Lohana Berkins nació en 1965 en
Salvador Mazza y murió hace cuatro años, un 5 de febrero, dejando un legado
pionero que sigue impactando en la sociedad argentina, porque fue la primera
travesti candidata a diputada nacional, la primera en tener un empleo público,
porque fundó la primera cooperativa laboral trans porque, entre otras cosas,
fue la gran impulsora de la Ley de Identidad de Género aprobada en 2012.
En 2002, logró ser inscripta en la
escuela porteña Normal 3 con su nombre elegido y lo consiguió, y cada avance
individual de Lohana se convertía en un reclamo colectivo: si ella lograba un
derecho el paso siguiente era que lo ejercieran todas las personas.
Esa alumna terminó sus días como
titular de la Oficina de Identidad de Género y Orientación Sexual del Consejo
de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires.
"Lohana fue sin lugar a dudas
una de las activistas que abrió la puerta del feminismo para pensar los cuerpos
travestis y trans, las ciudadanías travestis, su participación en las agendas
sociales y políticas que tenían que ver con la misma estructura de violencias
del patriarcado", dijo a Télam, Elizabeth Gómez Alcorta, ministra de las
Mujeres, Géneros y Diversidad.
La Campaña Nacional por el derecho
al Aborto Legal, Seguro y Gratuito se fundó en 2005, principalmente con mujeres
a la cabeza. Y Lohana estuvo en ese espacio desde un primer momento,
"sabiendo que los cuerpos travestis y trans y las disidencias tenían que
estar unidas en el feminismo", resaltó Gómez Alcorta.
Estela Díaz, la otra flamante
ministra de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual, pero de la
provincia de Buenos Aires, encontró en Lohana "una bisagra respecto a nuestra
mirada de la diversidad sexual".
Hace algunos años, Díaz y Berkins
compartieron un hecho político clave para el futuro del feminismo actual:
"Una imagen potente de ella es la que compartí en un Encuentro Nacional de
Mujeres, donde la echaron de una escuela por ser trans, por no ser
biológicamente mujer. Varias nos fuimos con ella. En un acto de denuncia
política, que fue pionero y anticipatorio respecto a lo que hoy es la
denominación del Encuentro de Mujeres, Lesbianas Travestis y Trans".
Florencia Guimaraes, activista
travesti, referente del Centro de día travesti trans "La casa de Lohana y
Diana" y de Furia Trava, conoció a Berkins "cuando empecé a estar en
situación de prostitución, a los 16 años".
"Ella dio una nueva
perspectiva, siempre desde el territorio, desde la experiencia vivida colectiva
con otras travas y otras mujeres, que siempre estuvimos hermanadas",
resaltó Guimaraes.
Alba Rueda es la primera
subsecretaria de Políticas de Diversidad de la Nación. Nació en Salta, como
Lohana.
"La conocí en el Gondolin,
llevando cajas de alimentos que ella conseguía para las pibas", relató
Rueda.
El Gondolin es un hotel en la
ciudad de Buenos Aires donde muchas migrantes travestis de las provincias, van
a residir pensando juntas los modos de supervivencia.
Para Rueda "una de las cosas
más importantes que dejó fue nuestra ley de Identidad de Género, que es de
avanzada, pionera, que rompe todos los discursos patologizantes y que vino a
decirle a la OMS: ´Nosotras somos como nos definimos, nos autopercibimos y eso
no se discute´
"Ella supo construir gran
parte de los movimientos sociales y enriquecerlos", valoró la funcionaria.
Cesar Cigliutti, presidente de la
Comunidad Homosexual Argentina (CHA), donde Berkins comenzó su militancia en
los años '90, recordó que ella "tuvo la inteligencia y la audacia de
plantarse ante una comunidad de gays y lesbianas que no había registrado
suficientemente a las personas trans, para tomar el lugar que ni siquiera se
habían animado a exigir".
Lohana Berkins trabajó también como
asesora en el parlamento porteño entre 1998 y 2002 y se convirtió así en la
primera travesti de la historia argentina en ser empleada en el Estado.
Berkins se oponía a reconocer a la
prostitución como un trabajo. Ella misma había estado en esa situación.
Una hepatitis C que se complicó la
desgastó en meses. Había logrado superar el promedio de vida de una persona
travesti trans que es de 35 años.
Dentro de su legado, una de las
frases que más caló en la comunidad fue: “En un mundo de gusanos capitalistas,
hay que tener coraje para ser mariposa”.