan haciendo es
ser indiferentes al dolor y al pedido, al clamor de las víctimas. Terminan
siendo, en los hechos, cómplices de los agresores, que la mayoría de las veces
son varones”.
“Es
una de las cosas más dolorosas y más traumáticas para quienes fuimos víctimas
de abuso sexual, el hecho de tener que sobrellevar y lidiar con esa gran
injusticia que representa que la mayoría de las veces, en las familias, quien
termina siendo de distintas maneras apartado o apartada es la víctima, no el
agresor. Muchas veces, más que los abusos, lo que duele es la indiferencia del
entorno y la complicidad con los agresores”, continuó Cuattromo.
Por
otra parte, destacó el trabajo que realizan desde la asociación, llevando su
testimonio a distintos lugares del país, e hizo hincapié en la importancia de
los vínculos que se establecen con niñas, niños y adolescentes para crear un
lazo de confianza que les permita dar a conocer estas situaciones. “Esos signos
que las niñas, niños y adolescentes nos gritan, pero no con palabras, necesitan
de adultos y adultas conscientes del abuso sexual, capacitados y capacitadas
para saber leer eso que gritan”, subrayó.
En
este punto, se refirió a la tarea del Estado para desarrollar políticas
públicas tendientes a abordar la problemática, destacando entre ellas la
implementación efectiva de la Educación Sexual Integral. “Tenemos la Ley de ESI
en la Argentina desde el año 2006, y está muy lejos, todavía, de ser una
realidad como debería, con todas las niñas, niños y adolescentes de la
Argentina. Es una de las grandes deudas del Estado, como garante de los
derechos de la infancia”, sostuvo.
Y
es que, según observó, si esta ley se hiciera efectiva en cada escuela, “niñas,
niños y adolescentes, en sus escuelas, tienen que sentir que tienen los ámbitos
donde poder trabajar sus emociones, sus sentimientos, donde poder hablar acerca
de lo que les pasa; tienen que tener docentes capacitadas y capacitados, para
poder ver y codificar todos esos síntomas que no se transmiten con palabras”.
En la justicia
Cuattromo,
víctima de abuso cuando estudiaba en un colegio religioso, logró justicia 20
años más tarde al denunciar a su agresor, quien fue su docente, condenado a 12
años de prisión. Recordó que su caso fue contemporáneo a las denuncias contra
Héctor “Bambino” Veira, ex director técnico de San Lorenzo de Almagro, acusado
por el intento de violación de un menor de 13 años.
Ante
la espectacularización del caso y el tratamiento inadecuado y lamentable en los
medios, recordó: “Eso me daba la convicción de que, si intentaba hacer algo con
lo que me estaba pasando, mi familia, el colegio marianista y la sociedad en
general, iban a transformar mi vida en la misma pesadilla en la que
transformaron la vida de ese chico”.
Así
las cosas, destacó la sanción de la Ley de respeto a los tiempos de las
víctimas, que estableció una modificación del Código Penal argentino permitiendo
que los plazos de prescripción para investigar una denuncia por abuso empiecen a
correr desde el momento en que se presenta la denuncia.
No
obstante, subrayó: “Así debería ser. Lo que sucede con las leyes penales, que
es un terreno que muchas veces está plagado de injusticias, es que siempre
rigen desde el momento de su sanción hacia adelante”. Es por ello que muchas
causas llegaron a la Corte Suprema de Justicia, esperando que se siente
jurisprudencia y la legislación se pueda aplicar de manera retroactiva.
Finalmente,
apeló al compromiso colectivo e hizo hincapié en la necesidad de apoyar a las
víctimas para promover las denuncias. Además, invitó a quienes deseen
contactarse con la organización a buscarla en las redes sociales como Adultxs por
los derechos de la infancia, o a comunicarse al teléfono 0111569729541.
Fuente:
Algo personal – FM Noticias 88.1 MHz.
BH